Archive for 28 mayo 2014

El celibato sacerdotal, a discusión

mayo 28, 2014
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El celibato sacerdotal, a discusión
Por Bernardo Barranco V.

Las mujeres italianas que tienen una relación sentimental con curas le escriben una carta al Papa, donde exponen su sufrimiento y le piden cambios en la Iglesia; su clamor es contundente: Querido Francisco: acaba con el celibato sacerdotal.

En la sociedad moderna hay una creciente corriente que pide el fin obligatorio del celibato sacerdotal, porque atenta contra la naturaleza humana. Las 26 mujeres en la carta imploran al Papa con toda humildad “poner a tus pies nuestro sufrimiento para que algo cambie no sólo para nosotras, sino para el bien de la Iglesia… un hombre obligado al celibato es algo que va contra natura. Si se permitiera que los sacerdotes que así lo deseen puedan casarse se acabaría con muchos sufrimientos y se haría un gran bien a la Iglesia”.

Este llamado conmovedor, que circula por Internet en las redes de todo el mundo, aborda una de las cuestiones más polémicas en la vida de la Iglesia católica desde el punto de vista histórico: el celibato sacerdotal. También pone de manifiesto a la Iglesia bajo la era de la globalización, marcada por una amplia participación femenina en la cultura y en la comunicación.

Escándalo en Argentina,  el Obispo Bargalló disfrutando junto a su amiga de la infancia, captados en costas mexicanas

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La discusión sobre el celibato sacerdotal no es nueva en la vida de la Iglesia. El último gran debate se dio a raíz de las aperturas conciliares en los años sesenta del siglo pasado. Hubo ahí un gran quiebre y miles de sacerdotes optaron, ante la cerrazón de Roma, por la vida de pareja. El último Sínodo Mundial de Curas Casados, que se celebró en Roma, ofrece cifras. Existen aproximadamente en el mundo unos 400 mil sacerdotes católicos, y entre ellos hay unos 70 mil casados. Solo 33 mil curas han conseguido la dispensa papal, la mayoría durante el pontificado de Pablo VI. En los últimos pontificados, el Vaticano ha mostrado menor disposición a conceder dispensas, y actualmente hay cerca de 6 mil sacerdotes a la espera de una decisión.

Hay que reconocer que una parte significativa de los sacerdotes son activos sexualmente y llevan una vida de pareja de manera clandestina. No dejan su ministerio, viven plenamente una vida conyugal, incluso con hijos. Reina el disimulo, pues muchas veces existe la permisividad del obispo, y la comprensión de la comunidad les permite seguir con el ministerio, mientras la convivencia se disfrace con cualquier otro supuesto vínculo familiar. En México se registraron tensiones en Oaxaca en los años setenta, bajo la tutela de Ernesto Corripio Ahumada, pues las culturas mixtecozapotecas no confiaban en los ministros célibes. Algo parecido ocurrió en Chimbote, en Perú, en los años ochenta, que propició la aparición de una nutrida agrupación de sacerdotes casados.

El celibato como precepto religioso no sólo está presente históricamente en el cristianismo latino, sino forma parte del patrimonio de porciones del hinduismo y del budismo. En el antiguo imperio romano, tan pleno de excesos, la castidad era concebida como virtud. No así en el judaísmo, pero algunas de sus sectas, como la de los esenios –a la cual, se conjetura, pertenecía Jesús–, exaltaban la espiritualidad, la renuncia a los bienes materiales, la humildad y la castidad. Por tanto, el celibato no es dogma, como tratan de revestirlo los dogmas católicos, sino un hecho social, que refleja en el tiempo y en el espacio las diversas concepciones del cuerpo y la sexualidad humana.

El matrimonio del padre Alberto en Miami conmociono a la Iglesia local

El matrimonio del padre Alberto en Miami conmocionó a la Iglesia local

La mayoría de los apóstoles eran casados. La Biblia refiere este hecho. Habla de la suegra de Pedro (Mateo 8, 7). Pablo señala que varios apóstoles eran ayudados por sus esposas (1 Corintios 9, 5). Los primeros papas eran casados y en las primeras generaciones los obispos tenían mujeres e hijos; lo único que exige San Pablo es que vivieran con moralidad y que tuvieran una sola mujer (1 Timoteo 3, 3). Hay que recordar el contexto patriarcal de los inicios del cristianismo. Sobre la soltería de Jesús hay dudas razonables que quedan en el misterio y amparadas en más de 2 mil años de distancia.

Jean Meyer publicó en 2009 un libro titulado El celibato sacerdotal; su historia en la Iglesia católica, de Tusquets. Sostiene que en el inicio del cristianismo no existía el celibato. Algunas leyes empezaron a exigir el celibato sacerdotal, por las tensiones entre laicos versus clero naciente, entre diócesis de rito latino en el siglo IV: se hizo manifiesto en el Concilio de Elvira y se reiteró en el Concilio de Letrán I, en 1123. Aunque no todo el clero asumió automáticamente la continencia sacerdotal como obligación para la impartición de los sacramentos, porque en Francia y España obispos, sacerdotes y diáconos estaban casados y continuaban una vida conyugal y engendraban hijos –incluso se respetó la orden de mantener el celibato en sacerdotes que fueron ordenados bajo tal condición–, según el autor, el celibato se impuso como obligación para todos los niveles clericales de la Iglesia latina en el siglo XII. Se reafirmó en Trento, a mitad del siglo XVI, en respuesta a la abolición del celibato por los movimientos ­protestantes.

978-607-421-066-8_bigA pesar de lo sugerente, estudios serios muestran que no necesariamente existe una relación entre celibato, homosexualidad y pederastia. Es un asunto de sometimiento y poder. La pedofilia se da por igual en otras iglesias cuyos ministros de culto son casados y heterosexuales.

