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La pasarela de los candidatos a la presidencia; en pos del favor de dios

abril 30, 2012

Invitados: Padre Manuel Corral, Dr. Octavio Rodríguez Araujo, Mtro. Alfonso Zárate, Mtro. Sabino Bastidas.

De clic en el enlace de abajo para descargar el audio del programa.

http://www.4shared.com/mp3/5hWFt4EW/la_pasarela_de_los_candidatos_.html

La pasarela de los candidatos a la presidencia; en pos del favor de dios

abril 28, 2012

La pasarela de los candidatos a la presidencia; en pos del favor de dios.  El pasado martes 24 de abril en Religiones del Mundo, Radio red 1110 am, Bernardo Barranco condujo la emisión donde se analizó la reunión que sostuvieron los candidatos a la presidencia de la república ante los obispos reunidos en  Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llevada a cabo del 16 al 20 del mes de abril.

Los invitados que abordaron el tema fueron: Padre Manuel Corral (Secretario ejecutivo de relaciones públicas e institucionales de la Conferencia del Episcopado Mexicano CEM)  presente en cabina, y los ánalisis de Octavio Rodríguez Araujo (Doctor en ciencias políticas, profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México), Maestro Alfonso Zárate (Presidente del grupo de consultores interdisciplinario) y el Maestro Sabino Batidas (Analista poítico, comentarista en diversos medios de comunicación). 

Desde que se conoció la posibilidad de la reunión,  entre candidatos y obispos, se generaron una serie de controversias acerca del origen de la misma: ¿Qué tipo de compromisos pueden pactarse en estos encuentros?   ¿Por qué se hace a puertas cerradas sin presencia de la prensa?, ¿De quién fué la iniciativa?, ¿Qué temas se trataron?.

Al inicio del programa se analizaron las siguientes cuestiones:

  • El peso social de la iglesia católica en nuestro país es muy grande.
  • Los candidatos realizaron una pasarela reconociendo la potencia política de los obispos.

121 de los 136 obispos asistieron a la conferencia y es una de las asistencias más nutridas que se recuerden. Manuel Corral tuvo gran poder de convocatoria hacia la misma.

 

Manuel Corral sacerdote de la CEM expuso que los candidatos dispusieron de 30 minutos para expeoner sus principales tesisi y ofertas. Los Obispos en un segundo momento le formularon preguntas e inquietudes por espacio de una hora. Algunos de lo temas más impotantes de la reunión fueron los siguientes:

  • La guerra sucia en las campañas.
  • ¿Los candidatos pactarían treguas con el crimen organizado y con  el narcotráfico?  A lo que todos respondieron que no.
  • Se les preguntó cómo elevarían el nivel de la educación en el país
  • Como acabar con la violencia
  • Derecho a la vida y el aborto.
  • Matrimomio entre personas del mismo sexo.

El Dr. Octavio Rodríguez Araujo, externó  que los candidatos veían en la iglesia católica una fuerza real, su peso se ha acrecentado desde  las reformas de Salinas de Gortari en 1991. Señaló no estar de acuerdo en que la reunión con los candidatos se haya llevado a cabo a puertas cerradas pues se corre el riego de llegar acuerdo con la jerarquía y hacer negociaciones con la iglesia; se debe hacer de manera trasparente y de cara a la sociedad  establecer un diálogo con ella.

El Padre Corral  mencionó no estar de acuerdo con Octavio Rodríguez Araujo ya que no era el momento ni se realizó ningún tipo de negociaciones.

Por su parte Alfonso Zárate planteó ” La pasarela tiene como objetivo principal el conocer la opinión de lo candidatos a temas como la eutanasia, el aborto, libertad religiosa, acceso de la iglesia a los medios de comunicación, anticoncepción y libertad sexual; entre otros…  los candidatos quieren convencer y trasmitir confianza para evitar un veto con la iglesia católica. Todo indica que ningún candidato tuvo problemas para ganar el beneplácito de la iglesia católica.

El carácter de las comparecencias sin público puede responder a dar la apariencia de que la jerarquía católica se atiende a la ley, el propiciar un ambiente reservado para que los candidatos se expresen con claridad y libertad sin presión de los medios, por la agenda que en lo privado la iglesia puediera promover ante los candidatos como el concepto de ampliación de la libertad religiosa”.

El analista, Sabino Bastidas sostuvo:  “No es la primera vez que se les invita a los candidatos a platicar de estos temas ante la Asamblea del Episcopado Mexicano, veo con normalidad que la iglesia católica le de un gran peso a su condición de iglesia mayoritaria en el país.

Yo creo que ningún candidato a la presidencia de la república podría obviar la necesidad de tener este ejercicio con la iglesia católica”.

Para el analista Bastidas, está muy clara y segmentada la opinión de cada uno de los candidatos en cuanto a lo que le interesan o inquietan  a la Iglesia Católica Mexicana.

