Archive for 28 septiembre 2012

Extraña Alianza entre Elba Esther Gordillo y la jerarquía católica

septiembre 28, 2012

Carlos Aguiar Retes dice que no es alianza con Elba Esther Gordillo sino “una convergencia por el bien del País”

Extraña Alianza entre Elba Esther Gordillo y la jerarquía católica

Bernardo Barranco

Este jueves se presentó un inesperado evento en la  presentación de la asociación civil “Educación y Formación con Valores”. En la que participan la controvertida Elba Esther Gordillo por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Carlos Aguiar Retes presidente de  Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y el nuncio  Christopher Pierre de la Nunciatura Apostólica en México. Al parecer unen voluntades en la creación de una organización social destinada a difundir valores. La integración del acto es en sí inédita, especialmente porque el sector sindical de los maestros ha sido históricamente  anticlerical y hasta jacobino. No así la maestra quien ha adoptado a varios sacerdotes convirtiéndose en  su mecenas.  El área de comunicación de la CEM detalla que la nueva asociación está  integrada por un grupo de ciudadanos preocupados por el deterioro del tejido social; promoverá la difusión de valores y principios de carácter universal que posibiliten la formación de conciencia, a efecto de contrarrestar la inseguridad, la corrupción, la impunidad, la desigualdad. La asociación será presidida por Simón Vargas Aguilar un viejo priista de Coahuila, controvertido por sus aspiraciones a la alcaldía de Torreón en tres ocasiones, ligado en el ámbito nacional a las áreas que se suelen considerar candentes en materia de seguridad y fuerzas armadas. Medios de la comarca, como la Razón de Ser de Torreón, lo sitúan como  asesor “independiente” del Secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván. Fue, director del Centro de Estudios de Justicia Agraria “Dr. Sergio García Ramírez”. También candidato a Senador por Nueva Alianza en el pasado proceso electoral.  Es articulista periodista en diferentes medios entre ellos Eje Central, La Jornada, CEM  y Desde la Fe estos últimos de la Iglesia católica,  lo cual podría explicar el extravagante  engarce. Algunas voces eclesiales le otorgan en los últimos meses el título de operador y enlace entre el episcopado y diversos actores políticos.  La cercanía Elba Esther Gordillo, es de llamar la atención por las implicaciones  que pueda tener en la educación en México. De hecho la Iglesia ya empezó a defender la imagen de la maestra;  a través de Twiter, Manuel Corral secretario ejecutivo de la misma CEM,  expresó que “La Maestra no es responsable de todo lo malo que tenemos en México. Más responsables son los hablan pero no mueven un dedo”, publicó en su cuenta rematando: “Algunos quieren amarrar navajas con el SNTE, que estupidez!”. El padre Manuel Corral podría convertirse  en nuevo operador Elbista pues será el número dos de la organización recién creada y que es de la “sociedad civil”

El eje transversal de la nueva asociación pasa por el tema educativo. Ahí los padrinos que impulsan su lanzamiento tienen hondas diferencias. Los obispos apenas el 12 de septiembre,  presentaron un documento titulado: “Educar para una nueva sociedad, reflexiones y orientaciones sobre la educación en México”. En el que se cuestiona fuertemente la emergencia educativa, la pérdida del sentido del valor de la persona y de la vida, que desemboca en un clima de injusticia y desigualdad que conduce a la miseria y cierra posibilidades de desarrollo. De paso los obispos cuestionan también los intereses del sindicato. Hace apenas un año la institución católica censuró el estado actual del sindicalismo, resaltando  la corrupción y el cinismo, y citó como ejemplo el lamentable desempeño del  Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, así lo planteó Desde la Fe,  el 19 de febrero de 2011. Por su parte el propio Vargas Aguilar, pese a su cercanía con los obispos, es un defensor a ultranza de la maestra. En un artículo despedaza el film de Carlos Loret de Mola ¡De Panzazo!, exhibe claramente  su adhesión a la maestra Elba Esther. En un artículo para Eje Central,   califica el filme como un “documental” deficiente que presenta cifras descontextualizadas y  dice: “Es evidente que marca el inicio de una nueva embestida por parte de grupos de interés, en aras de buscar una participación en el ámbito educativo a efecto de satisfacer intereses particulares… críticas colmadas de imprecisiones en contra de la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo”. Resulta irrebatible que  el responsable de esta nueva fundación para el fomento de los valores tiene nexos estrechos con la maestra, el sindicato, el Panal aunque no ha dejado de ser priista.