En la Iglesia católica, existen sacerdotes casados en iglesias de rito oriental en comunión con Roma o procedentes del anglicanismo. Es una realidad ya existente, de la que hay una histórica y vastísima discusión. Roma ha reiterado bajo diferentes pontificados que el celibato no es una cuestión a debate ni mucho menos a discusión. Pese al llamado de las 26 mujeres, dudamos mucho que Francisco acceda a una reforma profunda que revolucionaría la Iglesia. Sin embargo, queda como una reforma ineludible, si tomamos en cuenta la escasez de vocaciones sacerdotales y sobre todo el inexorable envejecimiento de la complexión eclesiástica. Esta crisis en puerta podría llevar a decisiones hoy insospechadas.

Canonizaciones y contrapesos políticos de Francisco

mayo 11, 2014

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Por Bernardo Barranco V.

Milenio, Estado de Mexico, 24 de abril de 2014

Es muy poco común la canonización de dos pontífices de manera simultánea. Los sectores conservadores de la curia y los obispos de polacos han expresado su enfado ante la decisión de subir en la misma ceremonia litúrgica al Papa Juan XXIII.

Francisco decidió no correr riesgos de exaltar el mesianismo heroico de Juan Pablo II que tuvo gran impacto por su incuestionable liderazgo en los escenarios mundiales de fines del siglo pasado. A pesar que Wojtyla reconfiguró el mapa político e ideológico del planeta, simbolizado en la caída del muro de Berlín, el saldo propiamente eclesial es contrastante.

A pesar de sus viajes faraónicos la caída de fieles tanto en América Latica y particularmente en Europa es notable. Toda la crisis de pederastia y los reproches de encubrimientos institucionales se despliega durante su pontificado, cuya herencia retumba estrepitosamente en su sucesor Ratzinger.

Ya en sus funerales, la corte curial decretó su canonización. Heroico hasta en su larga agonía los principales actores en Roma reconocen en Juan Pablo II un modelo a seguir.

El largo pontificado de 27 años de Juan Pablo II fortificó corrientes políticas que presentaban una Iglesia gloriosa e imperial, seguida por una gran masa incondicional de fieles-súbditos.

Esa Iglesia que se acomoda con los poderes públicos y fácticos, lo opera su secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano, quien después será señalado por actos de corrupción y soborno. Es la corriente dura de la curia vaticana, llamada por la prensa italiana como “los cuervos”.

En ese sentido, la decisión del Papa Francisco de santificar simultáneamente a Juan XXIII, el papa bueno, el papa del aggiormaneto, es una señal clara. En primer lugar, no se presta a glorificación no solo del personaje Wojtyla, sino, de un modelo de Iglesia. No permite el ensalzamiento, ni culto a la personalidad de una celebridad, si bien muy querida por los católicos, que tiene zonas oscuras.

El último pontífice heroico del catolicismo

El último pontífice heroico del catolicismo

Encubrimiento institucional a pederastas, en el que destaca Marcial Maciel y sus legionarios; persecución de teólogos progresistas violando sus derechos humanos y religiosos; su cerrazón al papel de la mujer en la Iglesia, y la opacidad financiera que fortaleció la corrupción, lavado de dinero y vínculos de altos prelados con la mafia. Los escándalos, la crisis mundial de pederastia, provocan que la curia se enfrente y sufra rupturas.

El pacto conservador se desmorona y posibilita en el último cónclave el ascenso del Papa Francisco, venido de América Latina. Quien tiene otro talante, y se encuentra con una canonización inevitable, pero con sagacidad Francisco incrusta la santificación de otro pontífice, Juan XXIII el papa del Concilio.

La presencia de Giuseppe Roncallii, conlleva un mensaje de equilibrio entre dos modelos de Iglesia. Uno que se abre y entra en búsqueda de lo sagrado con el mundo moderno que es el espíritu del Concilio y otro, el de Juan Pablo II, que reafirma la centralidad de la Iglesia desde la perspectiva del carisma y el poder.

Juan Pablo II el Gran Napoleón apostólico y Juan XXIII convulsionó a la Iglesia católica: Bernardo Barranco

mayo 11, 2014

 

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La Razón, 26 de abril de 2014

Juan Pablo II el Gran Napoleón apostólico y Juan XXIII convulsionó a la iglesia católica: Bernardo Barranco

“Ser santo no significa ser perfecto y no cabe duda que Juan Pablo II fue un hombre virtuoso”

 

 

México, D.F.- Hoy, la iglesia católica canonizará a dos de los Papas más recordados en la historia: Juan XXIII y Juan Pablo II. Por ese motivo, La Razón Online platicó con Bernardo Barranco, especialista en temas religiosos, con la finalidad de hacer un balance entre los logros y aportaciones de ambos pontífices tanto a la iglesia católica como a los fieles mexicanos.

 

“Son dos personajes muy diferentes, Juan XXIII, llegó al Vaticano como pontífice, no era un candidato natural y se le veía como un Papa temporal por el que nadie apostaba; por su parte, Juan Pablo II con su carisma, desde un inicio ganó el voto y atención, principalmente de los medios de comunicación, convirtiéndose gracias a eso en un líder mundial que dejó una huella muy importante”.

 

Angelo Giuseppe Roncalli, nombrado Juan XXIII, fue elegido sumo pontífice en el cónclave de 1958. A pesar de que su pontificado es uno de los más breves en la historia (con tan sólo seis años al frente del Vaticano), logró “sacudir a la iglesia católica” según las palabras de Barranco, quien explicó que aunque “era un Papa que no tenía una trayectoria sólida, escribió ocho encíclicas en las que convocó en concilio al Vaticano, convirtiéndose en la apuesta más audaz y profunda que tiene la iglesia actual”.