Andrés Manuel López Obrador tiene un discurso muy claro del estado laico, siempre ha sido muy cuidadoso de no confrontar a la Jerarquía en temas sensibles como el aborto, él lo consultaría con la ciudadanía, tratando así de encontrar mayor identidad con al Iglesia católica. En cambio, enfatizó en la crítica al  modelo económico como punto de encuentro y cercanía con sus interlocutores”

Josefina Vázquez Mota es que se sentía más cómoda, llegó con un posicionamiento muy claro hablando de la familia y de la vida en torno a los valores, matrimonio heterosexual, que le caen muy bien al clero, hizo una aproximación a los temas de tejido social como la familia y la paz.

Enrique Peña Nieto, en su opinión,  fué muy cuidadoso diciendo que el estado laico no es un estado antireligioso, en una posición de respeto tratando de acercar posiciones con al iglesia católica.

 El Padre Manuel Corral complementó expresando que  la iglesia no plantea la educación laica en las escuelas, es inviable enseñar religón, se necesitarían más de un milón de maestros.

Quedan muchas interrogantes pero una cuestión quedó clara con esta pasarela: la Iglesia mostró a la sociedad su músculo político .

Escuche la emisión completa, analisis y debate sobre La pasarela de los candidatos a la presidencia; en pos del favor de dios en:

http://www.lasreligionesdelmundoradiored.blogspot.mx/

La pasarela de presidenciables ante el favor de Dios

abril 25, 2012

Quadri más fresco causo buena impresiónLa pasarela de presidenciables ante el favor de Dios

Bernardo Barranco V.

Me parece una exageración condenar la presencia de los candidatos a la Presidencia ante la asamblea de los obispos católicos. En una sociedad democrática no se viola el principio de laicidad por el hecho de que los candidatos expongan ante los ministros de culto sus programas y ofertas políticas, como lo tienen que hacer ante los empresarios, sindicatos, organizaciones sociales. En cambio, sería reprochable que los candidatos rechazaron invitaciones de otras iglesias y credos, porque vulnerarían el principio de equidad. Por otra parte, es cuestionable que la pasarela de presidenciables se haya realizado a puerta cerrada, sin la presencia de los medios. Probablemente para distender el diálogo se sacrifica el derecho de la ciudadanía a observar el desempeño y la actitud de los candidatos ante temas delicados y polémicos, como el aborto, las nuevas parejas gays, la libertad religiosa, el Estado laico, etcétera. El hecho es que los propios candidatos solicitaron, de común acuerdo con los obispos, un diálogo privado. La jerarquía católica, por su parte, con mucha experiencia política, ha aprendido, desde los tiempos del nuncio Girolamo Prigione, a insertar sus demandas y agenda en los momentos de coyuntura electoral, pues, como ya lo hemos señalado, es el momento de mayor debilidad de la clase política. En otras palabras, son los momentos de la Iglesia para incidir e inducir su visión en las políticas públicas. La jerarquía, pues, hace sentir su peso político, y la manera de ejercer su influencia es demostrar a la sociedad su presencia política y hacer valer su condición de factor de poder. Aunque su incidencia religiosa vaya a la baja, ya que se vive la menor tasa de católicos en la historia del país, en contraparte la relevancia política del clero va al alza.

El contacto entre candidatos y obispos católicos tampoco es nuevo. Estos encuentros se remontan, en la historia reciente de los procesos electorales, a la campaña de Carlos Salinas, que incluyó en sus giras el contacto con los obispos locales. El vocero del episcopado, entonces Genaro Alamilla, celebra la iniciativa e invita al candidato priísta a hacer política moderna y presentar sus propuestas a los obispos en 1988.

Vicente Fox rompió el tabú de los candidatos abiertamente confesionales al declararse católico y enarbolar el estandarte guadalupano como primer acto de campaña ante el estupor de algunos obispos mexicanos. Sin duda, una de las lecciones que sacó el PRI de la alternancia fue descuidar el papel político de la Iglesia; esta conclusión costosa de 2000 ha marcado un parteaguas en la actitud del tricolorfrente a los obispos. Las pasarelas de candidatos presidenciales ante el pleno del episcopado mexicano se han venido haciendo actos usuales desde 2006. Surgen algunas interrogantes entre politólogos y especialistas en temas religiosos: ¿existe el voto católico?, ¿qué tan fuerte es la gravitación del clero católico en la intención del votante? ¿Por qué la clase política concede tanta notoriedad al clero?

En los últimos 10 años hay cierto desencanto clerical por los gobiernos panistas. Sin duda el clero apoyó y legitimó a Calderón en la crisis electoral de 2006, y se benefició políticamente. Por ello debemos comprender que la repolitización de lo religioso no es un fenómeno privativo de México. Desde los años noventa la jerarquía católica, a escala internacional, tiene una agenda moral que constantemente choca con la secularización. Hay debates en España, Francia, Estados Unidos, por mencionar algunos, en que se discute la interacción entre laicidad, libertad religiosa y secularización. Por ello la agenda moral católica se ha venido politizando y los obispos, para imponerla, han venido operando con mayor agudeza. Lo religioso se ha venido desprivatizando, es decir, se resiste a vivir la fe desde lo privado y en contraste aspira a emerger con energía en el espacio público. En México, la jerarquía católica se ha beneficiado de la federalización de algunas regiones. La llamadafeudalización de muchos gobernadores ha contribuido a otorgar mayor peso político a algunos obispos locales. Por ejemplo Juan Sandoval Íñiguez, abiertamente panista, se convirtió en Jalisco en un poder real, sólo equiparable al del gobernador. Onésimo Cepeda, en Ecatepec, ha sido constante operador político tricolor; los obispos de Chihuahua que en los años ochenta fueron panistas defensores del voto ahora respaldan abiertamente al PRI. Y en el estado de México se puede hablar de obispos peñistas.

