Archive for 28 junio 2014

Fútbol y Religión II. Religión y futbolización de la política

junio 28, 2014

Futbol Brasil

Religión y futbolización de la política

Por Bernardo Barranco V.

México no es el único país en que la clase política utiliza la fiebre social futbolera para posicionar temas delicados  en la  agenda pública. Sin embargo, es un arma de doble filo porque resultados adversos se pueden revertir hasta con furia.   Desde hace años he sostenido que la falta de significación en la sociedad moderna, la incertidumbre y el tedio, suscita búsquedas de nuevos sentidos de vida. El futbol se ha venido convirtiendo en una respuesta efectiva, por ser una oferta lúdica y momentánea de reencantamiento. El Futbol llena vacíos y necesidades de significación frente a una existencia que ofrece poco.

Mircea Eliade, en su libro “Lo sagrado y lo profano”, sostiene que la irreligiosidad en estado puro no existe, aun en personas y sociedades altamente secularizadas. El universo de los tabúes, los misterios, las supersticiones, las liturgias de origen mágico, se enmascara al orden secular, bajo aparentes nuevos significados desacralizados en fiestas, ceremonias y rituales laicos; sin embargo subyacen formas pararreligiosas híbridas que otorgan nuevos y poderosos sentidos a la sociedad.

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Sería arbitrario determinar una relación absoluta entre futbol y religión; sin embargo, la sociología de las religiones está reinterpretando con mayor agudeza el fenómeno.

En Italia, la eliminación propinada por Uruguay, supone no solo una crisis en el futbol por la renuncia de su director técnico y directiva, sino también una crisis política. Porque, según el periódico La República, se acaban de aprobar nuevos impuestos generalizados y recortes al gasto público que afecta a la población. El castigo de la FIFA a Luis Suárez ha significado una afrenta a todo un país en la que incluso ha contado con la protesta del propio presidente uruguayo, José Mujica,  quien cuestiona la integridad de la federación internacional al declarar: ”  “Tiramos para afuera a Italia e Inglaterra, cuánta guita perdieron”, sentenciaba con ironía.

Francisco Alcaide, en su libro “Fútbol, fenómeno de fenómenos”, en las conclusiones señala que el futbol ha sido un instrumento generador de ideologías y también un medio para afirmar o rechazar posturas políticas. La politización del futbol o la futbolización de la política son armas de doble filo que las clases políticas, buscan sacar provecho con riesgos, como el que va enfrentar la clase política italiana ante una población enojada.

En el futbol es el arte de lo inesperado y de la providencia, que se hermanan. La selección mexicana que entra coja y herida a la copa del mundo, con sus buenos resultados, ahora nos ilusiona. El futbol ha invadido plenamente el espacio público y hasta permite herejías como las exclamaciones de “Puto” en los estadios.

La imagen del Niño Jesus  revestido con el uniforme de la selección mexicana

La imagen del Niño Jesus revestido con el uniforme de la selección mexicana

El futbol se está convirtiendo en una especie de religión secular sustituto, con sus rituales, sus símbolos, sus catedrales, sus sedes mundialistas o nuevas mecas de peregrinación. El futbol es la última representación sagrada de nuestro tiempo. Pero también lo religioso invade la esfera secular del deporte con su lenguaje y cábalas.

Hasta ahora, la Copa del Mundo en Brasil es el acontecimiento más importante de este proceso de globalización del futbol, un deporte que se convierte en una propuesta de la alienación colectiva a escala global pero, al mismo tiempo, de crítica social y popular. Basta ver no solo las manifestaciones sociales sino los twitter y memes.

Hay al mismo tiempo una confrontación cultural, basada en el contraste entre el Norte y el Sur del mundo, Europa vs América, incluidos los países que exportan jugadores como aquellos que los consumen e importan. En 1982, el antropólogo Marc Augé, sentenció: “Tal vez en Occidente están por delante de una religión y no lo saben.”