 

Juan XXIII el Papa bueno, el Papa del Concilio

Juan XXIII el Papa bueno, el Papa del Concilio

Durante la Guerra de los Misiles, en la que la URSS y Estados Unidos iniciaron una disputa por la instalación de misiles nucleares en Cuba, Juan XXIII actuó como mediador del conflicto y fue a raíz de la negociación lograda que el pontífice redactó la encíclica Pacem in Terris o “Paz en la Tierra”, considerada una de las más importantes hasta la actualidad.

“Juan XXIII fue un Papa que llenó de sorpresas a todo el mundo, quería poner al día a la Iglesia católica, modernizarla, y lo consiguió. Logró convulsionar a la iglesia católica, consiguiendo los años dorados de la misma”.

Juan Pablo II: carismático, peregrino y conquistador

Juan Pablo II: carismático, peregrino y conquistador

El caso de Juan Pablo II se distingue por la fuerza misionera que alcanzó y la presencia política que tuvo a nivel internacional. Entre controversia y asombro surgidos por ser el primer Papa polaco en la historia y el primero en no ser italiano desde 1523 luego de Adriano VI, Karol Wojtyla fue elegido el 16 de octubre de 1978 como sumo pontífice, siendo el sucesor número 263 de Pedro y el segundo en tener el pontificado más largo de la historia. “Juan Pablo II consiguió la “romanización de la iglesia”, es decir, logró que Roma se convirtiera en el epicentro de la iglesia, causando incluso, niveles de fascinación creados por la expectativa generada en torno a sus actos, giras y postura ante determinados temas, el Papa Juan Pablo II es una especie de Gran Napoleón apostólico”.

Durante su pontificado, realizó 104 viajes pastorales por más de 128 país, lo que le valió ser nombrado como “el Papa viajero”. En México, durante su primera visita y a tan sólo tres meses de haber sido nombrado Papa, convocó a más de 20 millones de personas por todo el país, quienes expectantes por conocerlo, se dieron cita en el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey.

Pero la controversia vuelve en torno al “Papa viajero”, ahora, con motivo de su canonización, pues como explica Bernardo Barranco, “el Papa Juan Pablo se equivocó en algunos temas durante su papado. Se equivocó por los casos de pederastia, en específico el de Marcial Maciel, se equivocó en el manejo de finanzas del Vaticano, no permitió la incursión femenina en la iglesia católica y actuó como represor de los teólogos progresistas ligados a temas de la homosexualidad”.

 

Sin embargo, el especialista en temas religiosos apunta que “ser santo no significa ser perfecto y no cabe duda que Juan Pablo II fue un hombre virtuoso y mucho más humano”.La canonización de ambos personajes, en palabras de Bernardo Barranco, significará para el catolicismo, “la exaltación de un modelo de fe”, pero también, la diversificación de la iglesia y mostrará la pluralidad que ha existido en la misma a través de los años”.

La canonización de Estado de Juan Pablo II

mayo 9, 2014

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La canonización de Estado de Juan Pablo II

Por Bernardo Barranco V.

La Jornada, miércoles 23 de abril de 2014


Llama la atención la dimensión política de las canonizaciones pontificales. Tanto en la canonización de Juan Pablo II como en la de Juan XXIII, se infringieron las normas. En el caso del papa Wojtyla, Benedicto XVI decidió no esperar los cinco años de su muerte para iniciar el proceso canónico. Y en el de Roncalli, Francisco decidió no presentar el segundo milagro para santificarlo. En ambos casos no sólo se brincaron las pautas, sino que hubo prisa. Pone de manifiesto la falta de rigor de la Congregación para las Causas de los Santos, de la que tanto presume su prefecto, el cardenal Angelo Amato.

Es evidente para todos que Francisco optó por una inédita doble canonización de pontífices como una medida política de contrapesos. Dejar que los reflectores iluminaran sólo a Karol Wojtyla tenía riesgos, pues reactivaría los alicaídos ímpetus conservadores de la curia. Juan Pablo II es el héroe de la fe y una especie de Napoleón eclesiástico para los sectores conservadores nostálgicos de una Iglesia fuerte y triunfal. Juan XXIII, por el contrario, representa otro modelo eclesial que emana del concilio, más abierto y plural frente a los desafíos de la sociedad moderna.

Resulta contrastante constatar que México es al mismo tiempo un país entusiasta con la canonización de Juan Pablo II, pero al mismo tiempo aquí surgen los mayores reclamos y rechazo a su santificación, por las sospechas más que fundadas de protección no sólo a Marcial Maciel y sus legionarios, sino a la pederastia clerical. Deliberadamente o por omisión, el pontificado de Juan Pablo II apoyó y cobijó a Marcial Maciel, y fue gracias a un sistema de privilegios que Maciel montó un imperio eclesial/empresarial, cuyo fundamento es la doble moral que desvirtúa la misión y la identidad de toda la Iglesia.

Juan Pablo II, sin duda es el pontífice más cercano a los mexicanos. Visito nuestro país 5 veces y su estilo peregrino fue contagiado por el fervor popular mexicano

Juan Pablo II, sin duda es el pontífice más cercano a los mexicanos. Visito nuestro país 5 veces y su estilo peregrino fue contagiado por el fervor popular mexicano