A la diversidad religiosa de la Iglesia se puede añadir la diversidad política, a condición de fortalecer una agenda moral que se impone como eje rector. Es evidente que los candidatos ven en la Iglesia una fuerza política real; así lo han percibido desde hace más de una década. En la comparecencia de candidatos ante cerca de 100 obispos, las biografías de Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto están ligadas a la Iglesia. En el árbol genealógico del candidato priísta existen varios obispos e influyentes clérigos mexiquenses, y el ex gobernador parece desempolvar las viejas tesis salinistas sobre el papel político de la Iglesia y asignarle una función de aliada estratégica. Los planteamientos de ambos, si bien cuidadosos, se movieron en territorios conocidos: defensa de la vida, la familia, la libertad religiosa y una laicidad atemperada. Andrés Manuel López Obrador, en cambio, cruzó una espada de doble filo, no confrontó la agenda de la Iglesia, pero tampoco la avaló, por la presión de los propios grupos de izquierda. Salió del terreno de los valores para colocarse en la crítica común del modelo económico y la búsqueda de la paz. Gabriel Quadri, con mayor libertad de todos los candidatos, reivindicó su catolicidad, pero admitió las uniones de personas del mismo sexo diferenciándolas del matrimonio católico. Podría decirse que su descaro le hizo ganar simpatías entre muchos prelados mexicanos.

Hay un nuevo mapa político religioso en México. Gran parte del clero mira con reticencia las posturas del PRD, pese a la nueva actitud moderada de su amoroso candidato. Este clero se ha dejado consentir regionalmente por los gobernadores priístas, aunque predomina en el Bajío y las tierras cristeras una prevalencia panista. La clase política, si bien ha perdido raíces ideológicas, tradiciones y ha ganado pragmatismo, no es estúpida; sabe del peso político y el ascendiente que tienen los obispos.

La Jornada, miércoles 25 de abril de 2012

Pare de sufrir, una Iglesia bajo la lupa

abril 25, 2012

 Lo que se analizó en la emisión  del programa Religiones del Mundo del  martes 17 de abril  de 2012.

Radio RED, 1110 AM.


El pasado martes 17 de abril en Religiones del Mundo, Radio red 1110 am, Bernardo Barranco condujo la emisión donde se analizó los avatares de la Iglesia Pare de Sufrir, filial de la Iglesia Universal Reino de Dios (IURD)de Brasil. 
Los invitados y expertos en el tema son: Adoniram Gaxiola ( Director del Centro para el estudio de la Religión en Latinoamérica)  y Raúl Méndez Yañez.( investigador de agencia de mercados, licenciado en Antropología Social por la Universidad Metropolitana de Iztapalapa).
Tres Bancos mexicanos anunciaron la cancelación de las cuentas de la iglesia Pare de Sufrir filial de la IURD. La Iglesia tiene su origen en Brasil en 1977 y ha sido registrada en México en 2002. 
Existen sospechas hacia la organización religiosa principalmente porque en Brasil se les acusa de estafa y lavado de dinero y su fundador Edir Macedo enfrenta una vez más demandas y acusaciones penales.
Para Adoniram Gaxiola: Pare de Sufrir es una Iglesia típicamente pentecostal, mientras que para el académico Raúl Méndez Yañez, es una Iglesia pos neopentecostal ya que utiliza las nociones de mercado religioso y la organización ofrece una oferta de valor que se ve como un coaching espiritual (Centros de ayuda espiritual). 

En Hacienda como Gobernación guardan silencio. Por tanto se especula sobre las razones. ¿La Iglesia está estafando económicamente a sus seguidores?, ¿Las acusaciones a Edir Macedo en Brasil han tenido repercusiones en México? También Pare de Sufrir, ha tenido un éxito singular que ha incomodado tanto a la Iglesia católica como a la asociación civil para- religiosa Casa sobre la Roca, ambas poderosa con acceso a las redes de poder e influyentes en políticas públicas.   ¿Hay una lucha a dos frentes que enfrenta Pare de Sufrir, por unado la Iglesia católica y por otro la asociación cívico religiosa “Casa sobre la Roca? Se piensa que sobre todo Gobernación   debería dar una explicación oficial ante la sociedad y no esperar escándalos se decanten. 
Se dice que el problema tiene que ver con que la organización está siendo perseguida ya que la iglesia tiene una importante participación dentro del mercado religioso mexicano, al decir que a las otras organizaciones religiosas no se les quita rating sino feligresía. 
Se plantea igualmente como hipótesis que ante el anuncio en semanas pasadas de más de diez mil millones de dólares de lavado de dinero en México, está es una de las medidas correctivas del sistema bancario.