Milenio Estado de México, 26 de junio de 2014

Fútbol y Religión I. Guillermo Ochoa, héroe redentor

junio 28, 2014
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Guillermo Ochoa, héroe redentor
El desempeño de Guillermo Ochoa, como portero imbatible, en el empate histórico con Brasil en el mundial de Fútbol, lo coloca no solo como un héroe nacional sino como un ídolo. Las cuatro atajadas en el estadio de Fortaleza, capital del estado de Ceará, quedarán en la memoria mexicana con pasaporte al mito. Baste ver la televisión, el internet, los periódicos tanto de México como del propio Brasil para constatar la trascendencia del personaje.

El brasileño Eric Nepomuceno, en La Jornada,  se preguntaba desde Río de Janeiro: “¿Tendrá idea, ese muchacho de 28 años, de cuántas gargantas hirió, de cuántas almas sacudió por aquí este martes 17 de junio?.. Ochoa. Guillermo Ochoa. Ese es el nombre de la pesadilla”. En México Ochoa es glorificado por las personalidades y por políticos oportunistas quienes lo elevan a casi santo salvador.

En otros espacios he abordado el tema de las formas religiosas del futbol. Cómo la religión está presente tanto en el campo, entre los jugadores y entrenadores, así como en las gradas, y cómo lo mistérico es invocado por los fans. En el futbol, debido a su alto grado de imprevisibilidad, los seguidores invocan a sus deidades para ayudar su equipo, con la esperanza de ser lo suficientemente convincentes como para materializar su deseo. Sobran las analogías entre este deporte global y las religiones.

Guillermo Ochoa portero de la selección mexicana de ídolo a redentor momentáneo

Guillermo Ochoa portero de la selección mexicana de ídolo a redentor momentáneo

La relación entre el futbol y lo sagrado se establece en base a su imponderabilidad y, consecuentemente, en la inexactitud de los resultados. Esto implica que, en el futbol, la victoria y la derrota son términos impredecibles, ya que esto depende no solo de destreza deportiva sino también de la “suerte”,  lo que legitima la creencia religiosa como auxilio en la obtención  de resultados deseados.

Por ello, Guillermo Ochoa es el factor que lleva a la redención no solo de nuestro pobre futbol sino a nuestra calamitosa circunstancia como país.

Desde las religiones politeístas de la antigüedad,  es el rol de los “ídolos”, de aquellos jugadores que destacan de los demás por sus proezas y prevalencia entre sus “seguidores”. Son los cracks que no fallan y recuerdan a los dioses griegos que vivían, sufrían, rivalizaban y eran puestos a prueba por las tentaciones mundanas.

Después del partido con Brasil decenas de memes sobre Ochoa

Después del partido con Brasil decenas de memes sobre Ochoa

En el futbol tenemos a Pelé, Platini y a Beckenbauer. A Maradona, por ejemplo, los argentinos le han perdonado todo: sus adicciones, su promiscuidad, sus nexos con la mafia, su maltrato a la prensa, su rebeldía peronista, su castrismo demodé, ser feo, chaparro y gordo. Pero en la cancha, El Pelusa era considerado un dios. Parafraseando a Eduardo Galeano, se transfiguraba no solo en un fuera de serie, si no se convertía en una especie de elegido, un redentor, que condensaba las expectativas: los sueños de un pueblo.

Ochoa con su hazaña notable puede ser un santo redentor efímero. Pero quedará en la memoria en un  tiempo mítico, en un  tiempo primordial, glorioso por excelencia que recordaremos cíclicamente como un rito.  Su función ha llenado de entusiasmo y fantasías de un pueblo mexicano carente de héroes y líderes en quien confiar.

Milenio Estado de México, jueves 19 de junio de 2014 

Iglesia católica y violencia

junio 19, 2014
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Iglesia católica y violencia
Bernardo Barranco V.