Elba Esther Gordillo, controvertida maestra

Sin duda, el acercamiento entre Elba Esther Gordillo y la jerarquía católica es  sorprendente  e incongruente; en caso de darse cualquier alianza provocara polémicos frutos regresivos. Para nadie es un secreto las aspiraciones, siempre acariciadas de la jerarquía católica por impartir instrucción religiosa en las escuelas públicas y esta puede ser una oportunidad para establecer lazos con el poderoso círculo de Elba Esther Gordillo aun bajo el riego de su creciente deterioro político. Cabe la hipótesis, de que dicha aproximación  de es parte de un proceso ya pactado con el propio Enrique Peña Nieto, que incluye el paquete de cambios al artículo 24 sobre la libertad religiosa e iniciar un proceso regresivo  cuya finalidad es debilitar el carácter laico de la educación. En esta lógica, el artículo 24 debe prosperar forzosamente en los estados. Hasta el momento está atorada en medio de agudos debates, en  13 entidades se han pronunciado de los cuales 6 lo han rechazado.

Carlos Aguiar está culminando su paso como presidente de la CEM tejiendo puentes sólidos con el gobierno próximo de Peña Nieto. Su mayor mérito ha sido desplazar de la interlocución política al cardenal Norberto Rivera,  para posicionarse en el centro de nuevas alianzas que están sustentadas ya no solo en el poder ejecutivo, como antaño, sino en diversos espectros del poder como el legislativos,  partidos, medios y sobre Carlos Aguiar, ha fortalecido la incidencia política  de los obispos en estados claves del interior del país. Aguiar Retes es el hombre fuerte del episcopado, sin embargo está cayendo en las mismas tentaciones de Cardenal Rivera,  apoyado por el nuncio es uno de los consentidos de Benedicto XVI quien lo ha invitado en tanto presidente del CELAM al sínodo de obispos que se realizará del 7 al 28 de octubre en Roma, a propósito de los 50 años del concilio vaticano II, así lo rubricó el prestigiado vaticanista Sandro Magister en un reciente artículo titulado: “Los preferidos del Papa”. Muy probablemente, Aguiar recibirá  el más alto título honorífico que puede conceder el papa, el capelo cardenalicio.

El sindicato y la iglesia tienen en común que son instituciones autoritarias y autocráticas.  Ambas  instituciones han sido señaladas por su opacidad y escándalos de corrupción: política y económica en el caso del sindicato y de encubrimiento a abusos sexuales,  la Iglesia. Los obispos y Elba Esther Gordillo, son portadores de  poderes  inmensos  que son  reprochados constantemente por diversos sectores de la sociedad. A la salida del evento, se le pregunto directamente a Carlos Aguiar si se trataba de una alianza, a lo que respondió laconicamente: “No es una alianza, es una convergencia por el bien del país”. Sin duda, ya estamos en la dinámica del próximo sexenio.

El Islam y los terrorismos culturales

septiembre 27, 2012

El Islam estigmatizado

El Islam y los terrorismos culturales

Bernardo Barranco V.

La difusión de la seudopelículaInnocence of muslims (La inocencia de los musulmanes) en Estados Unidos (EU), vía Internet, en la que se parodia al profeta Mahoma, ha generado, como todos hemos visto, una ola de protestas en el mundo árabe y musulmán, que terminaron el pasado martes 11 de septiembre con el lamentable asesinato del embajador de EU. en Libia, Christopher Stevens.

Este filme desató la furia de diversos grupos islámicos en más de 30 países, hecho sorprendente e inusitado en la historia reciente. Las manifestaciones de repudio han sido particularmente impactantes en Egipto, Libia, Indonesia, Pakistán, Afganistán, Bangladesh, Tailandia, India, Líbano y Túnez. En cada país la situación es diferente y al parecer las manifestaciones, nutridas, sí, no han sido masivas en todos los países. El hecho no debe generalizarse; en cada país concurren circunstancias diferentes. Desde las barras bravas de futbol, como en Egipto, donde han protagonizado trifulcas callejeras, hasta la planeación precisa de grupos paramilitares que finalmente segaron la vida del embajador estadunidense. El resultado, en Occidente, es un profundo azoro ante tal magnitud de resentimientos. Así, las protestas más violentas se han producido en países con un historial reciente de regímenes dictatoriales, de rebeliones populares donde ha habido intervenciones directas o indirectas de Estados Unidos. Sin embargo, resulta preocupante el tratamiento alarmista de la prensa occidental, donde se sirve de una retórica islamófoba. La reacción mediática en Occidente ha fomentado la reactivación de grupos neonazis contra inmigrantes turcos en Alemania, el racismo en la derecha protestante fundamentalista en EU y hasta la sensibilidad del ultraliberalismo francés. Los gobiernos en dichos países han intervenido para moderar las reacciones latentes en Occidente, como el llamado al reverendo Terry Jones de Florida para que bajara su actitud provocadora.

