Archive for 28 diciembre 2012

Lamentable selección de consejeros electorales en el IEDF

diciembre 28, 2012

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Lamentable selección de consejeros electorales en el IEDF

Bernardo Barranco V.

Publicado en Milenio estado de México, el jueves 27 de diciembre de 2012.

En términos ciudadanos mal termina el 2012. De manera bochornosa se llevó a cabo la designación de los consejeros electorales que integrarán el consejo general del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF). La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), no estuvo a la altur y repitó la lógica de cuotas y vetos que ha venido minando la credibilidad de las instituciones electorales del país. Desgraciadamente  condujo dolosamente el proceso de selección que pone en cuestión, nuevamente, el carácter ciudadano de los órganos electorales del país.

 

La Comisión de Asuntos Político Electorales de la ALDF emitió y difundió  la convocatoria, con un estrecho margen de tiempo; estableciendo un periodo de registro de solo cuatro días a partir de la publicación en un solo periódico de circulación nacional. Los requisitos fueron engorrosos  con el escaso margen de tiempo, pues demandaba la certificación ante notario público de la credencial de elector, del título profesional, constancia de residencia, carta de no inhabilitación emitida por la Contraloría General del Distrito Federal y por la Secretaría de la Función Pública; además de obtener una carta de postulación por parte de una organización y de realizar un ensayo en materia electoral. Ante plazos tan cortos,  fue lógica la escasa participación que apenas llegó a 150 personas, así como el rechazo de más de treinta candidatos por no tener la documentación requerida y otras más que no contaron con el respaldo político,  por lo que el 50% de los aspirantes no pasaron a la siguiente fase de entrevistas.

Incide Social AC, encabezada por Clara Jusidman, hace desde hace años  observación de social  bajo el compromiso de defender los derechos políticos de los ciudadanos, comenta el proceso: “finalmente los partidos políticos ya habían decidido con antelación a qué candidatos llevarían a la fase de la negociación y vetos, como bien registraron varios medios impresos y electrónicos, restándole cualquier valor a lo realizado en la fase de entrevistas…  otro elemento que afectó gravemente todo el proceso de selección fue la práctica de asignar por cuotas y poder de veto. Fieles a su tradición, los partidos políticos pactaron, por encima de la legislación, que a cada uno de ellos le correspondía designar a un número determinado de consejeros electorales, según la fuerza política que representan, así como la capacidad de vetar la propuesta de otros”.

Sin duda es una hecho grave. Un nuevo retroceso cuya responsabilidad recae evidentemente en el PRD por su notoria mayoría en la ALDF. Este acto mina la credibilidad y confianza institucional  cada vez más erosionada de los organismos electorales. Hemos cuestionado estas mismas prácticas al PRI en el estado de México y ahora nos preguntamos cómo puede el PRD mexiquense cuestionar y argumentar al Instututo Electoral del estado de México (IEEM) como un órgano verdaderamente autónomo, ciudadano e imparcial si repite la misma lógica de poder en una entidad no solamente colindante  sino imbricada a la mexiquense. Las consecuencias son gravísimas,  muchas organizaciones sociales nos estamos proponiendo realizar una cumbre en el estado de México para organizar no solo la vigilancia  y supervisión del proceso de selección de lo futuros consejeros electorales sino incentivar la participación de ciudadanos independientes y autónomos. Así como el estudiar a nivel federal con diversas organizaciones de la sociedad civil, alternativas y reingeniería electoral, así como  la iniciativa formulada recientemente por las principales fuerzas políticas en el Pacto por México, la cual consiste en establecer un Instituto Nacional de Elecciones, que asuma las funciones que actualmente realizan los organismos electorales estatales, limitar así la excesiva y grosera injerencia de actores políticos locales en la designación de los funcionarios electorales.

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Los sentimientos neoapocalípticos

diciembre 20, 2012

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Los sentimientos neoapocalípticos

Bernardo BarrancoV.