Hans Kung, el teólogo suizo, sostiene que la paz mundial depende del diálogo entre las grandes confesiones religiosas. Sin un consenso ético básico sobre determinados valores, normas y actitudes, resulta imposible una convivencia humana digna. En ese consenso ético, las grandes religiones juegan un papel central en la construcción ética mundial. Hablar de violencia hoy en México es crucial porque llevamos lustros con una espiral de temor e inseguridad que ha venido ensombreciendo nuestra existencia. Un saldo de 70 mil muertos y cerca de 100 mil desparecidos en poco más de un sexenio socava la convivencia social, deteriora la vida cotidiana y debilita el tejido social. Los datos son escalofriantes: en sólo 14 años hay más de 100 periodistas muertos y 22 desaparecidos. La Organización Mundial de la Salud define la violencia como: el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga probabilidades de causar lesiones, muerte, daños sicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. La violencia, por tanto, es un comportamiento deliberado que provoca daños al prójimo. Es importante tener en cuenta que, más allá de la agresión física, la violencia puede ser emocional, mediante ofensas o amenazas. Por eso la violencia puede causar tanto secuelas físicas como sicológicas.

El país ha caído en un violento tobogán que parece no tener fondo. Eso ya lo sabemos y lo sentimos, pero ¿cuál es y debe ser el papel de la Iglesia católica frente a la violencia?, ¿qué tiene que aportar la Iglesia? Sobre todo cuando la mayor parte de los integrantes del crimen organizado, policías, empresarios y políticos corruptos, actores centrales de la violencia, son en su mayoría bautizados.

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En primer lugar habría que decir que la Iglesia no ha escapado a la espiral de la violencia en México. En mayo de 1993 es asesinado arteramente el cardenal Posadas en Guadalajara. De acuerdo con un reporte del Centro Católico Multimedial, en 15 años han sido asesinados 24 sacerdotes; en términos religiosos México es el país más peligroso de América Latina: se han reportado mil 53 casos de intento de extorsión en 2010 contra agentes de pastoral, obispos y sacerdotes. Esta cifra se incrementó a mil 465 reportes en 2013, esto es, en la modalidad de llamadas telefónicas, correos electrónicos y avisos verbales. Además de los continuos robos en templos que minan el patrimonio cultural y artístico de las iglesias.

A mediados de 2010, los obispos mexicanos publicaron una importante exhortación pastoral, titulada Que en Cristo nuestra paz México tenga vida digna, sobre el papel de la Iglesia ante la violencia. Lamentablemente es un texto poco conocido incluso en el interior de la misma Iglesia. En el diagnóstico los obispos enuncian las causas: la inseguridad y la violencia son un círculo vicioso que se inicia con la pobreza, la exclusión y desigualdad que se vive en el país. El documento tiene la sensibilidad de no criminalizar la pobreza; los pobres no son delincuentes por ser pobres, están expuestos y son víctimas de la violencia. Los prelados reconocen que el crimen organizado ha corrompido las estructuras de poder en México: empresas, funcionarios y medios. Aunque no se menciona, podría añadirse a sectores de la propia Iglesia. Reinan, pues, la impunidad y la corrupción en el diagnóstico de la CEM, que lamenta el impacto en el comportamiento de los ciudadanos. La violencia se reproduce en la familia, en las escuelas, contra las mujeres, en el maltrato a los niños y ancianos. En suma, la violencia refleja una profunda crisis moral de valores, por lo que lo que el enfoque debe ser multifactorial. Primero revisar el modelo económico excluyente, depurar estructuras sociales más justas, restablecer un orden de legalidad imparcial y creíble. Más allá del texto, la respuesta de la Iglesia ante la violencia es desigual y heterogénea: mientras actores como el obispo Raúl Vera se comprometen en luchas de justicia social, y sacerdotes como Alejandro Solalinde asumen causas lacerantes como la migración, hay otros actores religiosos que sin empacho alguno se benefician del blanqueo de dinero del crimen organizado. Muchos valientes agentes de pastoral están comprometidos socialmente en zonas rurales y fronteras pastorales apartadas, mientras otros reconocen aceptar prebendas del narco,como lo hicieron hace años el padre Soto, o el fallecido obispo Ramón Godínez, en Aguascalientes; algunos otros se pavonean socialmente con los amos del poder, como el cardenal Norberto Rivera. Ahí está el padre Goyo en Michoacán, lidiando con la concepción de guerra justa.