Por ello pensamos que se opera una canonización de Estado. El Vaticano privilegió, en el caso de Wojtyla, al jefe de la Iglesia, al impactante líder mundial y al hombre de Estado sobre el creyente portador de una fe y espiritualidad profundas. De haber respetado al creyente y místico Wojtyla, tendría la obligación de ser más cauto y paciente. Después de 27 años, Juan Pablo II carga un largo pontificiado de luces y sombras. No sólo protegió a Maciel: emerge su papel en la guerra fría y en la caída del muro de Berlín. Marco Politi y Carl Bernstein, en su muy famoso libro Su santidad, insinúan acciones católicas de espionaje y de insurgencia encubiertas en Europa del este, alianzas con la CIA, pactos secretos con los ultraconservadores Ronald Reagan, Margaret Thatcher, etcétera. Están los aspectos de la represión que desata Juan Pablo II contra los derechos humanos y religiosos de muchos actores en la Iglesia progresista, llámense Teología de la Liberación, en América Latina, o aquellos teólogos que buscaban nuevas síntesis en términos de ética cristiana y sexualidad en Europa y Estados Unidos. Su cerrazón ante el derecho de las mujeres no sólo dentro de la Iglesia, sino su papel cosificado como madre/mártir de la familia tradicional. En otras palabras, el papa polaco tiene algunos expedientes candentes, humeantes, propios de un estadista de larga duración. Sin embargo, los escándalos mundiales de pederastia surgen en su pontificado y los hereda al sufrido Benedicto XVI, estigmatizando una herida en el capital moral de la Iglesia.

Es claro que en México Juan Pablo II tiene un lugar especial entre la población. Hubo una histórica empatía. Tanto en 1979 como en 1990, el papa movilizó en cada viaje a 20 millones de mexicanos; ni el PRI en sus mejores años tuvo tal capacidad de acarreo. Resulta evidente que en el país Juan Pablo II descubrió su talante viajero, cuya fórmula fue una de las mayores y más novedosas aportaciones. Sin embargo, el pecado más grave que pudo haber cometido Juan Pablo II, además de haber protegido a pederastas, ha sido haber creado una ilusión de una Iglesia triunfalista. A través de su gran capacidad de convocatoria, el papa Juan Pablo II creó una burbuja ilusoria, donde se veía a una Iglesia de masas, certera, potente e imperial. Capaz de ofrecer espectáculos suntuosos, en liturgias teatrales, y de transmitir verdades absolutas a un mundo incierto, verdades categóricas inamovibles.

El Vaticano se ha empeñado en negar toda responsabilidad de Juan Pablo II frente a Marcial Maciel, cuando todas la evidencias son claras.

El Vaticano se ha empeñado en negar toda responsabilidad de Juan Pablo II frente a Marcial Maciel, cuando todas la evidencias son claras.

Mención especial merecen muchos medios electrónicos, principalmente televisivos, que siguen exprimiendo mercantilmente el carisma del papa polaco, aun después de muerto. Desde sus funerales, beatificación y ahora santificación, las grandes cadenas presentan coberturas fastuosas y especiales, corriendo riesgos de convertirse en instrumentos de prédica religiosa improvisada. Donde muchos conductores se convierten en telepredicadores baratos y patéticos. Desde Roma enlazan transmisiones exaltando testimonios, hechos, anécdotas, virtudes y estadísticas del personaje. Esperamos que den un tratamiento más equitativo a Juan XXIII, el papa bueno, y no se focalicen sólo en Juan Pablo II. Particularmente la televisión mexicana se ha caracterizado por sobreadjetivar y enaltecer las bondades de Juan Pablo II; de manera acrítica, nos vende un héroe santo. Donde la exaltación del personaje opaca su circunstancia y el análisis sereno y escrupuloso de su trayectoria.

Personalmente no me opongo a la canonización de Juan Pablo II, no es mi papel. Sí cuestiono el procedimiento, el método simulado y la utilización ideológica del personaje. Existen personas y organismos sociales en México que han externado indignación por la negativa del Vaticano a considerar las pruebas documentales que muestran que en los mismos archivos de la Santa Sede existen por lo menos 212 expedientes que ponen de manifiesto el comportamiento doloso y patológico no sólo de Maciel, sino de sus legionarios. Estos textos son invisibles para la Congregación para las Causas de los Santos y, afortunadamente, están contenidos en el libro La voluntad de no saber. El encubrimiento eclesiástico no sólo ampara, entonces, a los pederastas, sino a los propios encubridores. Y el libro muestra que, por conocimiento o por omisión, el papa Juan Pablo II tiene una gran cuota de responsabilidad ante el caso Marcial Maciel. Así de sencillo.

Juan Pablo II, canonizando al último héroe del catolicismo

mayo 9, 2014

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Carol Wojtyla fue glorioso y provocó la ilusión de una Iglesia sólida y segura, fue un héroe de una institución que se tambalea

Por Bernardo Barranco V.
CNN miércoles 23 de abril de 2014

(CNNMéxico)— El periódico italiano La Stampa, publicó en marzo de 1992 declaraciones de Mijaíl Gorbachov, exlíder del Partido Comunista de la desaparecida URSS, en las que revela: “ahora se puede decir que ninguno de los acontecimientos políticos de Europa del este habrían podido ocurrir jamás sin la actividad política de este papa”. Por supuesto se refería a Juan Pablo II (1920-2005), quien fue un factor determinante en el derrumbe socialista de Europa del este. El pontífice polaco cambió el rostro geopolítico de Occidente a finales del siglo XX.

Carol Wojtyla es canonizado porque es el último héroe de la fe de un catolicismo que hoy se tambalea. Su pontificado fue glorioso y en cierto sentido provocó la ilusión de una Iglesia sólida, segura, portadora de orientaciones civilizatorias definitivas. Una Iglesia planetaria y viajera con capacidad de convocatoria así como contundencia mediática sustentada en el innegable carisma de Juan Pablo II.

La Iglesia polaca es portadora de identidad, memoria y nacionalismo

La Iglesia polaca es portadora de identidad, memoria y nacionalismo

Hoy, ahogada en sus crisis internas, asediada por escándalos, tanto de pederastia como de opacidad financiera, la catolicidad se apresta a canonizar a un protagonista de una Iglesia triunfalista que llegó a colocarse en la centralidad del poder mundial. Hay un gesto de nostalgia y melancolía entre los sectores conservadores, ahora huérfanos, que tuvieron en Juan Pablo II su baluarte.