Escuche la emisión completa, analisis y debate sobre Pare de Sufrir  en: http://www.lasreligionesdelmundoradiored.blogspot.mx/

Escuche la emisón anterior del programa Religiones del Mundo

abril 25, 2012

Pare de Sufrir y los problemas no sólo financieros.

17 Abril 2012.

Invitados: Adoniram Gaxiola, Raúl Méndez Yañez.

De clic en el enlace de abajo para descargar el audio del programa.

 http://www.4shared.com/mp3/epAD68D6/Religiones_del_mundo_17_Abril_.html

Elecciones del 2012 cruciales

abril 18, 2012

Elecciones del 2012 cruciales

Bernardo Barranco V.

La transformación política en México, por donde quiera verse, pasa por la transición a la democracia. A través de los procesos electorales hemos llegado a la alternancia que significó poner fin a un sistema autoritario y de partido único, en una transición de cambio sin rupturas dramáticas. La fortaleza o debilidad del sistema político, descansa hoy en los procesos electorales, con todos los riesgos que ello  implican. La confiabilidad institucional y los resultados convincentes a la ciudadanía y actores, descansará la legitimidad de todo el andamiaje que a duras penas se ha venido construyendo, esto es, la estructura  de gobierno y  el sistema de partidos políticos. Sin embargo el proceso electoral tiene varias amenazas que conviene apuntar. La primera es el clima de violencia; la brutalidad del crimen organizado amenaza rebasar no solo las instituciones del Estado sino que se cruza con demandas sociales crecientes e insatisfacciones que pueden poner en peligro la gobernabilidad. Otro riesgo importante, es la deteriorada imagen de la clase política que se traduce en una creciente brecha entre la sociedad y la élite política. La percepción  que gana terreno, es la de cerrados grupúsculos de políticos irresponsables que acaparan la dirección de los partidos, los cargos de elección popular  y legislan sólo en función de sus intereses como grupo. Sin embargo es tal el nivel de atomización de la sociedad en general y de la propia sociedad civil en particular que no existe un verdadero contrapeso correctivo. Existe una verdadera crisis en los partidos que ya no forman militantes sino candidatos. El pragmatismo es tal que las tradiciones, identidades y las ideologías se han ido desvaneciendo; por igual vimos en misa a todos los candidatos presidenciales con el Papa Benedicto XVI, había un afán de salir en la foto más que el propiamente religioso. En tercer lugar,  el papel cada vez más preponderante de los medios de comunicación en especial las televisoras. Aquí hay riesgos indudables que de manera defectuosa quiso corregir la reforma electoral de 2007. La clase política ha otorgado un rol preponderante en los medios de tal suerte que estamos asistiendo más a un Reality Show de las campañas que ofertas propuestas políticas de país. Mientras las televisoras han acumulado mayor poder,  la cultura política de la ciudadanía decae.

¿A dónde voy? El proceso de democratización del país se ha venido alejando desde el 2000 a cambios en el modelo de desarrollo nacional. Especialmente cuando éste había sido uno de los argumentos de cambio que ofertaron los actores de la alternancia, sin embargo, hoy parece desdibujado. Dicho de otra manera hoy los cambios y estabilidad del país descansa más en el sistema electoral que en las transformaciones en el modelo de desarrollo económico. Estamos más pendientes de los acomodos, reglas y comportamientos de la clase política que en el proyecto de país.

Milenio Estado de México, jueves 12 de abril de 2012

Querer no saber

abril 18, 2012

Querer no saber

Denise Dresser

El Papa vino y se fue sin  reunirse con las víctimas de Marcial Maciel. Sin encontrarse con los que padecieron la pederastia clerical y sin mencionar el tema siquiera. Un ejemplo más de la actitud de muchos actores que quieren olvidar el “caso Maciel”. Rehuirlo. Diluirlo. Sepultarlo. Fingir que nunca ocurrió. Verlo tan sólo como un trágico accidente en la vida religiosa de la Iglesia y no como un problema estructural que ha recorrido la cartografía mexicana y mundial. Concebirlo como una patología individual y no como parte de las patologías de la Iglesia Católica y de la sociedad, en particular la mexicana. Rechazar que forma parte un patrón de inmoralidad e impunidad religiosa. Intentar desentenderse de la responsabilidad de quienes lo defendieron, lo legitimaron y ahora la apuestan al silencio.

Pero la apuesta que el País y los católicos que lo habitan debería ser otra. Debería ser la apuesta por la verdad. Como lo explican Alberto Athié, José Barba y Fernando González en su libro “La voluntad de no saber: lo que sí se conocía sobre Maciel en los archivos secretos del Vaticano desde 1944”, Marcial Maciel no puede ser entendido como un extraño personaje solitario, una especie de insólito accidente eclesial, del cual la cúpula de la Iglesia Católica se enteró hasta el año 2000, según lo ha afirmado Benedicto XVI. Como lo demuestran los documentos contenidos en el libro y disponibles para consulta pública en http://www.lavoluntaddenosaber.com, el Vaticano conocía desde los años cuarenta el comportamiento delictivo e inmoral de Maciel y su doble vida. Y optó por callar. Eligió la complacencia y la dilatada tolerancia institucional, reflejada en el silencio del Papa en su paso por México.