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Hace unos días, en entrevista con un diario español, el papa Francisco reflexiona: “La violencia en nombre de Dios es una contradicción, no se corresponde con nuestro tiempo. Con perspectiva histórica hay que decir que los cristianos, a veces, la hemos practicado. Hoy es inimaginable, ¿verdad? Llegamos, a veces, por la religión a contradicciones muy serias, muy graves. El fundamentalismo, por ejemplo. Las tres religiones tenemos nuestros grupos fundamentalistas, pequeños en relación con todo el resto… Un grupo fundamentalista, aunque no mate a nadie, aunque no le pegue a nadie, es violento. La estructura mental del fundamentalismo es violencia en nombre de Dios”. El superior carmelita, Camilo Macisse, se atrevió, en un artículo titulado Violencia en la Iglesia, a denunciar la violencia hacia adentro; nos plantea la represión interna en torno al excesivo centralismo vertical y clericalismo como las principales fuentes de coerción intraeclesial. También hacia afuera: ahí están las víctimas de pederastia en espera de justicia y no de superficiales perdones; decenas de niños aguardan aun un pronunciamiento de los obispos mexicanos que han guardado silencio penoso. El caso de Maciel y el de Eduardo Córdova en San Luis nos muestran una Iglesia negligente, encubridora de una violencia que califica de pecado y se lava las manos ante comportamientos monstruosamente criminales.

Sin duda el cristianismo tiene en su código social el fomento de la cultura de la no violencia. Sin embargo, la Iglesia católica en México se ha quedado corta. Pastoralmente tiene que acercarse más a la sociedad civil en la perspectiva que ellos mismos han señalado: la verdad, la justicia y la libertad.

Un obispo que llegó del 68

junio 15, 2014

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Por José Ramón Enríquez

SIPSE.com Martes, 20 May, 2014

Fray Raúl Vera estudió ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México y vivió justamente el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968.

No es común entre obispos la presencia de clérigos regulares, es decir, sacerdotes miembros de órdenes religiosas.

Inclusive la evangelización en México está llena de pugnas entre clero secular y el clero regular que, pese a guardar obediencia al obispo, toma caminos distintos de la formación en los seminarios y de la política eclesial tradicional.

No por minoritaria la presencia de religiosos obispos deja de ser notable. Dos jesuitas han sido protagonistas en las últimas elecciones papales: el cardenal Martini (quien entró enfermo al cónclave que eligió a Benedicto XIV) y el cardenal Bergoglio, actual papa Francisco. Un capuchino está en una comisión pontificia delicadísima: el cardenal O’Malley, de Boston. En México, un dominico plantea una radical lectura liberadora del Evangelio: fray Raúl Vera.

Se ha repetido que la Iglesia es mucho más que su jerarquía, pero no se ha dicho tanto que la jerarquía no es monolítica, no sólo por su origen, sino por sus distintas lecturas del Evangelio.

José Ramón Enríquez Dramaturgo, escritor, maestro universitario, ex director de teatro de la UNAM.

José Ramón Enríquez
Dramaturgo, escritor, maestro universitario, ex director de teatro de la UNAM.

Es interesante, pues, acercarse a un texto que me parece fundamental para entender la Iglesia mexicana contemporánea: “El evangelio social del obispo Raúl Vera”, que recoge las conversaciones que con el fraile dominico sostuvo un académico de la indiscutible calidad de Bernardo Barranco. Editado por Grijalbo, apareció este mismo año.

Es imposible que una nota como ésta dé cuenta de los ocho capítulos que forman el libro. Sobre todo tratándose de un obispo que mantiene posturas bastante abiertas en muchísimos temas tanto políticos y sociales como morales. De modo que, por ahora, sólo quisiera quedarme con los orígenes de fray Raúl antes de ingresar a la Orden de Predicadores.

Estudió ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México y vivió justamente el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968. Por ello los dos primeros capítulos dibujan el panorama de un testigo presencial de cuanto fue la lucha del progresismo católico en aquel año, frente a la derecha también católica del MURO cuyo heredero, el Yunque, acaba de perder la elección interna panista.