Islamismo radical beneficiario de la “primavera árabe”

Expresiones como la furia islámica,la ira de Mahoma el mundo musulmán corren el riesgo de convertirse en expresiones prejuiciosas, racistas y discriminatorias. ¿Estamos realmente frente a un conflicto religioso donde un puñado de fanáticos claman venganza con sangre por haber sido agredidos sus sentimientos religiosos? El fenómeno actual es complejo, tiene muchas aristas y puede provocar precipitaciones en el análisis. Para muchos el islamismo radical, aquel que empezó a asomarse en los años 80 con el ayatola Jomeini en el Irán del sha, ahora en el siglo XXI ya está instalado y arraigado en los escenarios políticos de muchos países musulmanes. Luego de que la reciente primavera árabe derrocó regímenes autoritarios, como en Egipto, Túnez y Libia, hubo vacíos de poder que han venido sido cubiertos por grupos políticos musulmanes radicales, como facciones de la Hermandad Islámica, en Egipto, y el salafismo que ha crecido notoriamente, expandiéndose en Medio Oriente. La doctora Esther Shabot Cohen, especialista en política internacional de esa región, señala una paradoja interesante: el propio Estados Unidos, que ha apoyado a países árabes, como Libia, a sacudirse las anacrónicas dictaduras, ahora, tan sólo meses después, sufre de la denostación, repudio y violencia de los pueblos musulmanes. Independientemente de las estigmatizaciones de los estadunidenses en la región, se asiste a una lucha de poder y reacomodos ante nuevas circunstancias políticas en que grupos radicales han venido ganando terreno. Pero, como expresa Hernán Taboada, especialista en temas islámicos, el futuro pertenece a los movimientos musulmanes moderados no terroristas, y a un futuro no muy lejano prevé la fractura de dichas corrientes radicales. Por ello nos explicamos cómo no pocos musulmanes se sienten tan ofendidos tanto por la espantosa película Innocence of muslims como por la representatividad secuestrada, de la que se apropian los islamitas o salafistas para hablar en su nombre.

La modernización económica y social no está produciendo una civilización universal ni una occidentalización de las sociedades no occidentales. La llamada globalización, la mundialización, está fracasando en su intento; por el contrario, ha provocado también la reafirmación de identidades locales y la reaparición de antiguas culturas. Samuel Huntington, en su libro Choque de civilizaciones(1996), expone que después de la guerra fría los conflictos han dejado de ser preponderantemente ideológicos y económicos para dar paso a tensiones civilizatorias. Estas tensiones pasan por el rechazo a lo occidental y se propicia un retorno a orígenes culturales autóctonos: costumbres, regionalismos, folclor y religiones que apuntalan identidades. Este es el caldo de cultivo de la reaparición de los fundamentalismos religiosos. Pero los radicalismos religiosos no son exclusivos de los musulmanes.

El fundamentalismo ha reaparecido en el protestantismo, catolicismo, judaísmo y budismo. No se trata sólo de la interpretación literal de los textos sagrados, como la Torá, la Biblia o el Corán, ni del integrismo conservador ramplón. El fundamentalismo religioso es la expresión o el reflejo de profundos movimientos políticos culturales ultraconservadores que aspiran imponer un proyecto social, político y civilizatorio, en el que se conjugan moralismo, integrismo e intransigencia. Los movimientos neofundamentalistas no son del todo religiosos: usan la religión como justificación y fundamento de proyectos políticos. Por ello se tienen que observar con serenidad las irritaciones musulmanas ante las supuestas provocaciones occidentales que, derrochando libertades, se mofan de la iconofobia islámica. A dos meses de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las aversiones islámicas a escala internacional pueden incidir en el ánimo del electorado. Al parecer así ha sido la apuesta de la ultraderecha cristiana y del candidato presidencial republicano, Mitt Romney. Aspiran a desestabilizar la campaña de Barack Obama mediante un conflicto a escala con los musulmanes radicales.

Se tiene que seguir apostando por una verdadera tolerancia, que es la apertura a la pluralidad; es el respeto y la sensibilidad por lo diferente; el reto actual es no dejar que lo religioso se deje arrastrar como bandera de proyectos ultraconservadores. Se debe fundamentar culturalmente el derecho al legítimo pluralismo, desechando la violencia física, cultural e intelectual como recurso de imposición. Estoy seguro de que la mayoría de los musulmanes, sin retórica candorosa, lo tiene presente en sus corazones.

La Jornada, miércoles 26 de septiembre de 2012

Caso Neza, histeria social e incredulidad institucional

septiembre 15, 2012

Caso Neza, histeria social e incredulidad institucional

POSTEANDO Bernardo Barranco

2012-09-13 • ACENTOS

La ola de rumores que paralizó Neza, se extendió al oriente de la ciudad de México (Iztapalapa, Coyoacán y Tlalpan). Es un evento no puede pasar desapercibido. El cierre de comercios, escuelas y actividades comunes no es un accidente que deba manejarse a la ligera. Se han buscado responsables a sueldo, se ha criticado a Facebook y Twitter por intentar envenenar el ambiente; pero, las verdaderas causas del pánico social son incertidumbre y falta de credibilidad en las instituciones. Los rumores sociales sustituyen momentáneamente la realidad.