Acallamiento evidenciado por el hecho de que el Papa sí se reunió con víctimas del abuso sexual en Estados Unidos, en Australia, en Portugal, en Malta, en Inglaterra, en Alemania. Allí sí, acá no. Allí sí hubo tiempo y espacio en su agenda, acá ni se tocó. Por presiones del Episcopado mexicano, dicen. Porque la Iglesia “no conoce” a las víctimas, argumentan. Pero el vacío en esta visita se explica por otras razones: las autoridades religiosas actúan –así lo subraya Bernardo Barranco en el prólogo– como si Maciel y sus víctimas fueran de otro planeta. Como si no merecieran la verdad y la justicia y la compensación y el consuelo que han recibido en otras latitudes. Como si México no se mereciera un pronunciamiento público, amplio y detallado que deslinde responsabilidades y reconozca culpas y detecte cómplices al estilo de Onésimo Cepeda y Norberto Rivera.

En torno a Maciel, la Iglesia Católica mexicana y el Vaticano ilustran eso que Alessandro Baricco llama “algo que sabía desde siempre, pero de esta manera de no saber nunca”. Algo reportado desde los años cuarenta en diversos documentos y cartas enviadas a las autoridades eclesiásticas. Algo que un artículo parteaguas en el periódico The Hartford Courant se hizo público por primera vez en 1997. Algo que el Canal 40 y los periodistas Salvador Guerrero Chiprés, Carmen Aristegui y Javier Solórzano reportaron en los noventas. La pederastia practicada por Maciel. La adicción a la morfina que tenía. Los hijos que había procreado. La familia que había ocultado. Y ante la avalancha de acusaciones quedan las respuestas reprobables de Norberto Rivera: “Son totalmente falsas, son inventos (los periodistas) deben platicarnos cuánto les pagaron”. O lo que dijera Onésimo Cepeda: “hombres que hablan (así de Marcial Maciel) después de cuarenta años o están mintiendo o les gustó”.

Y qué pensar de Juan Pablo II, quien en el mejor de los casos pecó de ingenuo porque supuestamente no le ofrecieron la información pertinente sobre alguien a quien nombró “ejemplo de la juventud”. Alguien que la Iglesia busca desvincular del beato a pesar de la estrecha relación que existió entre ellos. Alguien que fue protegido durante décadas a pesar de la información disponible y contenida en la Sagrada Congregación de Religiosos, en el archivo personal del Papa y de la propia Legión. Alguien cuyo único castigo fue llevar una vida de “oración y penitencia” y que según Benedicto XVI se retiró “por motivos de edad avanzada”. Alguien sobre el cual -según la “Guía para responder algunas preguntas” que los Legionarios diseminaron en 2009- los superiores no contaban con pruebas y no sospechaban nada.

Ante todo ello no sorprende el silencio sepulcral del Papa en México. Está tan íntimamente implicado en el tema que no puede afrontar complicidades sin admitir la suya. No sorprende pero sí desilusiona, sobre todo cuando él mismo ha dicho que “las víctimas tienen que ser nuestra preocupación prioritaria”. Parecería que el caso de México no se va a hacer nada con el pasado. Ni hurgar ni sancionar ni compensar ni reconfortar a los que sufrieron por lo que pasó. He allí a la Iglesia que no entiende el verso de Martí: “En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre”. En lugar de reconocer el golpe que ha propinado quiere seguir no sabiendo.

La Vanguardia, 16 de abril de 2012

La voluntad de no saber

abril 18, 2012

La voluntad de no saber

Roberto Blancarte

2012-04-17 • ACENTOS

Ni el episcopado católico mexicano ni la curia romana quisieron saber algo de las víctimas de pederastia en nuestro país. Como en los peores casos de gobiernos totalitarios y despóticos, los dirigentes de la Iglesia negaron la existencia de víctimas. Quisieron así desconocer un problema, a pesar de contar en México con uno de los mayores símbolos de ese crimen en la figura de Marcial Maciel y en la institución que éste fundó. No fue un tema lo suficientemente importante para incluirlo en la apretada agenda del Papa quien, sin embargo, sí tuvo tiempo para dirigir unas palabras a niños congregados en Guanajuato o incluso para departir con un mariachi. No es únicamente que la jerarquía católica carezca de compasión; es que no le interesa desenterrar muertos, exponer errores, aceptar responsabilidades. Pero las víctimas no se van a ir, ni siquiera cuando mueran. Clamarán, como lo siguen haciendo los vivos que sufrieron abusos, por la paz que solo puede venir del reconocimiento del crimen, del de su encubrimiento y de la justicia postergada. Si el episcopado católico mexicano está esperando que esos crímenes se pierdan en el olvido de las víctimas, se equivoca terriblemente. Primero porque los muertos no dejan de gritar y, segundo, porque si los errores no se reconocen, las víctimas seguirán brotando por todos lados, en espera de un sistema que les proporcione la justicia hasta ahora escamoteada.