Al ser Bernardo Barranco protagonista a su vez del progresismo católico de años posteriores, estos capítulos resultan extraordinariamente esclarecedores. Y, repito, son apenas inicio de un libro luminoso en todos los sentidos y altamente recomendable.

Sacro y profano

junio 15, 2014

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Sacro y profano

por Carlos Martínez García

Miércoles 14 de mayo de 2014, La Jornada

Sacro y profano
Carlos Martínez García

Es un gran foro para analizar el fenómeno religioso y sus implicaciones sociales. Me refiero al nuevo programa que conduce el sociólogo Bernardo Barranco en el Canal Once. En cada emisión participan invitados e invitadas que ofrecen datos duros y opiniones sobre alguna vertiente de lo religioso, las creencias vigentes en algún sector de la sociedad, las instituciones y liderazgos que administran los llamados bienes simbólicos de salvación y proyecciones sobre la diversificación religiosa contemporánea.

Barranco Villafán es bien conocido por la comunidad lectora de La Jornada, porque en sus páginas escribe sobre asuntos sociorreligiosos. Su libro más reciente ha tenido muy buena recepción, ya que se trata de una estimulante conversación titulada El evangelio social del obispo Raúl Vera. El tiro inicial de la obra se agotó y la casa editora ha debido elaborar una reimpresión.

Carlos Martínez Garcia

Carlos Martínez Garcia

En marzo de 2013 Bernardo fue despedido de Radio Red, tras haber conducido casi por 18 años el programa Religiones del mundo. El pretexto para cesarlo fue que al participar en otra radiodifusora contravino su contrato de exclusividad. El especialista en sociología de la religión tuvo participaciones especiales en los programas encabezados por Carmen Aristegui en CNN y Noticias MVS. Las colaboraciones de Bernardo en estos programas fueron durante el cónclave que terminó eligiendo a Jorge Mario Bergoglio como nuevo papa, en sustitución de Joseph Ratzinger.

Carlos Aguirre, director general del Grupo Radio Centro, advirtió a Bernardo Barranco que sus colaboraciones en otras emisiones radiofónicas y televisivas podrían traerle repercusiones negativas en Radio Red. El empresario fue contundente: Tú eres exclusivo de Radio Centro. Si vas con Carmen (Aristegui) estarás alimentando a mi competencia. No queremos deshacernos de ti, pero tú elige, recuerda Bernardo que le dijo Aguirre. Además no lo indemnizaron ni le fue permitido un último programa en el que pudiese despedirse de su audiencia.

Un año después de su forzada salida de Radio Red, Bernardo está de vuelta para continuar abriendo espacios al tema de las múltiples expresiones de lo religioso. El programa televisivo en Canal Once se llama Sacro y profano, y el mismo Bernardo ha explicado que lo tomó “de un libro de un famoso antropólogo polaco-francés, Mircea Eliade, estudioso de las civilizaciones […] donde establece que no hay ninguna sociedad pura por más religiosa que sea, siempre hay elementos profanos… pero también al revés, hasta las sociedades más ateas tienen elementos religiosos”.

 

 

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Desde antes de salir al aire Sacro y profano tuvo quienes buscaron obstaculizarlo mediante presiones al Canal Once. Sobre todo las cúpulas conservadoras católico romanas quisieron disputarle hasta el nombre del programa, arguyendo que tal apelativo es usado desde hace tiempo por algunos medios católicos impresos y otros que circulan en la red cibernética.

Bernardo Barranco ha dejado en claro cuál es el hilo conductor del programa: Es muy importante que los mexicanos dejen de tener miedo a los temas tabú, y hasta hace muy poco lo religioso era intocable, era algo como la sexualidad, que estaba ahí, pero que no se tocaba y creo que como sociedad hemos ido creciendo, hemos adquirido mayor madurez y estamos en el momento de poder abordar incluso en medios masivos, como es la televisión, como es el Canal Once, temas que hasta hace muy poco tiempo eran subterráneos.