A pesar que secretario de Salvador Neme, secretario de Seguridad Ciudadana salía a los medios para desmentir y tranquilizar a la población, la ciudadanía se agazapaba paralizando toda actividad para protegerse de actos violentos. No creyó en la palabra de la autoridad ni de medios.

Los rumores modificaron la conducta de un sector del tejido social y se produjo una especie de histeria colectiva. El problema de fondo es el estado de ánimo social, ese humor que tenemos como sociedad, en este momento de profunda incertidumbre, de transición y de acumulación de agravios.

Para que rumor tenga éxito, por más fantasioso que sea, debe ser creíble, su éxito opera porque forma parte de la comprensión e imaginaria de la realidad de una comunidad. En 1938, Orson Wells narró en la radio una invasión extraterrestre a la tierra. La población entró en pánico. Más allá de la capacidad histriónica de Wells en la atmósfera social estaba el horizonte y preocupación de la segunda guerra mundial.

El rumor empata con el estado de ánimo de una comunidad y puede desatar una especie de realidad virtual o ficticia. Gordon Allport y Leo Postman, psicólogos norteamericanos, fueron pioneros en abordar efectos sociales de éste. Su obra The Psycholology of Rumor (1947) sigue siendo un clásico. Los rumores son difíciles de evitar y apagar pero son efímeros, se esparcen como reguero de pólvora y así se agotan rápidamente.

El rumor sustituye momentáneamente la realidad

El caso Neza no es hecho aislado. En Cuernavaca, la atmósfera de inseguridad fue tal que la noche del 16 de abril de 2010 la población se encerró en sus casas, ante el virtual “toque de queda” difundido por internet. También en Reynosa y Ciudad Juárez. Cómo pasar por alto los hechos ocurridos en Boca del Río, Veracruz el 25 de agosto de 2011.

Familiares fueron a por sus hijos a las escuelas antes de terminar la jornada escolar, supuestamente a causa de un rumor doloso difundido mediante las redes sociales de internet.

La solución ramplona es criminalizar las redes sociales, como lo hizo el gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa. Sin embargo lo rumores reflejan las patologías de la sociedad, los rumores recorren los rincones de la sociedad y pueden marcanrla realidad.

No es casualidad que el epicentro haya sido Neza. El municipio fue escenario de una lucha electoral sucia, el manejo que hizo el IEEM fue irresponsable generando, además de las incertidumbres que hemos padecido por la inseguridad, un clima enrarecido. Los rumores han reflejado las ansiedades y hostilidades de una sociedad agraviada. Es un foco rojo.

El cardenal Martini, el papa improbable

septiembre 12, 2012

Cardenal Carlo María Martini fue erudito en Sagradas Escrituras

El cardenal Martini, el papa improbable

Bernardo Barranco V.

Una parte de católicos progresistas alentaron la esperanza de que el cardenal de Milán, Carlo María Martini, fuese electo papa en el cónclave de 2005. Se dice que el propio Martini declinó porque ya estaba declarado su mal de Parkinson; tan sólo obtuvo nueve votos en la primera ronda. Martini acreditó la candidatura de Ratzinger, incluso declaró posteriormente que estaba seguro de que Benedicto XVI daría grandes sorpresas. Martini fue jesuita e intelectual erudito, referencia obligada en el estudio de los textos bíblicos y sagradas escrituras; para muchos analistas que lloran su muerte, fue un hombre que se atrevía a pensar diferente y con valentía se arriesgaba a hablar. Dialogante, reformador, exquisito conocedor de la memoria milenaria del cristianismo, se daba el lujo de concebir de modo diferente la tradición y liberar las ataduras con que la Iglesia se aferra al pasado. Aun con plena salud, sin duda, el cardenal Martini hubiera sido un papa improbable.

Martini falleció el pasado 31 de agosto a la edad de 85 años; sin embargo, su voz y cuestionamientos aún retumban en los muros de la curia, justo cuando ésta se prepara para celebrar los 50 años de la inauguración del Concilio Vaticano segundo. La agonía de Martini ha sido larga y dolorosa; pese a ello, ha dejado varios testamentos y posicionamientos críticos a una estructura eclesiástica que se resiste a operar necesarios cambios. En 2008 publicó el libro Coloquios nocturnos en Jerusalén, editorial Herder, en el que demanda a las autoridades del Vaticano el coraje para reformarse y operar cambios concretos, por ejemplo, las posturas sobre la sexualidad, el sacerdocio negado a las mujeres. El libro es una larga entrevista con Georg Sporschill, también jesuita. Ahí cuestiona abiertamente el celibato: éste, sostiene Martini, debe ser una vocación; se muestra favorable a la ordenación de hombres casados y a la reivindicación de los homosexuales; exige la autorización del preservativo, modificaciones frente a la eutanasia y, sobre todo, el trato a los divorciados.