Es la negación misma del Evangelio. Es La voluntad de no saber; lo que sí se conocía sobre Maciel en los archivos secretos del Vaticano desde 1944. Así se llama el libro, terrible por lo que prueba y comprueba: escrito a tres manos por Alberto Athié, José Barba y Fernando M. González, con un prólogo de Bernardo Barranco, el libro presenta un primer análisis de 212 legajos vinculados con los Legionarios de Cristo que habían estado resguardados en el Archivo de la Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (una especie de secretaría encargada de lo que comúnmente denominamos como “órdenes religiosas”) y que abarcan un largo periodo que va de 1944 a 2002. En efecto, más de medio siglo de crímenes y fechorías, pero también de ocultamiento y, por lo tanto, de impunidad, documentadas fielmente mediante centenares de documentos que cualquiera puede ahora encontrar en el sitiowww.lavoluntaddenosaber.com, gracias a lo que se ha dado en llamar vaticanleaks, es decir, a filtraciones hechas por miembros de la Iglesia católica que no están de acuerdo en cómo se están haciendo las cosas en esta materia. Como dice José Barba: “A Alberto Athié, a Fernando González y a mí nos fueron entregados, desde el interior de la Iglesia, por almas con conciencia histórica, los 212 documentos guardados durante mucho tiempo por espíritus más disciplinados que valientes. Quienes nos los dieron no podían soportar por más tiempo que ese acervo de la verdad oculta diese lugar a tanta mentira y a tanta injusticia, contra todo sentimiento cristiano alevosamente soterradas”.

Lo que con estos archivos se muestra es básicamente una cosa simple, pero devastadora: que es imposible que Juan Pablo II y el entonces cardenal Ratzinger no supieran de las múltiples acusaciones, ampliamente fundadas y documentadas, durante muchas décadas, contra el siniestro personaje, fundador de la Legión de Cristo. Y cómo, a pesar de ello, la Santa Sede, es decir el gobierno de la Iglesia católica, decidió apoyar prácticamente hasta el final de su vida la versión de que quienes pedían justicia eran en realidad enemigos de la Santa Madre Iglesia. Poco importó que muchos de los acusadores, en todo caso los principales, fueran ellos mismos miembros del clero, ex miembros de la orden, antiguos y en muchos casos cercanos colaboradores de Maciel. Lo que queda claro también es que no se trataba esencialmente de un problema de credibilidad, sino de conveniencia institucional. El pederasta, drogadicto, engañador y corrupto fundador de los legionarios aportaba vocaciones y dinero a una Iglesia en necesidad de ambas y lo demás era secundario e irrelevante. En suma, el libro demuestra que en el Vaticano y en México hubo quienes consideraron (y seguramente siguen considerando) que lo hecho por Maciel era valioso en sí y bueno para la institución eclesial, por lo cual estaban dispuestos a ignorar los crímenes.

La ausencia de justicia, sin embargo, no elimina a las víctimas. Y muchas de éstas, incluso muertas, aunque hayan concedido el perdón, claman por justicia, como fue el caso del ex legionario, ex sacerdote, ex fundador del Cumbres y del Irlandés y ex rector de la Universidad Anáhuac, Juan Manuel Fernández Amenábar, quien pocos meses antes de su deceso produjo en el sacerdote Alberto Athié una verdadera conversión, que lo tiene ahora fuera del sacerdocio defendiendo la última voluntad de un muerto, víctima de estos criminales (Maciel y sus encubridores): “Perdono, pero pido justicia”. Eso es lo que hace decir ahora a Athié que “no hay paz sin justicia, justicia sin verdad, sin memoria histórica y sin perdón”. Reclamo que se antoja válido en cualquier lugar, pero que se convierte en un grito ensordecedor dentro de la Iglesia católica.

Milenio, martes 17 de abril de 2012

Pare de Sufrir: ¿evangelismo fraudulento?

abril 12, 2012

Pare de Sufrir: ¿evangelismo fraudulento?

Bernardo Barranco V.

Tres bancos mexicanos anunciaron la cancelación de las cuentas del grupo religioso Pare de Sufrir, filial de la brasileña Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), cuyos dirigentes son acusados en aquel país de estafa y lavado de dinero. Las entidades bancarias enviaron cartas a la organización religiosa para informarles que sus cuentas serán canceladas y, por tanto, deben retirar sus fondos (Reforma, 8/4/12). Se desconoce por qué, y ni la Secretaría de Hacienda ni la de Gobernación se han pronunciado. Cabe recordar que esta última dependencia, a través de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, concedió registro en 2001 a Pare de Sufrir como asociación religiosa y es responsable de vigilar que el desempeño de sus actividades esté apegado a la normativa y a las leyes mexicanas. Su silencio llama la atención.