Estoy seguro de que, como antes en Religiones del mundo, en Sacro y profano su conductor dará espacio al uso que algunos hacen de lo religioso para proveerse de beneficios grupales y personales, liderazgos que usufructúan la religiosidad de la gente. Este tipo de liderazgos pululan en el amplio abanico de asociaciones religiosas existentes en México. Que tal realidad sea mostrada públicamente resulta sumamente incómodo para quienes impulsan el verticalismo, el control de los creyentes, la oscuridad en sus manejos financieros y abusivos en otros terrenos.

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La duración de Religiones del mundo era de una hora. En contraste, Sacro y profano tiene la mitad de aquel tiempo. Este es el único inconveniente que encuentro en la emisión televisiva conducida por Bernardo. La calidad del programa y un auditorio creciente y participativo tal vez hagan posible que Sacro y profano crezca y ello sensibilice a los directivos del Canal Once para duplicarle el tiempo.

 

Arquidócesis potosina, cómplice de pederastia

junio 12, 2014
Arzobispo de San Luis, Jesús Cabrero. ¡El perdón no basta!

Arzobispo de San Luis, Jesús Cabrero. ¡El perdón no basta!

Bernardo Barranco V.

Una nueva historia de terror irrumpe en la Iglesia mexicana. Otro depredador religioso ha victimado por lo menos a 100 infantes. El ex sacerdote de San Luis Potosí, Eduardo Córdova Mendoza fue encontrado culpable de abuso sexual por el Vaticano y le retiró definitivamente del sacerdocio católico.

 

La arquidiócesis lo protege, no quiere dar sus datos ni rastros de su posible paradero. La Procuraduría General de Justicia de San Luis Potosí hace como que lo busca pero todos saben que Eduardo Córdova era un miembro de las élites políticas y económicas de la entidad. Especialmente amigo personal del gobernador Fernando Toranzo Frenández.

 

Eduardo Córdova, depredador protegido por la Iglesia

Eduardo Córdova, depredador protegido por la Iglesia

El expediente de Córdova es largo y nadie había hecho nada. Desde 1998 había quejas y la estructura de la Iglesia lo cobijó y ahora se lava las manos. Se deslinda de sus siniestros atracos de niños y jóvenes, a quienes drogaba para, inermes, satisfacer sus patologías sexuales. La Iglesia local lo trata como si fuera de un “asesino solitario” una especie de accidente lamentable, sin asumir el enorme trecho de responsabilidad por no haber atendido con propiedad las quejas y denuncias que familiares le fueron formulando a la jerarquía católica potosina. ¡Qué bien han aprendido de los Legionarios de Cristo!

 

Los tres señores arzobispos no tienen perdón ni de Dios. Arturo Szymansky, titular de la arquidiócesis de San Luis entre 1987-1999, tuvo las primeras quejas, las desechó y no hizo nada. Luis Morales Reyes, de 1999 a 2012, tuvo denuncias y lo exonera por falta de pruebas. Jesús Cabrero, actual arzobispo, pide un perdón que es insuficiente.

 

Lo inverosímil del caso es que ante la sospecha del retorcimiento sexual del sacerdote Córdova, la Iglesia lejos de haber tomado precauciones, lo premia otorgándole cargos importantes en la estructura eclesial como representante legal y responsable de las relaciones con el Estado.

 

Hasta hace unas semanas la arquidiócesis negaba todo. Incluso descalificó a Carmen Aristegui como sensacionalista y Alberto Athié de resentido.

Hasta hace unas semanas la arquidiócesis negaba todo. Incluso descalificó a Carmen Aristegui como sensacionalista y Alberto Athié de resentido.