Catedral de Milán 200 mil personas lo despidieron

La contribución más importante del cardenal Martini fue buscar y proponer una versión renovada del catolicismo en diálogo con la cultura secular. Martini parte de la importancia del desarrollo cultural, intelectual y científico de la humanidad. Martini se arriesga a conciliar la mentalidad iluminista y racional, es decir, la mentalidad del mundo moderno europeo con la mentalidad de la tradición católica. La comparación Martini-Ratzinger es inevitable porque Benedicto XVI es su antípoda, al negarse a operar cambios con y en el mundo contemporáneo, mientras Martini es heredero del espíritu del concilio, aquel que tanto teme y evita el papa alemán. Entre escándalos y descalificaciones, Martini pidió en 1999 ante el Sínodo de Obispos Europeos la convocatoria a un nuevo concilio para concluir las reformas estancadas que habían surgido en el Vaticano segundo, celebrado en Roma entre 1962 y 1965.

Y no es que Martini haya sido un revolucionario del evangelio; sólo ha intentado conservar el núcleo central de la enseñanza de la fe, proponiendo reformas que respondan a los nuevos interrogantes, a menudo inéditos, del mundo contemporáneo, especialmente de los jóvenes. Su debate con Umberto Eco, contenido en el libro En qué creen los que no creen, Taurus 2000, es un momento culminante de diálogo sobre ética y creencias. El cardenal confrontó y padeció la incomprensión de buena parte de sus colegas obispos y de cardenales. Sin embargo, a pesar de diferencias irreconciliables, el cardenal Martini fue respetado, nuca se dudó de su fe profunda y de su aguda convicción de que el cristianismo pueda ofrecer respuestas de esperanza y acciones al hombre de hoy.

 

Este libro es su testamento y legado eclesial

A unos días de su muerte, la última entrevista que concede es durísima. Renoce con pesar una Iglesia cansada y envejecida, con grandes iglesias y casas vacías. Con un aparato burocrático que crece, con ritos y vestidos pomposos. Una Iglesia acomodada en confort, que está obligada a buscar figuras entrañables, como el obispo Romero y los mártires jesuitas de El Salvador. ¿Dónde están los héroes que nos inspiren?, reprocha. En su mensaje póstumo recomienda a la Iglesia: (Debe) reconocer sus errores y tiene que seguir un camino radical de cambio, empezando por el Papa y los obispos. Los escándalos de pedofilia nos empujan a emprender un camino de conversión. Las preguntas sobre la sexualidad y todos los temas relacionados con el cuerpo son un ejemplo… Cabe preguntarse si la gente escucha todavía los consejos de la Iglesia en materia sexual. En este campo, la Iglesia es todavía una autoridad de referencia o sólo una caricatura en los medios. La segunda gran recomendación de Martini: Es la Palabra de Dios. El Concilio Vaticano restituyó la Biblia a los católicos. Sólo la persona que percibe en su corazón esta palabra puede ser parte de quienes ayudarán a la renovación de la Iglesia… Ni los clérigos ni el derecho eclesial podrán sustituir la interioridad del hombre. Tajante, Martini sentencia que la Iglesia sufre un atraso de 200 años y que ahora está invadida por el miedo que suprime el arrojo y el coraje evangélico.

¿En qué creen los que no creen ?

septiembre 12, 2012

 

Bernardo Barranco V.

La jornada, julio de 1997

¿En qué creen los que no creen? De  Umberto Eco, Carlo María Martini, prologo y traducción de Esther Cohen, 120 pp,  editorial Taurus 1997

 

Creer es la aceptación de la trascendencia y de la gracia de Dios.  El modelo de fe en el Antiguo Testamento es Abraham, quien aceptó a Dios como su Señor y con obediencia salió de su patria, dejó prácticamente todo y viajó sin rumbo certero hacia la “tierra prometida”.  Este modelo radical de creencia, bajo la modernidad ha desaparecido prácticamente. Actualmente, en la cultura secular se percibe una nueva sensibilidad por lo religioso, sin embargo en los hombres y las mujeres  contemporáneas las señales son encontradas. Por ello, el diálogo que establecen Umberto Eco y el Carlo María Martini en el libro : ¿En qué creen los que no creen ?, de Editorial Taurus, 1997, resulta atractivo, porque enfrenta a la sensibilidad laica, culta y poscristiana con la fe tradicional. Umberto Eco, de todos conocido, medievalista, autoridad en semiótica y  novelista, comparte sus dudas y críticas con el Cardenal Carlo María Martini, jesuita, Arzobispo de Milán. Un erudito de las sagradas escrituras y de la historia bimilenaria del cristianismo.  Martini, es heredero del Papa Paulo VI y del Concilio Vaticano II, asume los riesgos del diálogo  con la cultura moderna desde su complejidad.  Martini es por tanto, montiniano intelectualmente y es claro que tiene  hondas discrepancias frente a   las certezas doctrinarias de la curia romana; tanto del voluntarioso Papa Wojtyla como del sofisticado y temeroso Benedicto XVI.