 

La supuesta predicción maya sobre el fin del mundo que acaecerá entre el 21 y 23 de este diciembre pone en evidencia lo irracional y supersticiosa  que aun es la humanidad actual. Pese a su  racionalidad como soberbia, a los avances científicos y su aparente alejamiento de Dios,  el hombre moderno contemporáneo conserva intacta la gravitación de lo mistérico y sobrenatural. El mito del fin del mundo maya es una preciosa oportunidad para aquilatar las obsesiones  catastrofistas de  un final absoluto de la historia. El filósofo rumano Mircea Eliade, sostiene que el hombre irreligioso en estado puro casi no existe, incluso el hombre sin religión en la sociedad más desvangelizada sigue, sin saberlo, un comportamiento religioso. La supuesta narrativa maya es insostenible porque en la cosmovisión mesoamericana la historia como territorio sagrado es circular. Empieza y se recrea por donde termina, los acontecimientos son cíclicos  como los cultivos de la vida. El catastrofismo proviene de la racionalidad judeocristiana occidental, ahí  la historia es lineal y progresiva.

 

Los sentimientos milenaristas del fin del mundo siguen intactos. En el occidente actual se ha convertido en una obcecación masoquista casi patológica. Los comportamientos sociales pueden ser peligrosamente alterados, por ejemplo, la madre de Adam Laza perpetrador  la masacre de Connecticut, era “prepper” o preparacionista, es decir, se alistaba para sobrevivir el fin del mundo en el 2012.

 

Hay todo un paralelismo con los presagios apocalípticos del inicio del primer milenio de nuestra era. El  erudito  historiador francés George Dubby en su libro “El año mil”, nos narra la anarquía apocalíptica que en que caen las sociedades medievales del siglo X. Las costumbre y los hábitos morales se relajan, incluso se abandona el interés por aprender frente a la inminencia del fin de los tiempos. El contexto del momento condiciona, el estado de ánimo. Las pestes y epidemias azotaron las más remotas regiones de Europa, la influencia islámica se acrecentaba con  fuerza beligerante y militar sobre todo en el mediterráneo; el cristianismo se dividía en dos grandes tradiciones la romana y la bizantina ortodoxa de oriente; el universo romano no acababa de transformarse.  Los terrores y arquetipos del fin de milenio eran congruentes con un mundo dividido y azotado por el caos.

 

Llama poderosamente la atención, la percepción representativa del mundo de Humberto Eco, en su diálogo  con el cardenal Carlo María Martini; resume en un párrafo, los sentimientos neoapocalípticos actuales : “En esta espera…  no hay más las siete trompetas, el granizo y el mar que se convierte en sangre, la caída de las estrellas, las langostas que emergen con el humo del pozo del abismo, los ejércitos de Gog y Magog, y la Bestia que surge del mar, sino el multiplicarse de los depósitos nucleares ya incontrolables, la lluvia ácida y el Amazonas que desaparece, el agujero de ozono y las migraciones de hordas desheredadas que salen a tocar, a veces con violencia, a las puestas del bienestar, el hambre de continentes enteros, nuevas e incurables pestes, la destrucción interesada del suelo, los climas que se modifican y la ingeniería genética que construirá a nuestros replicantes.” El pánico apocalíptico después de la segunda guerra mundial fue el ataque nuclear hoy es la devastación de ecológica de nuestro planeta.

El fin del mundo, según el apocalipsis maya

diciembre 19, 2012

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El fin del mundo, según el apocalipsis maya

Bernardo Barranco V.