Armando Martínez, presidente de abogados católicos, sin dar nombres ni datos precisos del violador,  dejó el caso las  en manos de las autoridades para que actúen conforme al marco legal. declarando: “Tampoco somos la inquisición ni vivimos en los estados de la inquisición. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de él, nosotros hemos dejado, estamos dejando en manos del César, en manos del estado que actúe y que haga lo que tiene que hacer, no podemos aprehender a ninguna persona”, indicó. La Iglesia se lava las manos como si no tuviera responsabilidad alguna en los abusos ni en la impunidad con la que este sacerdote se movió durante casi treinta años. El caso no se queda aquí, hay otros dos sacerdotes y un seminarista bajo la lupa de la sospecha pederasta. Al momento hay 20 denuncias contra Córdova y éste a la fuga. ¡Y pensar que sacerdotes exclamaban como trillado el tema ante el estreno del film Obediencia Perfecta!

 

Sin embargo, pese al azoro y repudio social frente al caso, falta aplicar la recomendación de la ONU que insiste en la principal encomienda, ahora, es el enfoque a las víctimas. Muchos de ellos, sus vidas están destrozadas. La Arquidiócesis debe asumir no solo apoyo moral y atención sino compensaciones económicas como se han realizado en otros países. Tan solo la Iglesia norteamericana ha desembolsado cerca de 5 mil millones de dólares.

 

En el caso falta el enfoque a víctimas y que la Arquidiócesis sea juzgada e indemnice a las víctimas

En el caso falta el enfoque a víctimas y que la Arquidiócesis sea juzgada e indemnice a las víctimas

La Arquidiócesis debe afrontar deslinde de responsabilidades ante las autoridades civiles así como resarcir económicamente los daños irreparables de sus curas pederastas a quienes cobijó y aun ahora sigue protegiendo de manera inexplicable. El caso es desgarrador que aún no ha tocado fondo. Vamos a presenciar nuevos vuelcos. Una cosa es cierta, la Iglesia muestra una vez más los vicios y las hipocresías, tan lamentables para los creyentes, frente a hechos tan dramáticos y contundentes.

Milenio Estado de México, jueves 12 de junio de 2013

¿A qué va Peña Nieto al Vaticano?

junio 4, 2014
Doctrina Prigione
¿A qué va Peña Nieto al Vaticano?
Bernardo Barranco V.

El sábado 7 de junio, el presidente Enrique Peña Nieto se encontrará en el Vaticano con el papa Francisco, en visita oficial. Además, el Ejecutivo federal visitará Portugal el 5 y 6, y la gira concluirá en España el 9 y 10 de junio. El viaje del presidente Peña Nieto tendrá en el Vaticano y ante el papa Francisco los ingredientes políticos más delicados, pues tienen repercusiones en ámbito de la política nacional. El Presidente no sólo invitará oficialmente al Papa a una próxima visita a México, sino que buscará apoyo, comprensión y hasta complacencia para su política de reformas estructurales. Sin embargo, el Presidente llega a Roma con el más bajo índice de aceptación, según las últimas encuestas de percepción, que muestran que el Ejecutivo no acaba de despuntar en el ánimo de los mexicanos. Consulta Mitofsky señala que al llegar al primer cuarto de su gestión, Enrique Peña Nieto continúa cayendo muy por debajo de los ex mandatarios Salinas, Fox y Calderón a esa altura de sus gobiernos. Frente a su antecesor, los cuestionamientos de percepción en el gobierno de Felipe Calderón estaban vinculados al tema de la inseguridad, pero no al económico; Peña enfrenta malas calificaciones en ambos rubros. El estancamiento económico, la falta de empleos, la violencia y la inseguridad golpean de lleno la imagen del actual Presidente.

El gobierno de Peña Nieto quiere atajar un potencial foco de tensión con la Iglesia católica, utilizando el recurso del pragmatismo político. Especialmente cuando la jerarquía mexicana ha dado muestras de descontento y malestar, no sólo ante la política económica, sino frente a los contenidos de las reformas que se están negociando. En el mensaje Por México ¡actuemos!, los obispos cuestionan la orientación de las reformas. Uno de los objetivos del Presidente será explicar, especialmente ante el secretario de Estado Pietro Parolin, las supuestas bondades estratégicas de las reformas y de la política estructural del gobierno. Es el regreso al encantamiento que utilizó el candidato Peña para cautivar a muchos prelados.