 

El libros es fruto de un intenso intercambio  epistolar entre Martini y Eco.  El tono es de respeto, de tolerancia y de diálogo  entre personas que se ubican en tradiciones culturales y religiosas distintas. El libro resume las inquietudes, las dudas, las interrogantes, los pánicos y los regresos de una generación sesentayochera encarnada en Umberto Eco. En éste se siente un amargo sabor pesimista de la realidad, su sensibilidad  apocalíptica raya en un trágico fin de historia; en Umberto Eco  se perciben matices trágicos y cierto pesimismo sobre el futuro de la humanidad.  Como en “El Nombre de la Rosa”, Eco establece un diálogo entre la razón de fe y la razón moderna. Es muy respetuoso con Martini pero  cuestiona a la iglesia su cerrazón frente a cuestiones de la cotidinidad moderna como la penalización del aborto, el sacerdocio femenino, la homosexualidad, etc., y reivindica la posibilidad de ejercer una religiosidad laica y con matices Levinasianos, se abre al Otro en busca de una nueva ética.  Por su parte, Martini, a pesar de que se propone hablar como hombre de razón, nunca deja su investidura pastoral.  A pesar de Eco, como buen jesuita, responde con maestría muchas veces sin responder; sin embargo  aplaca el tono catastrófista de Eco, mostrando que en el Apocalipsis caben otras lecturas, principalmente las utópicas que profetizan un futuro mejor.  Martini relativiza  los temores milenaristas de Eco y le propone la esperanza cristiana . En delicado contrataque   le pregunta cómo puede vivir un no creyente su ética y su verdad sin sustento  de la trascendencia.

 

Umberto Eco y Carlo María Martini autores del libro

Ambos autores se preguntan sobre el fundamento último de la ética. Eco plantea  si es necesaria la fe para mirar y comprometerse por los demás. Y Martini de manera contundente responde que solamente lo incondicionado puede obligar de manera absoluta, solamente el Absoluto puede obligar de manera absoluta.

 

A pesar de la generosidad y elegancia del diálogo epistolar entre Martini y Eco, en el trasfondo, existe un intenso debate de colaboración fronteriza que esta cargada de viejos recelos y desconfianzas mutuas. Finalmente también se percibe, en el texto,  un regreso quizá de muchos posmodernos cincuentones a temas religiosos, a  la búsqueda de nuevos relatos micros y macros inspirados en las viejas tradiciones  religiosas. Uno se queda con la duda, después de leer el libro, si en realidad Umberto Eco alguna vez dejó de ser católico neotomista. En esa línea se inscribe otro texto, escrito por  Gianni Vattimo, cuyo título, igualmente paradógico es :  “Creer que se Cree”. Y bajo la coordinación de   Jacques Derridá,  aparece otra obra titulada “La Religión”,  que reúne ponencias de un seminario  en Capri 1994.  Aquí se abre un nuevo puente de diálogo filosófico entre intelectuales poscristianos  con el Absoluto, ante la incrédula mirada de muchos católicos que no acaban de entender los dilemas, los esencialismos y vaivenes de una generación que los años 60 y 70 juraron haber sepultado a Dios.

 

PS.

El libro fue un bestseler. Se tradujo a viarias lenguas y tuvieron nutridas reimpresiones. En el  año 2000 recibieron el Premio Príncipe de Asturias dos intelectuales italianos con una relevante presencia crítico-publica en los ámbitos cultural y religioso durante el último cuarto del siglo XX: el cardenal Martini, arzobispo de Milán, en Ciencias Sociales y el escritor Umberto Eco en Comunicación.

Preocupante la histeria social y ola de rumores en Neza

septiembre 9, 2012

Atmósfera de agravio en país provocó psicosis en Neza. Bernardo Barranco con José Cárdenas

7 de Septiembre, 2012

El cierre de comercios, escuelas y establecimientos en la zona oriente del valle de la ciudad de México es preocupante porque se fincaron en el temor a raíz de una serie de rumores que modificaron la conucta de un sector de la sociedad. Bernardo Barranco,  indicó que existe una especie de histeria social y se le puede echar la culpa a una organización social o al Facebook, pero el problema de fondo es el estado de ánimo social, ese humor que tenemos como sociedad, en este momento que estamos viviendo de profunda incertidumbre, de agravio, de una país deshonrado

A raíz de los enfrentamientos entre Antorcha Campesina y militantes del PDR, se han desatado olas de rumores. El sociólogo Bernardo Berranco consideró que lo que está alteando la paz en algunos puntos es que existe una atmósfera de crispación en donde ésta es una reacción natural frente a una incredulidad que se le tiene a las autoridades y los actores políticos.