Científicos, astrónomos e investigadores han rechazado la idea del fin del mundo, supuestamente vaticinada por los mayas entre el 21 y el 23 de diciembre próximos. En diferentes partes del mundo han centrado su atención y preocupación por las predicciones de una cultura mesoamericana importante, de la que recién se repara en su existencia y legado. El pánico ha crecido moderadamente en algunas regiones del planeta. Por ejemplo, en Rusia, tuvo que salir el primer ministro, Dimitri Medvedev, a desmentir la información de cataclismos y calmar a la inquieta población. En China también se han sucedido compras de pánico y las autoridades han perseguido a una  secta de origen cristiano llamada Iglesia de Dios todopoderoso, que persuade a sus miembros a entregarle todos sus bienes para prepararse para el apocalipsis que, según ellos, se acompañará de la segunda llegada del Mesías, en forma de mujer china. Compras de víveres, construcción de refugios que soporten hecatombes y maremotos, así como las reservaciones en la Riviera Maya están al tope esos días, ya que al parecer florece el turismo apocalíptico de aquellos ciudadanos que quieren ver el fin del mundo en primera fila.

Más que las hipotéticas predicciones mayas, lo que me parece notable es la predisposición de la cultura occidental a las calamidades y a la idea del próximo fin de los tiempos vía la fatalidad y la tragedia.   Desde el año 2000, con el advenimiento de un nuevo milenio, la cultura occidental parece fascinada por la idea del apocalipsis y el acaecimiento de una catástrofe inminente. Si bien es un tema presente en casi todas las religiones y civilizaciones, Occidente ahora juega con la idea sicológicamente suicida del fin del mundo, es decir, un estado de espera del fin de los tiempos, una especie de vigilia por el apocalipsis. Los desastres naturales, como el reciente devastador huracán Sandy en Nueva York, las crisis financieras como las que ahora azotan Europa, las coberturas dramáticas de las masacres, fuerzas caóticas, inquietantes y amenazadoras acechan y condensan una sentencia: hay temores y alarma, pero al mismo tiempo anhelos de cambios profundos, de fuertes sacudimientos de época. Antes era la amenaza nuclear, ahora es la ecológica. En ambos la humanidad es responsable del desenlace. Sin duda grupos religiosos inciden, especialmente los milenaristas, sin embargo, el suceso colectivo va más lejos y tiene una fenomenología más compleja. La noción apocalíptica de la historia viene del cristianismo y una noción lineal de la historia. Efectivamente el cristianismo emerge del fin del mundo helénico y de la noción de la historia como concepto rectilíneo que oscila entre la redención y la salvación. El libro del apocalipsis como revelación y profecía de la llegada del Mesías, por tanto, de la discontinuidad dramática de la historia. La escatología es el juicio final como apunta Malcom Bull en su libro compilado: La teoría del Apocalipsis y los fines del mundo, Fondo de Cultura Económica, 1998.

La espera y amenaza del fin del mundo atraen a Occidente

La espera y amenaza del fin del mundo atraen a Occidente

En contraparte la cultura maya tiene una noción circular del tiempo, lo que significa que la historia en algún momento se repetirá o se recrea. Por ello, es improbable una profecía sobre el fin de los tiempos en el calendario maya. Como señala Patrick Johansson, profesor del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tenemos en primer lugar un problema epistemológico de un mundo como el nuestro que quiere entender un mundo radicalmente distinto como el mesoamericano prehispánico. Y sobre todo,  la noción sagrada del tiempo circular de los mayas y la incorrecta yuxtaposición judeocristiana del devenir. La supuesta profecía maya del fin del mundo se originó a partir de una lectura errónea de una inscripción hallada en un bloque jeroglífico incrustado en un muro, conocido como el Monumento de Tortuguero, en el estado de Tabasco, sureste del país. Esta interpretación viene desde los años ochenta. Por tanto, las predicciones mayas son el resultado de aseveraciones que no están basadas ni en la cultura maya propiamente ni en la ciencia, en particular de la astronomía.