Juan Pablo II, un papa polaco

Sin entender Polonia, difícilmente se puede apreciar el pontificado de Juan Pablo II. El catolicismo polaco era parte central de la identidad popular y nacional que resistía las imposiciones secularistas de los regímenes socialistas del siglo XX. Hay una gran dosis de mesianismo y heroicidad en Wojtyla propia del carácter que la Iglesia polaca adoptó frente al totalitarismo y a la colindancia inevitable con la Rusia zarista primero y con la URSS después.

Por ello, al principio Juan Pablo II fue muy difícil de analizar. De hecho fue un papa desconcertante, muy difícil de clasificar con las tradicionales categorías ideológicas progresista/conservador. Marcado por la dualidad, desde el inicio de su mandato confirma El Vaticano, sin embargo, en la práctica tomó decisiones contrarias que minaron su aplicación. Considerado en Europa del este como un ídolo, en la Europa occidental muchos lo catalogaron conservador.

Juan Pablo II fue un papa de facetas contradictorias. Utilizó, por ejemplo, las técnicas más modernas de comunicación para manifestar posturas tradicionales, y hasta rigoristas, en el plan ético. Fue un abierto defensor de los derechos Humanos pero nunca ocultó su rechazo categórico a las reivindicaciones feministas. Rigorista y hasta represor contra los teólogos progresistas como la teología de la liberación. Juan Pablo II insistía en que sus viajes eran pastorales y espirituales, pero en realidad resultaban políticos.

Juan Pablo II como poco manejaba los medios, las masas y la diplomacia directa

Juan Pablo II como poco manejaba los medios, las masas y la diplomacia directa

Un papa intelectual en sus encíclicas de lenguaje inaccesible para las grandes mayorías, se presenta ante las masas del Tercer Mundo como un líder con rasgos populistas que conmueve las emociones y las energías de las poblaciones visitadas. Un pontífice muy abierto en lo social, sensible ante la pobreza e injusticia, pero muy inflexible en el plano doctrinal tradicional, que no tolera ningún tipo de exploración, y menos innovaciones.

Juan Pablo II gobernó la Iglesia desde sus viajes. Cuando visitaba un país, se detenía el reloj social, político y mediático. Se convertía en un actor global que incidía en lo local y posicionaba con maestría los intereses y la agenda de las Iglesias locales. Sin embargo, centralizó en extremo las decisiones de las Iglesias nacionales y el poder de la curia creció desmedidamente.

Los nuevos obispos fueron elegidos para obedecer y ejecutar las directrices comandadas desde Roma, lo que a la larga tuvo un efecto boomerang ya que se debilitaron y burocratizaron las diversas Iglesias nacionales. En suma, desde 1978, el papa Wojtyla restauró con firmeza el mando de la silla de Pedro. Afirmó, siguiendo el modelo polaco, la centralidad pontifical romana. A partir de sus continuos viajes se convierte en actor de las realidades locales. Preservó la identidad imponiendo disciplinas. Su talante polaco marcó el rumbo de su pontificado caracterizado por su mesianismo popular y anticomunista.

La ‘crónica de una canonización anunciada’

Desde su muerte, la corte curial decidió su pronta canonización. Heroico hasta en su larga agonía, los principales actores en Roma reconocen en Juan Pablo II un modelo; las diversas corrientes romanas pactan por un pontificado de continuidad y de transición: la persona idónea fue Joseph Ratzinger. El largo pontificado de Juan Pablo II fortificó la corriente de una Iglesia más política, triunfalista e imperial, la cual estuvo manejada, sobre todo, por el astuto cardenal Angelo Sodano, su secretario de Estado que, como todos sabemos muy bien, fue un actor muy amigo de personajes como Augusto Pinochet y Marcial Maciel. Incluso hay nuevos testimonios que demuestran que Sodano se dejó corromper por Marcial Maciel. Este sector es el más nostálgico y empeñado en exaltar en los altares de la santidad de Wojtyla.

La crisis mundial de pederastia provoca que la curia se enfrente por la conducción de la Iglesia bajo el débil pontificado del sufrido Benedicto XVI. Vatileaks, documenta las fisuras y las rupturas del pacto conservador, que posibilita el ascenso del papa Francisco, venido del Tercer Mundo, de América Latina. La canonización es un proceso inevitable, pero con sagacidad Francisco incrusta la santificación de otro pontífice, Juan XXIII (1891-1963), el papa del Concilio.

En 27 años como jefe del estado vaticano, Juan Pablo II, tiene muchos expedientes por analizar. La guerra fría y su alianza con Ronald Reagan

En 27 años como jefe del estado vaticano, Juan Pablo II, tiene muchos expedientes por analizar. La guerra fría y su alianza con Ronald Reagan

Bergoglio, incluso se brinca protocolos del proceso canónico para equilibrar un espectáculo eclesiástico en que solo brillaría la nostalgia por la burbuja triunfalista que heredó el papa Wojtyla. La presencia delpapa bueno, Giuseppe Roncalli, conlleva un mensaje de equilibrio entre dos modelos de Iglesia. Uno que se abre y entra en búsqueda de lo sagrado con el mundo moderno que es el espíritu del Concilio y otro, el de Juan Pablo II, que reafirma la centralidad de la Iglesia desde la perspectiva del carisma y el poder que Leonardo Boff, teólogo brasileño, dibujó muy bien.