En entrevista con José Cardenas, expresó que para que un rumor tenga éxito se necesita que sea creíble. Si es increíble, su éxito opera porque forma parte de la comprensión de la realidad de una comunidad. En 1938, Orson Wells narró en la radio una invasión de extraterrestres a la tierra. La población de Nueva York y New Yersey entraron en pánico. Más allá de la capacidad histriónica de Wells en la atmósfera social estaba el horizonte la preocupación de una segunda guerra mundial. El rumor empata con el estado de ánimo de una comunidad y puede desatar una especie de realidad virtual o ficticia. Tal y como ocurrió en Neza que se extendió a Tlalpan, Coyoacán e iztapalapa.

Este hecho es muy preocupante porque refleja el ánimo que estamos viviendo como país y como comunidad en el caso de Neza” ya que esto se da luego de que el país ha sido lastimado, agraviado en muchas casos por la violencia y la inseguridad.

Junto con José Cardenas se redordaron los hechos parecidos en Cuernavaca, Veracruz y Reynosa. Al famoso “Chupacabras” de inicios de los noventas. O aquellos rumore sobre devaluaciones que llevaban a la comunidad a comprar masivamente dólares y realizar compras de pánico.

Ante rumores el jueves cerraron comercios y escuelas

Existe en el país mucha incredulidad frente a una clase política y autoridades que se muestran cínicas y mentirosas, y agregó, no es casual que el epicentro de todo esto haya sido Netzahualcóyotl porque ese es un municipio grande, con mayores recursos y en donde fue un botín de batalla electoral, ahí reinó la guerra sucia, trapacerías electorales y autoridades electorales titubeantes. Pero este hecho va más allá de la zona del Valle de México porque toco el sur de la ciudad de México, Tlalpan y Coyoacán, lo cual rebasa un fenómeno muy preciso  o geográficamente determinado. El clima poselectoral no ha terminado porque los resultados no han convencido a nadie, sólo a Leonardo Valdés Zurita.

El especialista consideró que están pesando los hechos, existe una atmósfera por lo que pueda venir y el comportamiento de la clase política en un momento de transición delicada. Indicó que existe una especie de histeria social y se le puede echar la culpa a una organización social o al Facebook, pero el problema de fondo es ese humor que tenemos como sociedad, este momento que estamos viviendo de profunda incertidumbre, de agravio, de una país deshonrado. Bernardo Barranco expresó este estado de ánimo no escapa de la situación en conjunto que estamos viviendo, por lo que los meses que vienen serán claves en donde como sociedad encontremos rutas de esperanza y de mayor estabilidad, de rumbo y si el próximo gobierno es capaz de transmitir certeza, liderazgo y confianza las cosas pueden cambiar.

Escuchar


José Cárdenas entrevista a Bernardo Barranco, Animo de crispación en el país provocó psicósis

Ver


Atmósfera de agravio en país provocó psicosis en Neza, Bernardo Barranco en entrevista con José Cárdenas

 

José Cardenas Informa, Radio Fórmula, 7 de septiembre de 2012

Las batallas por el artículo 24 de la Constitución

septiembre 5, 2012

Las batallas por el artículo 24 de la Constitución

Bernardo Barranco V.