Rigoberta Menchú, en reciente conferencia en la sala Mayamax del Gran Museo del Mundo Maya, en Mérida, se quejó de la manipulación de una cultura que sigue viva y demanda respeto. Concretamente habla de sincretismos mercantiles y de lecturas supuestamente científicas de antropólogos particularmente mexicanos. Los mayas representan una cultura sofisticada en los cálculos y observación astronómica, su manejo depurado de la matemática, inventaron el número cero que le permitía conservar una noción mística del tiempo ligado a la producción agrícola. Por ejemplo, en los equinoccios, los alineamientos solares durante marzo y septiembre, los mayas expresaban que la serpiente de luz y sombra que baja por la pirámide durante estas fechas anuncia el tiempo de preparar la tierra para plantar el maíz. La serpiente es la conexión entre el cielo y la tierra, y trae la energía del sol a la tierra para la siembra en la perspectiva religiosa marcada por el animismo que vinculaban sus dioses con la naturaleza.

El verdadero fin del mundo es una realidad cotidiana que viven los indígenas en México

El verdadero fin del mundo es una realidad cotidiana que viven los indígenas en México

Más allá del exótico masoquismo occidental, las profecías mayas de diciembre han favorecido en el mundo entero el conocimiento de la extraordinaria cultura maya y sus legados importantes. Coincido con la protesta de Juan Villoro, importa más el actual y cotidiano apocalipsis maya, envuelto en la miseria, la exclusión y la injusticia de cientos de comunidades indígenas que los vaticinios catastrofistas. El fin del mundo se presenta como realidad cotidiana al postergado indígena maya de nuestros  días. Continúa el relegamiento, a pesar del levantamiento armado de 1994, ahí sólo reivindicaban los derechos de los pueblos indios y la dignidad de su cultura. Sin embargo, parecemos empecinados en desaparecerlos y ser los verdaderos ejecutores del fin de su mundo.

La Jornada, miércoles 19 de diciembre de 2012

Sin laicidad no hay democracia, a veinte años de las reformas en materia religiosa en México

diciembre 19, 2012
La Secretaría de Gobernación conmemora 20 años de reformas constitucionales en materia religiosa

La Secretaría de Gobernación conmemora 20 años de reformas constitucionales en materia religiosa

La lección del cambio al 130: sin laicidad no hay democracia*
 

Bernardo Barranco V.

 

A veinte años de los cambios constitucionales, especialmente del artículo 130, podemos establecer que fue una iniciativa conveniente que puso fin a una lógica aviesa con que  el viejo régimen político autoritario manejó su relación con la Iglesia católica, el llamado modus vivendi. Un pacto pragmático de convivencia y privilegios entre el Estado y la Iglesia. El cambio jurídico en los términos de la relación alteró sustancialmente los términos tanto de los actores como sus reivindicaciones,  en cambio se ampliaron espacios de respeto  de a los derechos humanos y se modernizó el trato del Estado a las organizaciones que representan y administran las creencias religiosas en nuestro país.  La laicidad del estado era simulada y manipulada según intereses, negociaciones y pastos. Podríamos sentenciar que el verdadero Estado laico en el México moderno surge con las reformas del 18 de diciembre de 1991, en especial al artículo 130 de la constitución, aprobado en el seno de la Cámara de diputados. Y puesto en marcha en los primeros meses de 1992. Por ello, a lo largo de estos veinte años  se han operado cambios significativos pero éstos  no deben ser atribuidos a las reformas constitucionales. Son mudanzas en el seno de la propia sociedad aun antes de la reforma citada. Por tanto se conmemora, un acontecimiento que puso fin a una extraña condición en que se encontraban las Iglesias: éstas no existían jurídicamente. “Ficción jurídica” se reprochaba entonces.