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También es el retorno de la doctrina Prigione, quien aconsejó a  entenderse directamente con Roma, privilegiarlo como interlocutor, y por tanto, pasar por encima de los obispos locales. La intencionalidad política es fortalecer sus vínculos con Roma, lograr su apoyo para evitar el desgaste político y mediático; negociar, pues, directamente con la Santa Sede, al margen de la propia sociedad. Esa fue la doctrina Prigione-Salinas en los tiempos de Juan Pablo II y de Angelo Sodano. A partir de las reformas constitucionales de 1991, las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica entraron en una era de mayor estabilidad y cooperación. Aun importantes actores de los gobiernos, incluyendo el propio Peña Nieto, comparten los mismos valores y principios ontológicos conservadores de la Iglesia. Muchos políticos, alcaldes y gobernadores invocan públicamente el apoyo de Dios para cumplir con eficacia su desempeño. La Iglesia y el Estado dejaron de disputarse la soberanía y la legitimidad del pueblo para cooperar con beneficios mutuos. La Iglesia, debilitada ante la secularización cultural de la sociedad, se apoyó muchas veces en el poder público para fortalecer su agenda. Como fue el caso de la repenalización del aborto en 2009 en 19 estados del país y de la reforma del artículo 24 sobre la libertad religiosa. La clase política, por convicción y pragmatismo, reconoce a la Iglesia como instrumento de mediación social.

Sin embargo, las condiciones han venido cambiando en la sociedad y en la propia Iglesia. El Vaticano, bajo el papa Francisco, es muy diferente. Una y otra vez, Bergoglio se ha desmarcado del sistema económico vigente y mundializado. En su exhortación apostólica Evangelii gaudium ( La alegría del Evangelio) el Papa denuncia el sistema económico actual: es injusto en su raíz.Esa economía mata, porque predomina la ley del más fuerte. La cultura actual del descarte ha creadoalgo nuevo: “Los excluidos no son ‘explotados’ sino desechados, son ‘sobrantes’”. Vivimos en una nueva tiranía invisible, a veces virtual, de unmercado divinizado, donde imperan laespeculación financiera, una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta. Nos preguntamos si el presidente Enrique Peña podrá encontrar puentes saludables de encuentro en torno a los pobres entre México y el Vaticano, pues gran parte de los informes de los obispos en la última visita ad limina son al respecto severos y críticos. Ya no podrá presumir el descafeinado programa hambre cerode inspiración católica, pues sus resultados han sido decepcionantes (vea mi Raíces religiosas de la cruzada contra el hambre en La Jornada, 8/5/13)

Embajador Mariano Palacios con obispos mexicanos

Embajador Mariano Palacios con obispos mexicanos

Por otro lado hay que recordar que la Iglesia negocia con astucia y ventaja cuando hay debilidad en el Estado. La enorme diversidad religiosa que México ha mostrado en los últimos 20 años reduce las fronteras de posibles negociaciones u ofrecimientos gubernamentales para obtener ventajas coyunturales. El Estado laico mandata al Ejecutivo a fortalecer nuestro sistema de democracia, que lo obliga a incluir, proteger y respetar a las minorías. El crecimiento de las iglesias evangélicas en el país lo llevan a un diseño de inclusión en la construcción plural, porque todas estas confesiones son parte activa de la vida social del país. Por ello, negociar al viejo estilo prigionista puede resultar arriesgado, ya que la condición de monopolio absoluto ha finiquitado. El orden del espacio público en materia religiosa supone no sólo la separación Estado-iglesias, sino un corpus de tolerancia institucional en la cual la inclusión es un factor primordial.

Esta nueva soberanía de pluralidad religiosa no puede ser negociada para congraciarse con la religión preponderante. Por más apremiado que esté el Presidente, en el marco de la laicidad no puede mercadear privilegios ni concesiones a cambio de ponderación y apoyo político a proyecto alguno. El Ejecutivo, y no la Iglesia, estaría socavando el carácter laico del Estado mexicano contenido en el artículo 40 de la Constitución.