Juan Pablo II no entra solo al panteón de los santos. Juan XXIII es un papa pastor frente a una especie de napoleón eclesiástico, es su álter ego, no solo de Juan Pablo II, sino de un proyecto eclesial eclosionado que añora el glamour perdido. Pero los contrapesos no corren solo a cargo de Roncalli sino del propio Francisco. El papa argentino es el fiel de la balanza, tiene en sus hombros el desafío de enderezar una nave a la deriva. Aunque se enojen los obispos polacos y la realeza eclesiástica conservadora, el hecho de no rendirle culto solo a Wojtyla, es una señal positiva.

Nota del editor: Bernardo Barranco V., sociólogo de religiones. Escribe en La Jornada y colabora con la revista Proceso. Tiene un programa en el Canal 11 de México, titulado “Sacro y Profano” que analiza socialmente las creencias religiosas. Difunde sus artículos en el blog https://bernardobarranco.wordpress.com

Canonización de Juan Pablo II, trago amargo para México

mayo 8, 2014

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Agencia AFP. 25 de abril de 2014

México, el país latinoamericano con más católicos después de Brasil, acoge la canonización del papa Juan Pablo II el domingo con un sabor dulce-amargo, entre su tradicional fervor hacia el carismático religioso y la tragedia de víctimas de pederastia que le señalan por encubrimiento.

La mayoría de los mexicanos “recibirá bien la canonización, pero no todos, porque el pontificado tuvo un lado oscuro. (…) No creo que todos lo perdonen por haber encubierto” crímenes de pedofilia,dijo a la AFP el sociólogo Bernardo Barranco, experto en temas religiosos.

En su primera gira al extranjero en 1979, el papa polaco Juan Pablo II (1978-2005) viajó a México, donde el 80% de sus 118 millones de habitantes son católicos.

Al llegar, lo primero que hizo el líder religioso fue besar el suelo, sellando así el inicio de una ferviente relación con los mexicanos, quienes acudieron en decenas de miles a recibirle en cada una de sus cinco visitas.

“México siempre fiel”, rezaba el pontífice, mientras los mexicanos le robaban el sueño al cantarle en serenata “Amigo”, una canción del brasileño Roberto Carlos.

Pero en 1997, un grupo de ocho ex Legionarios de Cristo acusaron de abuso sexual al fundador de la congregación, el mexicano Marcial Maciel, en una carta enviada al Papa -a través del nuncio apostólico- que dio lugar a una denuncia canónica al año siguiente.

Fueron un “kilo y medio de documentos, en su mayor parte notariados”, cuenta a la AFP José Barba, uno de los jóvenes seminaristas que sufrieron los atroces abusos de Maciel y que asegura no haber recibido “ninguna respuesta pública” del Vaticano pese a haber expuesto su caso a altos dirigentes.

José barba en 1997 hizo publica su denuncia contra Maciel y los Legionarios y presentó más de un kilo de documentos

José Barba en 1997 hizo pública su denuncia contra Maciel y los Legionarios y presentó más de un kilo de documentos y ahora el Vaticano dice no saber nada!

Para Barba, un filólogo humanista de 75 años, la canonización es el “epítome del encubrimiento”, pues refleja “un interés enorme en que se acabe el asunto, en echar tierra por encima de Maciel”.

El poderoso Maciel, fallecido en 2008 a los 87 años, fue denunciado por abusos sexuales a varios seminaristas. A la vez mantuvo una doble vida con dos mujeres y varios hijos, que también denunciaron abusos del mexicano.

Tras años de desmentidos por parte de la jerarquía católica, el Vaticano inició una investigación que en 2004 obligó a Maciel a dejar la dirección de la orden y en 2006 el clérigo fue despojado de su ministerio sacerdotal y conminado a retirarse y llevar “una vida de oración y penitencia”.

Los ultraconservadores Legionarios de Cristo, que en 2010 pidieron perdón a los hijos de Maciel, eran elogiados por Juan Pablo II por llenar seminarios en una era de crisis de vocaciones, con una fortuna para financiar campañas y abrir universidades.

En febrero, la ONU realizó una inesperada acusación contra el Vaticano por violar la Convención de Derechos del Niño en lo que respecta a abusos sexuales, “porque no han hecho todo lo que deberían” para atajar este problema, pues los sacerdotes no son sancionados ni sometidos ante la justicia.

El mayor pecado de Juan Pablo II fue haber protegido y otorgado privilegios a Maciel y sus Legionarios

El mayor pecado de Juan Pablo II fue haber protegido y otorgado privilegios a Maciel y sus Legionarios

“Este monstruo (Maciel) fue cobijado por Juan Pablo II y es un punto que lastima no solo a muchos actores mexicanos sino a la propia Iglesia”, opina Barranco.

“Nosotros no decimos que no se canonice (a Juan Pablo II), sino que se dé tiempo para investigar a fondo (si hubo encubrimiento). Lo que quieren que la gente piense es que si es santo, es indiscutible. ñNo!”, señaló Barba.

Pero Slawomir Oder, el postulador de la causa de canonización, alegó el martes que “Juan Pablo II no estaba al corriente. Se hizo una investigación sobre el tema y llegamos a esa conclusión”.

Por su parte, Barba se dice convencido de que “el Papa sabía, pero que no quiso revelarlo por no causar daños a la Iglesia. íCon qué cara habría querido reconocer que Marcial Maciel era culpable de esto, después de haberlo puesto como modelo de juventud?”.

La canonización de Juan Pablo II el domingo en la plaza de San Pedro se celebra en un plazo récord, aunque ha seguido todos los pasos exigidos por la Iglesia, entre ellos la “demostración” de dos milagros.

El papa Benedicto XVI (2005-2013) fue el primero en disculparse por los abusos cometidos contra menores y propugnó una política de tolerancia cero.

Su sucesor, Francisco, dijo que la pederastia en el seno de la Iglesia es una “vergüenza” y en diciembre creó una comisión para investigar estos crímenes, prevenirlos y atender a las víctimas.