 

El peso de la historia de las guerras fratricidas en el siglo XIX e inicios del XX, y las  heridas aún no cicatrizadas hasta la fecha,  propiciaron una insólita relación entre el Estado y la Iglesia católica en particular que se desenvolvía en el ámbito de la discrecionalidad política;  una simulación funcional que opera con eficacia desde el gobierno de Manuel Ávila Camacho  (1940-1946) e inaugurada un tipo de relación calificada por la politóloga Soledad Loaeza, como “complicidad equivoca”[1]. La tutela del Estado era absoluta, autoritaria pero negociada. Por ello los ordenamientos constitucionales impuestos por la constituyente de 1917 son claramente anticlericales, desde los años cuarenta del siglo pasado se reservaban  como una “espada de Damocles”. No se aplicaban pero ahí estaba el ordenamiento que podría ser utilizado en cualquier momento. En los años ochenta la Iglesia católica decide, estimulada por el pujante y naciente pontificado de Juan Pablo II, “salir de oscuro rincón jurídico”, expresión del entonces cardenal arzobispo primado de México   Ernesto Corripio Ahumada[2];  una manera de sacudirse de la tutela del Estado y de demarcarse de la discrecionalidad del  sistema político presidencialista autoritario que ya mostraba en el sexenio de Miguel de la Madrid signos claros de  desgaste y debilitamiento. Efectivamente, la Iglesia  estimuló acciones tendientes a  identificarse con causas de la sociedad civil, especialmente a partir del sismo de 1985. Sin que pasara a ser progresista ni protagonista , apuntaló temas de derechos humanos, indígenas, democracia, reforma electoral;  condenó la corrupción y cuestionó el  modelo económico;  así mismo fomentó el desarrollo  de  ONGs e instituciones de asistencia privadas, las llamadas: IAPs.

 

El Nuncio Girolamo Prigiones y el Presidente Carlos Salinas de Gortari artífices de la reforma.

El Nuncio Girolamo Prigiones y el Presidente Carlos Salinas de Gortari artífices de la reforma.

Por otra parte, los cambios constitucionales a inicios de los noventa, debemos enmarcarlos en el contexto de una atmósfera internacional de grandes  transformaciones como las secuelas de la caída del muro de Berlín, la perestroika, el desmoronamiento de la URSS y la guerra del golfo perico; la modernización de las reformas del gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994)  contemplaban ubicar a la Iglesia católica ya no desde  trinchera ambigua de formato oposición-negociación, sino como sumarla a ella y otras Iglesias como factor de gobernabilidad, la Iglesia católica bajo la lógica de las reformas de hace veinte años, pasó a ser aliada estratégica del Estado. ¿Qué cambios político sociales podemos advertir  en estos veinte años? Por el espacio tan apretado solo anotamos tres:

 

1.- Caída católica. La Iglesia católica ha descendido notablemente su porcentaje histórico de adherencia religiosa, de casi el 90% en 1990 al 83% en 2010. Una caída de 7 puntos según los censos de población. Se desfonda la identificación entre catolicidad y mexicanidad, el discurso utilizado hasta hace poco en que la Iglesia “hablaba” a nombre de los mexicanos está debilitado. En cambio el crecimiento de los no creyentes y el campo evangélico, particularmente el neo pentecostal es notable. Este fenómeno tiene ya incidencia en el campo de la interlocución política  que han ganado  con el ascenso político de una derecha ecuménica, neo-religiosa como es el caso de Casa sobre la Roca.[3]En franca disputa a organizaciones de la ultraderecha católica tradicional como el Yunque.

Cardenal Rivera y el p. Valdemar. Porcentualmente los católicos han caído 4% pero en la arquidióces de México el porcentaje se duplica a 8%

Cardenal Rivera y el p. Valdemar. Porcentualmente los católicos han caído 4% pero en la arquidióces de México el porcentaje se duplica a 8%