La IURD nace en 1977, fundada por el carismático Edir Macedo; es todo un caso en Brasil y en América Latina. Desde fines del siglo XX, uno de los fenómenos religiosos más dinámicos y vigorosos ha sido la expansión del neopentecostalismo. La reconfiguración de cristianismo en la región tiene su explicación en la globalización de la economía, que ha dado cauce a elevados niveles de exclusión social y marginación, los cuales han conformado el mercado religioso de numerosos movimientos pentecostales y neopentecostales. Aunado a la crisis del catolicismo, y en particular al abandono pastoral de los sectores populares, condenado bajo el estigma de la teología de la liberación. Los movimientos neopentecostales tienen su epicentro en Estados Unidos a mediados del siglo pasado, y su acelerada expansión a partir de fines de los años 60. Tienen una manera particular de concebir lo sobrenatural, la exaltación del Espíritu Santo y de las emociones, al grado de hablar en lenguas extrañas y entrar personal y colectivamente en diferentes grados de catarsis. Se cultiva la superación personal, la sanación milagrosa, las revelaciones directas de Dios, fenómeno catalogado por especialistas como teología del progreso. A diferencia del pentecostalismo tradicional, estos nuevos movimientos interactúan con los valores y las reglas de la sociedad contemporánea, en especial la noción de negocios, empresas y construcción de emporios económico-religiosos. La IURD en Brasil atiende a los pobres y excluidos, nació en las favelas de Río de Janeiro en los 70 y ha desarrollado un verdadero imperio económico y mediático. Como en los legionarios de Cristo, hay una línea muy delicada entre la empresa religiosa y una iglesia propiamente empresarial orientada al lucro.

Pare de Sufrir en México
Tan sólo el censo de 2000 en Brasil, la IURD registraba cerca de 8 millones de fieles; hoy se calculan más de 10, a los que habría que sumar las decenas de miles de adherentes en diversos países de América y Europa. Entre los mecanismos que emplea la Iglesia Universal del Reino de Dios para propagar su doctrina a sus miembros se encuentra el ofrecimiento de una serie de objetos milagrosos o fetiches que tienen diversos costos para el feligrés y que, según se afirma, son capaces de sanar enfermedades incurables, traer ganancias económicas o retener seres amados y superar conflictos. Sobre todo prevenir y expulsar entidades malignas en la vida de los miembros de la Iglesia. Pare de Sufrir se trasmite en Argentina, Uruguay, Panamá, Perú, Venezuela, República Dominicana, España y, por supuesto, México. La fórmula es la misma; pastores que en portuñol orientan a personas a resolver problemas con la ayuda divina. A la Iglesia se le reprocha explotar económicamente a sus feligreses.

Edir Macedo, fundador de la Iglesia, nació en 1945 y ha transitado por religiones como el catolicismo, Umbanda y el cristianismo evangélico; ha sido acusado por las autoridades de Brasil de lavado de dinero, evasión de impuestos, especulación cambiaria, fraude y falsificación. Ya a inicios de los años 90 estuvo en prisión por demandas de asociación delictuosa con el narcotráfico, de lo cual salió exonerado. Macedo, apoyado en una estructura religiosa piramidal y autoritaria, es al mismo tiempo líder religioso, hombre de negocios y político. En 2002 lanzó su propio partido político y cuenta en el Poder Legislativo brasileño con una nada despreciable bancada de adherentes impulsados por la propia Iglesia. Con una fortuna personal calculada en 2 mil millones de dólares, Edir Macedo es, en definitiva, un hombre de poder. Con cerca de 200 radios en Brasil y varias televisoras regionales, es propietario de la televisora Red Record, una de las más importantes del país. Durante un programa de televisión, a mediados de la década del 1990, el predicador sacudió a patadas la imagen de nuestra señora de Aparecida, la advocación mariana más importante del Brasil. Ganándose la animadversión de la Iglesia católica, que no pierde oportunidad de fustigarlo.

Macedo cuenta con adversarios y enemigos poderosos. Uno es la Tv Globo brasileña, que en la lucha por elrating no ha parado de hostigarlo; a nivel político tiene varios partidos antagonistas y la propia Iglesia católica ha endurecido su postura en los últimos años contra el líder y su Iglesia, sobre todo a partir que él se ha declarado en favor del aborto. En México, la Secretaría de Gobernación debe explicar a la sociedad el estatus y las razones por las medidas que han tomado los bancos. Hay que recordar que lamentablemente Gobernación ha reaccionado tardíamente frente a hechos consumados cuando alguna iglesia se ve envuelta en escándalos. Los hechos así lo demuestran, como en el caso de Casitas del Sur, ligada a Iglesia cristiana restaurada (2010), y a la detención del obispo Daniel Romo, ligado al culto de la Santa Muerte (2011). Ha llegado tarde y sus acciones preventivas pudieron haber evitado mayores fraudes a los creyentes e ilegalidades, no está de más recordar que siguen desaparecidos los niños secuestrados por el grupo de Jorge Erdely. A propósito, también Gobernación deberá tener delicadeza para demarcar distancia y responsabilidades, pues el subsecretario Obdulio Ávila tiene fuertes nexos orgánicos con la asociación neopentecostal competidora Casa sobre la Roca, vinculada a la diputada Rosy Orozco. El deslinde tiene que ser claro y transparente, no vaya a ser que Edir Macedo y Pare de Sufrir sumen en México nuevos adversarios en la lucha por los nuevos mercados religiosos