En plenitud de su mandato en 1985, Girolamo Prigione, todopoderoso, declaró: las sectas son como las moscas: que hay que acabarlas a periodicazos. Con desprecio y descalificación, Prigione, delegado pontificio y posteriormente nuncio (1978-1997), se refería a las minorías religiosas. Sin duda, los tiempos han cambiado, pues un sector de dichas minorías se ha agrupado y ha puesto en jaque una iniciativa de la Iglesia católica para reformar el artículo 24 de la Constitución mexicana, tendiente a ensanchar su concepto de libertad religiosa. Hay que recapitular. En diciembre de 2011 la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó con albazos y artimañas legislativas una propuesta de reforma sobre libertades, que comprende la libertad religiosa. La redacción de plano amenazaba la laicidad del Estado, en particular acechaba la educación laica suscrita en el artículo tercero constitucional al abrir la posibilidad de la educación católica en las escuelas públicas a petición de los padres. Se especuló, entonces, que Enrique Peña Nieto y el grupo parlamentario priísta del estado de México habrían negociado principalmente con monseñor Carlos Aguiar Retes, presidente de la CEM, quien desde el inicio de su mandato, hace seis años, manifestó su intención de ir más allá de la libertad de culto para alcanzar una verdadera y moderna libertad religiosa (Proceso, 1574, noviembre; 2006). Recordemos que esta reforma polémica se daba en vísperas de la visita del papa Benedicto XVI a México y en el contexto de las campañas electorales de 2012. Tanto por el contenido como por el desaseo parlamentario, la propuesta generó una mayúscula desaprobación mediática, en la que intervienen notables militantes del propio PRI. Se activa de manera vigorosa un pequeño pero persistente movimiento que rechaza la reforma y se moviliza con presencia pública en las calles en todo el país. Grupos religiosos, como la Luz del Mundo, Católicas por el Derecho a Decidir y otras iglesias se coordinan con grupos laicistas, académicos, logias masónicas, defensores de los derechos humanos, grupos de lesbianas y homosexuales. El núcleo de dicha coordinación de estos grupos tan heterogéneos ocurre gracias a la intervención del Foro Intereclesiástico Mexicano. Dicha amalgama de agrupaciones comparte no sólo el rechazo a la reforma del 24, sino su anticlericalismo y las pretensiones de la alta jerarquía de imponer sus intereses desde la cúpula del poder. La redacción de la reforma se transforma y a nadie deja satisfecho, pues queda una formulación casi gelatinosa que finalmente se aprueba: la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión. Posteriormente en el Senado se aprueban en marzo de este año dos minutas, se negocia la aprobación simultánea del artículo 40, que añada el carácter laico al Estado mexicano, y la del nuevo artículo 24. Los dictámenes se han turnado a los congresos locales de la Federación; como se recordará, con la mitad más uno las reformas se validan constitucionalmente.

Con poca visibilidad mediática, opacada por el proceso electoral, se ha desatado en cada estado un campo de batalla. Las llamadasmoscas con el menoscabo de Prigione están poniendo en jaque la reforma. El episcopado ya ha externado su preocupación y ha acusado a La Luz del Mundo de confundir a la opinión pública. La resultante amerita la preocupación católica. Hasta ahora existen 13 congresos locales que han votado los dictámenes: estado de México, Morelos, Hidalgo, BC, Tlaxcala, Sonora, Michoacán, Zacatecas, Durango, Sinaloa, Oaxaca, Yucatán y Coahuila. Los 13 congresos han aprobado el artículo 40 y cinco han rechazado el artículo 24 (Morelos, BC, Oaxaca, Tlaxcala, Michoacán y Zacatecas).

Los focos rojos de la jerarquía no sólo se han encendido, sino que se ha intensificado el cabildeo para revertir la correlación. Sin embargo, varios obispos católicos no están decididamente comprometidos con la reforma. Por tanto, es de resaltar que los obispos muestran fisuras. Nos es tan necesaria, es la reforma de Aguiar Retespara qué abrir nuevos frentes. Los obispos de Baja California, por ejemplo, reaccionan tarde y tibiamente; ¡se pronuncian un mes después de haber sido rechazada! A escala política también se presenta una heterogeneidad saludable, a pesar de que la mayoría priísta en la Cámara de Diputados y en el Senado fue por la aprobatoria, en todas las entidades el 24 ha sido rechazado predomina el voto priísta en los congresos. Es decir, la disidencia ha estado principalmente en el PRI y se percibe la influencia de diversos grupos masónicos. Sin embargo, el caso de Coahuila presagia ajustes y línea desde la actual nueva circunstancia política del país. La comisión de puntos constitucionales del Congreso de Coahuila había rechazado el dictamen, pero en el pleno de la asamblea cambian el sentido del voto y finalmente se aprueba el 24. Pareciera que la disciplina peñista se va a imponer, especialmente si es cierto el rumor del acuerdo con la presidencia de la CEM; en particular tendremos un indicador en los 11 congresos que recién estrenan labores. Hay entidades en las que el debate es intenso y apasionado, como en Veracruz, Puebla, Nuevo León y Yucatán.

Más que en las iglesias, la pelota está en la cancha del PRI. En cierto sentido, la arrogancia católica se ha topado por primera vez en la historia con minorías cuyo activismo social la amenaza. La iglesia Luz del Mundo ha mostrado músculo y, a pesar de ser muy conservadora en muchos rubros, ha tenido la capacidad de tejer alianzas insospechadas y ha sido capaz de hacer interlocución con sectores intelectuales y actores seculares. Sin duda, el PRI tiene la manija en la aprobación del artículo 24. Las discusiones no sólo son acaloradas, sino que pasan a manifestaciones públicas y toma de instalaciones. Peña Nieto tiene en la reforma una función de estreno; su partido está divido frente a ella. ¿Logrará imponer disciplina a la vieja usanza? ¿Mediará entre la presión religiosa y las corrientes laicistas del partido? ¿Intentará conciliar e incidir

La Jornada, miércoles 29 de agosto de 2012