2.- Cambio en las agendas. Iglesia católica hasta fines del siglo pasado, se suma a las reivindicaciones sociales en torno a la alternancia. Su momento culminante, no sin tensiones internas, se condensa en el documento: “Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos”, marzo del 2000,  en pleno proceso electoral del que resulta ganador Vicente Fox. A partir de entonces, la agenda política de la jerarquía católica se ha centrado en el debate sobre la moral, politizado la discusión sobre los valores. La Iglesia se ha autodenominado instancia tutelar de los valores de la nación. Temas como el aborto, la sexualidad, el  nuevo tipo de parejas, la homosexualidad,   la eutanasia, etc., son centro de grandes controversias. Electoralmente la jerarquía condena a partidos y candidatos que simpaticen con dichos postulados. La Iglesia ahora se enfrenta a importantes sectores de la sociedad civil (mujeres, minorías, grupos de homosexuales y sectores académicos) y disputa palmo a palmo la interlocución del Estado como de los poderes fácticos; no escapan en esta querella el espacio mediático y la controversia jurídica.  Las mayores tensiones ya no se dan frente al Estado sino ahora, la Iglesia se enfrenta con importantes núcleos de la sociedad civil.

Sectores de la sociedad civil enfrentan abiertamente a la jerarquía católica

Sectores de la sociedad civil enfrentan abiertamente a la jerarquía católica

 

3.-La laicidad del Estado.  Hace veinte años,  el tema central de discusión y disputa era el tipo de relación Estado/Iglesia (s); ahora las controversias pasan sobre el carácter laico del estado y la libertad religiosa. Prevalece en sectores de la clase política liberal una concepción laicista y autoritaria sobre el carácter laico del Estado, propia del siglo XIX, ésta establece que a mayor participación social de la Iglesia menos Estado y a mayor Estado menos presencia política de la Iglesia.  En cierta medida dicha  concepción clericalizada le conviene a la Iglesia, porque la coloca en el centro del debate político. Desafortunadamente, existe una pobreza generalizada en la clase política sobre la laicidad que tiende al pragmatismo.[4]
La laicidad, más que un compendio de definiciones esmeradas, es un proceso histórico y como tal dinámico,   comprensiblemente cambiante sobre todo en un mundo global y culturalmente diverso. La laicidad de todo Estado moderno, más allá de ser una herramienta jurídica, es un instrumento social de convivencia armónica y civilizada entre diferentes y diversos grupos sociales para coexistir en paz en un espacio geográfico común. El Estado laico actual es aquel que garantiza la libertad de creencias en el sentido amplio, así como la libertad de no creer que tengan los individuos que integran la sociedad. Un Estado laico debe garantizar la equidad, es decir, la no discriminación, y garantizar los derechos, principalmente de las minorías, es decir, la libertad de conciencia. El Estado laico garantiza la autonomía de lo político frente a lo religioso. En suma, el Estado laico expresa la esencia de la democracia moderna. Sin laicidad no hay democracia; por lo tanto, la discusión sobre la laicidad del Estado no puede quedarse solo en lo político sino inexorablemente viene abarcado la dimensión cultural[5].

Reivindicación de la concepción juarista del Estado laico

Reivindicación de la concepción juarista del Estado laico

Esta claro que la jerarquía católica anhela desde hace doce años alcanzar la modificación del artículo 24 constitucional referente a cambiar el concepto de libertad de creencias por el de la Libertad religiosa y así allanar una vieja aspiración de introducir la educación religiosa en las escuelas públicas.

 

Quedan temas que marcan los debates actuales como la libertad religiosa, el impacto de los escándalos por abuso sexual, los nuevos cultos heréticos del catolicismo como la Santa Muerte, la crisis de las instituciones religiosas y la secularización reinante en un mundo global.  Con ironía decíamos en los años noventa que en relación a las Iglesias, que muchas cosas han cambiado para que todo siga igual. Sin embargo el mayor impacto de la reforma del 130 constitucional de hace veinte años, ha sido abrir el debate con mayor agudeza sobre el Estado laico y su papel en una sociedad moderna y democrática.

* Texto que forma parte del libro “El Estado mexicano frente a las asociaciones religiosas: antología de balances y perspectivas. Vigésimo Aniversario de la reforma constitucional en materia religiosa. Secretaría de Gobernación 2012.