JSO

Simbólica y antagónica canonización de los papas, Bernardo Barranco

mayo 8, 2014
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Terra, 25 de abril de 2014
David Martínez Medina
Bernardo Barranco expuso que la falta de franqueza de El Vaticano para admitir que Juan Pablo II se equivocó con Marcial Maciel es un insulto para las víctimas de pederastas en México

México, DF.- La canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII representa una estrategia para desmarcar el nuevo proyecto del papa Francisco frente al Vaticano del viejo modelo católico tradicional.

Bernardo Barranco, sociólogo y especialista en temas de religión, señaló que se trata de un evento simbólico y antagónico a la vez, ya que por un lado enarbola la imagen de los papas, pero a la vez cierra el modelo de curia corrupta, imperial y monárquica, que no comparte el papa Francisco.

Destacó que canonizar sólo a Juan Pablo II era exponer el propio proyecto católico de Francisco, “Meter o introducir a Juan XXIII en la canonización, significa simbólicamente que la Iglesia no es Juan Pablo II, que no es el único modelo de Iglesia”, indicó Bernardo Barranco.

México “bipolar” ante canonización de Juan Pablo II

Para Barranco México es un país “bipolar” ante la canonización de Juan Pablo II, ya que aunque fue el jerarca católico más cercano al país en la historia del Vaticano, también fue uno de los que encubrió a Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo.

cnt7420287_h0_aNoChange_“México es uno de los países que tiene mayores reproches a su canonización, particularmente por el caso de Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo, el hecho de ser un papa tan cercano, deja defraudados a miles de mexicanos por el encubrimiento y complicidad hacia personajes como Marcial Maciel y pederastas que durante su pontificado encontraron refugio en la Iglesia”.

Sin embargo, eso no opaca la empatía mutua y el fenómeno de Karol Wojtyła en México, que en 1979 movilizó casi un tercio de la población, aproximadamente más de 20 millones de mexicanos, para verlo.

México fue el país más visitado por Juan Pablo II durante su pontificado con cinco visitas, sólo después de su natal Polonia.

Vaticano culpable de encubrimiento a pederastas

Barranco expuso que la falta de franqueza de El Vaticano para admitir que Juan Pablo II se equivocó con Marcial Maciel es un insulto para las víctimas y familias afectadas por Los Legionarios de Cristo.

“El Vaticano tampoco ha tenido la habilidad y franqueza de aceptar que el papa se equivocó con Maciel, pero el hecho de querer ocultar que Karol Wojtyla revisó a fondo los materiales y documentos de abuso infantil y afirmar que no tuvo nada que ver con el encubrimiento de Maciel es insultante para los mexicanos”, cuestionó Barranco.

Por último recalcó que las canonizaciones de papas siempre han sido decisiones políticas, y coincidió con las declaraciones de Federico Lombardi, vocero del Vaticano, sobre que Juan Pablo II “fue santo, más no perfecto”.

Bernardo Barranco estrenará programa sobre religión en Canal Once

mayo 8, 2014

 

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  • Analizará al lado de especialistas la importancia e implicaciones de las religiones en las diversas sociedades. El programa se llamará Sacro y Profano

CIUDAD DE MÉXICO, México, (N22).- 

 

Sacro y Profano será un programa de televisión que se estrenará con el objetivo de tratar temas religiosos de una manera imparcial.

 

Sacro y Profano es el título del programa que el sociólogo Bernardo Barranco que tendrá su primera emisión el lunes 7 de abril a las 23:00 horas por Canal Once.

 

Un programa que aborda los temas relacionados con la religión en México y el mundo.

 

El nombre del programa surgió “de un libro de un famoso antropólogo polaco-francés, Mircea Eliade, estudioso de las civilizaciones y que tiene un libro titulado Sacro y Profano, donde establece que no hay ninguna sociedad pura por mas religiosa que sea, siempre hay elementos profanos…  pero también al revés, hasta las sociedades más ateas tienen elementos religiosos”, explicó para N22, Bernardo Barranco.

 

El objetivo que tiene el programa es el analizar las creencias y el impacto que tienen en la sociedad, con un enfoque diverso y para un público basto y extenso. “Sacro y Profano no es un programa religioso, es un  programa que aborda socialmente las religiones, en ese sentido busca hablar de religiones pero desde una perspectiva secular, desde una perspectiva no religiosa, es un poco de la inteligente  ambigüedad en expresión de Sacro y Profano”, facturada por el famoso historiador  de las religiones Mircea Eliade,  comentó.

 

En su primer programa el tema que se abordara será sobre el “Papa” y tendrán a dos invitados: “un jesuita que conoce al papa que es José Gonzales Torres, él fue rector de la Universidad Iberoamericana, tiene un amplio conocimiento del Papa de la Iglesia etcétera y el segundo es un historiador, Gonzalo Balderas, un medievalista”, quienes ayudarán a comprender mejor los temas y así durante sus programas tendrán invitados académicos, integrantes de la Iglesia, especialistas e investigadores. Los programas serán un tanto didácticos “sin bajar el contenido”, ocupando un lenguaje adecuado para que sea entendido. Por tanto el objetivo de la emisión es llegar a un público amplio y abordar con serena valentía temas que hasta poco eran considerados intocables.

“Es muy importante que los mexicanos dejen de tener miedo a los temas tabú, y hasta hace muy poco lo religioso era intocable, era algo como la sexualidad que estaba ahí, pero que no se tocaba y creo que  como sociedad hemos ido creciendo, hemos adquirido mayor madurez y estamos en el momento de poder abordar incluso en medios masivos, como es la televisión, como es el Canal Once, temas que hasta hace muy poco tiempo eran subterráneos”.