La Jornada, miércoles 11 de abril de 2012

A ojos de Dios…

abril 5, 2012

A ojos de Dios…

Autora: Soledad Loaeza

A ojos de Dios todos somos iguales, pero no lo somos a ojos del papa Benedicto XVI, quien nos trató diferente. Cuando visitó Alemania, Australia y Estados Unidos se entrevistó con víctimas del abuso sexual por parte de sacerdotes a quienes se había confiado a niños para su educación y cuidado. En cambio aquí, ni las vio ni las oyó. No sabemos si fue decisión del Vaticano, aunque uno hubiera esperado lo contrario en vista de que el cardenal Ratzinger fue un severo crítico de Marcial Maciel, el patético protagonista de los episodios más vergonzosos de la historia reciente de la Iglesia católica mexicana. Bernardo Barranco, en estas páginas, atribuye la responsabilidad de esta imperdonable omisión a los obispos mexicanos, que no han querido dar la cara a las víctimas, ni asumir la parte de culpa que les toca en tanto que miembros de la corporación que es la Iglesia. Según Barranco, el Papa no quiso balconear a los obispos locales que rehúyen cobardemente ese tema y que no se atreven a tratarlo en público, asumiendo que lo hacen en privado, aunque no sea más que para hablar mal del arrogante Maciel.

Las respuestas de los obispos al porqué aquí no hubo entrevista papal para las víctimas de abuso sexual prestan credibilidad a la hipótesis de Barranco. En general niegan el problema, no sin un cierto grado de cinismo, pues ¿quién no conoce la historia de José Barba Martín o de Francisco González Parga? La han contado y recontado verbalmente, por escrito, han dado entrevistas en todos los medios, en México y en el extranjero, y a pesar de eso el obispo Carlos Aguiar Retes, a la pregunta de por qué no se incluyó en la agenda del Papa un encuentro con ellos, dio una respuesta inaceptable: “Nosotros no podemos asumir el liderazgo de algo que no conocemos. Mientras las víctimas no aparecen, no se conocen sus rostros, no sabemos quiénes son…” (Reforma, 23 de marzo) ¿En dónde vive el obispo Aguiar, que ha logrado mantenerse ignorante de las historias de Maciel o de otros sacerdotes como Nicolás Aguilar Rivera y Carlos López Valadez, acusados de los mismos delitos que Maciel? Estas son las historias de su corporación, de su gremio, y han hecho escándalo, así que al obispo Aguiar no le creo.

Bernardo Barranco lo ha planteado en estas páginas. Benedicto XVI incurrió en una grave omisión al quedarse callado respecto de la pederastia sacerdotal en México, esto es, al hacer lo mismo que han hecho los obispos mexicanos. Si el Papa hubiera hablado, habría orientado a sus obispos, les habría indicado cómo tratar el problema, los habría educado y habría evitado que se mostraran tal y como son. Así, por ejemplo, el obispo de Tlapa, Óscar Roberto Domínguez, hizo una declaración al respecto en la que reveló una notable incapacidad de empatía con las víctimas. Si él es así, la verdad, mejor se hubiera dedicado a otra cosa. El obispo dijo: “Hay que ver la proporción. ¿Cuántas gentes (sacerdotes) han hecho este problema? ¿Cuántos sacerdotes vivimos como Jesús nos pide? Este problema en otras esferas existe y (nadie dice nada) (Reforma, 23 de marzo). O sea, “mal de muchos…” ¿Y a nosotros qué nos importa que en las filas del clero mexicano haya una masa de santos varones que portan orgullosos la azucena de San José? Con que haya un solo perverso, uno solo, basta para que todos reflexionen al respecto y, como son miembros de la corporación, que se pregunten qué hay en ella que puede llevar a alguien por ese camino.

Benedicto XVI nos trató distinto. No quiso ventilar el asunto de la pederastia sacerdotal con algunas de sus víctimas. Le habrán dicho que los mexicanos somos como niños con quienes no se puede tratar como si fueran adultos con capacidad de reflexión y de juicio. O tal vez le dijeron que los temas de la moralidad, del equilibrio mental y emocional de los sacerdotes no pueden discutirse con quienes poseen una fe religiosa superficial, atravesada por paganismos, católicos que no conocen el Evangelio y que en cualquier momento pueden caer en la aborrecida práctica protestante de pensar por sí mismos. Peor todavía, los obispos mexicanos, cuidadosos de su propio prestigio en el Vaticano, le habrán dicho al Papa que ellos se encargan de tratar con la masa de creyentes, a la que le conocen los modos; ese mismo conocimiento les permite asegurar que el asunto de la pederastia no interesa, que basta el espectáculo: la imagen del Papa dando la comunión al Presidente, el saludo a los candidatos, la foto del Papa con la Virgen de Guadalupe, la inolvidable escena de Benedicto XVI colocándose un sombrero charro. Le habrán dicho que el turismo religioso –como cualquier otro– se agradece mucho en estas tierras. Obispos como Aguiar y Domínguez habrán convencido a los representantes del Papa, o al Papa mismo, de que nosotros no necesitamos explicaciones, que estamos dispuestos a aceptar lo que ellos digan. Por eso nos trató diferente, porque, a sus ojos, no es cierto que todos somos iguales. Y ojalá que tengan razón, y que Marcial Maciel sólo haya habido uno.

La Jornada, jueves 23 de marzo de 2012