[1] Soledad Loaeza, “Notas para el estudio de la Iglesia en el México contemporáneo”, en Martín de la Rosa, Religión y Política en México, Ed. Siglo XXI, México 1985.

[2] El Universal, noviembre 21,  1982

[3] Cf. Rodolfo Montes, La cruzada de Calderón, Grijalbo 2011.

[4]Bernardo Barranco V. “Políticos, una amenaza para la laicidad”, en La Jornada, 28 de abril de 2010.

 

[5] Bernardo Barranco, “Laicidad de la pluralidad y la inclusión Social”, en Este País no. 228, marzo de 2010.

Los partidos, sus clanes y la democracia

diciembre 6, 2012

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Los partidos, sus clanes y la democracia

POSTEANDO Bernardo Barranco
2012-12-06 • ACENTOS

El que exista una reñida competencia es natural. Pero que se presenten compra, presión y coacción de votos al interior de un partido, es reprobable y vergonzoso.

En el caso del PAN la disputa por la dirigencia estatal estuvo salpicada de suciedad por parte de los contendientes. Refleja la crisis y las disputas de Acción Nacional a nivel país; confirman la debacle del partido como un tobogán que lleva al inframundo. El lastimoso episodio del PAN, no es privativo azul. Tanto el PRD, como los demás partidos arrastran antagonismos y desazones en sus procedimientos.

El PRI, ahora muy embelesado con su retorno a Los Pinos y sus militantes muy atentos en el reparto de posiciones federales y reacomodos en la entidad, aparentemente viven una luna de miel con una fuerte lucha subterránea por ocupar lugares y posicionamientos en el poder.

En la elección para presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PAN en el estado de México realizada el sábado 24 de noviembre, Óscar Sánchez Juárez ganó por un voto, 53 contra 52. La facción antagónica, que tuvo como candidato a Jorge Inzunza, está encabezada por el ex presidente nacional del PAN Luis Felipe Bravo Mena, quien describió como un proceso plagado de  cochineros en la sesión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). El proceso ya fue  impugnado. Ulises Ramírez, coordinador del PAN en el Congreso local y cabeza del grupo ganador declara: “Sí, nunca había visto yo tanta gente ofertando dinero del lado de Bravo Mena, no había visto tanto cochinero en una elección, generado por ellos, todas las elecciones se quedaron chicas, pero finalmente, a pesar del reparto de dinero que estuvieron haciendo, el PAN ya dijo para dónde quiere hacerse”. Los dos grupos se descalifican unos son “yunques” y los otros son “fascistas” por las supuestas declaraciones de Sánchez Juárez quien habría expresado su admiración por Adolfo Hitler.

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Entre la ciudadanía, existen sentimientos de creciente desconfianza y una convicción de que la visión del partido político es obsoleta. La visión del partido como una herramienta hacia la transición democrática, de representación ciudadana y el lugar donde se dirimen los grandes proyectos de país, se desmorona. Lo que está en duda no es el sistema de partidos sino la representatividad de los mismos. Se percibe un paulatino alejamiento de los intereses y necesidades de los ciudadanos.

Fuera de la atmósfera electoral, a los partidos se les percibe aislados con una crisis de militancia. No hay renovación de cuadros, los mismos con los mismos discursos. No hay nuevas narrativas que muevan e ilusionen a la población. Probablemente, el tipo de posicionamiento frente al poder define la intensidad o debilidad de los vínculos de los partidos con la comunidad social; se pierde una cultura de proximidad.

Los cuadros se relacionan entre sí de manera cerrada, conforman élites impenetrables.

Por ello, en el Estado de México la relación de poder es subjetiva, no se basa en lo social, racional o lo ético. La clave del político es tener un lugar en el poder y operar desde el poder. La militancia partidaria se ha transformado en un compromiso de oportunismo, dando pasos al pragmatismo: arreglos, pactos, concesiones y provecho propio o de camarilla.