 

Permitirá “Sacro y profano” analizar con seriedad temas tabúes

mayo 8, 2014

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México, 2 Abr. (Notimex).- Que Canal Once aborde temas relacionados con creencias religiosas, como la Fe o Dios, que en los medios electrónicos no se ven, es una apuesta inteligente, consideró hoy el sociólogo Bernardo Barranco, quien conducirá el programa “Sacro y profano”, que se estrena el 7 de abril.

Entrevistado por Notimex en las instalaciones de la televisora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Barranco, especializado en religiones con maestría por la Escuela de Altos Estudios Sociales de París, consideró que hoy día somos un país más maduro y que es momento que los medios electrónicos entren a estos temas sin tapujos.

Aclaró que el televidente encontrará reflexiones serias sobre temas aparentemente tabúes, como la sexualidad en las religiones, la mujer, la intolerancia, la Santa Muerte y sus vínculos, el mundo del crimen organizado y el celibato, entre otros, que serán tratados de manera profesional en este espacio.

De hecho, dijo, son temas que ya se tocan en la prensa escrita y la radio, “y creo que es el momento para que el público de televisión pueda entrar con libertad en estas temáticas”.

Aclaró que son programas muy respetuosos que no tratan de herir a ninguna religión; son programas hechos por especialistas, académicos, pastores, sacerdotes y teólogos; entonces, lo que se trata es con altura, y son temas que hasta hace poco eran prohibidos en los medios.

Abundó que el programa va a convocar a especialistas del mundo de la cultura que han tenido la sensibilidad de abordar, por diferentes vías y metodologías, lo religioso, para eso se contará con antropólogos, historiadores y sociólogos.

Subrayó que el reto que enfrenta como conductor es tratar de entender y mostrar que las creencias no son una relación vertical entre Dios y el creyente, sino es una relación fundamentalmente social.

“La cultura es la que forja atmósferas de creencias y atmósferas de la fe, y esto tiene un impacto en el día a día de la cotidianidad de la conformación de nuestra identidad, somos un país muy religioso, pero también somos un país con muchos atavismos religiosos o ataduras”, dijo.

En su opinión, “un programa como éste va a servir para entrar con mucha seriedad a temas que eran prohibidos o no tocados, y que muestra ahora que somos un país más maduro y más adulto”.

Los temas a tratar en “Sacro y profano” son: Las mujeres en las iglesias; Religiosidad popular; El ascenso del ateísmo; Cambios religiosos en los jóvenes; Estado laico.

La Santa Muerte; La fe y la ciencia: Un diálogo complejo; Las reformas del Papa Francisco; Sociedades plurales y sus minorías religiosas; Ascenso del pentecostalismo; La Teología de la Liberación hoy y Discriminación y tolerancia religiosa, entre otros.

Sacro y Profano programa del canal 11

mayo 8, 2014

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Boletín Canal Once

Canal Once presentó el programa  de opinión “Sacro y Profano”, bajo la conducción del analista y sociólogo Bernardo Barranco en el que cada semana, el experto en temas de religión y sociedad, analiza, junto con especialistas invitados, temas actuales relacionados con la religión en  México y el mundo.

En conferencia de prensa Mayolo Reyes, Director de Estrategia y Desarrollo de la emisora, expresó que en este afán de incluir temas para generar contenidos dirigidos a todo público y poniendo toda la gama de intereses de la sociedad mexicana, es del interés de Canal Once lanzar este proyecto.

“Nos llena de orgullo este programa. Bernardo Barranco es referencia obligada en los medios para hablar de estos temas y con una experiencia de más de 18 años tanto en radio como en televisión. Muchos se van a preguntar ¿por qué Canal Once va hacer un programa sobre religión?, pero creemos que es una apuesta importante de abrirnos a varios temas que están presentes de una u otra manera en nuestra sociedad”.

Al respecto, Barranco señalo que se buscó que los temas tocaran fibras sensibles de nuestra cultura. Explicó que no se trata de un programa religioso, sino un programa sobre las religiones y las creencias, lo cual es fundamental para poder entender lo que somos como pueblo e identidad, a partir de un vector que son nuestras creencias.

“No se trata de un programa religioso ni proselitista; no estamos a favor de una religión ni en contra de ninguna otra, se trata de un programa hecho por especialistas y autores que con mucho respeto se plantean los temas de las creencias y el impacto de ellas. Tendremos temáticas que van a ser muy atractivas. Actualmente lo sacro sigue siendo un tema un poco espinoso, porque posiblemente tocamos fibras muy íntimas y también muy oscuras. Creo que Canal Once es pionero en la televisión mexicana por tratar estos temas de manera sistemática, con altura, rigor, respeto y con crítica. Hay que reconocer esta apuesta” subrayó.

El programa cuenta con una investigación de fondo sobre cada tema y la información es presentada de manera imparcial.  Los temas que se abordarán son variados y atractivos como las mujeres en las iglesias, religiosidad popular, el ascenso del ateísmo, el Budismo como una filosofía religiosa, cambios religiosos en los jóvenes, Estado laico, la Santa Muerte, la fe y la ciencia; las reformas del Papa Francisco, las sociedades plurales y sus minorías religiosas, el ascenso del pentecostalismo, la teología de la liberación actual, discriminación y tolerancia religiosa.

Bernardo Barranco es sociólogo especializado en religiones con maestría por la Escuela de Altos Estudios Sociales de París. Cuenta con una trayectoria de más de veinte años como analista en radio y en distintos programas de televisión. Desde 1995 escribe en el periódico “La Jornada”; además de colaborar en la revista “Proceso” y  CNN televisión. Ha escrito diversas colaboraciones y libros, el más reciente,  “El evangelio social del obispo Raúl Vera, conversaciones con Bernardo Barranco”, publicado por la editorial Grijalbo en febrero de 2014

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