La proximidad con lo ciudadano se ha pervertido y el discurso político se ha convertido en una palabra hueca. De ahí la falta de liderazgo y la política trivializada. La política tradicional de los dirigentes partidarios, conforman una verdadera paradoja: cómo modernizar la sociedad mientras que los políticos se debaten entre las prácticas tradicionales y de carácter tribal. Modos de actuar y de pensar el ejercicio del poder bajo la lógica de la servidumbre, parentesco, redes de intereses, clientelismo y clan.

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En un debate en mi programa radiofónico de Radio Red, un dirigente de izquierda le reprochaba a un sacerdote el autoritarismo y el poco apego democrático de la jerarquía católica. Pensativo el clérigo, miró al cielo y respondió: “en este momento la Iglesia es más democrática que el PRD, nosotros si elegimos por votación a nuestros directivos. No nos peleamos estruendosamente como ustedes ni tampoco recurrimos a encuestas para nombrar candidatos”. ¿Será posible imaginar tal extravagancia? ¿que la Iglesia sea más democrática que los partidos?

Milenio estado de México, 6 de diciembre de 2012

Peña Nieto, el presidente católico

diciembre 5, 2012

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Peña Nieto, el presidente católico

Bernardo Barranco V.

Enrique Peña Nieto ha reiterado que mantendrá el carácter laico de Estado, que como sabemos recientemente quedó plasmado en el artículo 40 de la Constitución, pero existen temores fundados de que en este sexenio se puedan operar dramáticas regresiones. Un primer recelo radica en el excesivo pragmatismo no sólo del PRI, sino del primer círculo que rodea al Presidente; la tradición y principios pueden ser abandonados según las circunstancias, cualquier cosa puede pasar. La segunda duda es: ¿qué entiende Peña Nieto por Estado laico? De acuerdo con algunas entrevistas, su visión es muy pobre y se reduce a la separación entre la Iglesia y el Estado, entre política y religión, cuando la laicidad de un Estado moderno es una construcción mucho más compleja. La tercera es la desconfianza que existe en la práctica vivida tanto por la persona como por el funcionario Peña Nieto frente al tema religión y su indiscutible adhesión a la Iglesia y principios católicos. Nuestra intención no es prejuzgar, sino poner sobre la mesa antecedentes, razonamientos y desconfianzas de muchas iglesias, grupos minoritarios y sectores académicos seculares.

Desde su nacimiento, Peña Nieto está ligado a la religión católica. Creció en el seno de una familia católica apegada a la Iglesia en un entorno conservador y provinciano, como se vive en Atlacomulco. Sus padres, María del Perpetuo Socorro Ofelia Nieto Sánchez devota y Enrique Peña del Mazo, acudían junto con sus hijos semanalmente a misa. Casi todas las instituciones educativas en las que Enrique Peña se formó son confesionales, desde el Colegio Plancarte de Atlacomulco, atendido por las monjas de la orden Hijas de María Inmaculada de Guadalupe, hasta la Universidad Panamericana, fundada por el Opus Dei, donde realizó estudios en derecho.

Arturo Vélez primer obispo de Toluca y miembro de llamado inexistente grupo Atlacomulco

Arturo Vélez primer obispo de Toluca y miembro del llamado inexistente grupo Atlacomulco

Peña Nieto tiene parentesco con dos obispos recios. Por un lado Maximino Ruiz y Flores (1875-1949), doctor en teología dogmática y gobernador de la Curia Metropolitana, sin duda influyente. Y Arturo Vélez, el primer obispo de Toluca, ambos hijos distinguidos de Atlacomulco. Con el estilo acucioso de Miguel Ángel Granados Chapa, en uno de sus artículos refirió los parentescos católicos de Peña Nieto: Su familia extensa abarca a varios mandatarios estatales, incluye también a un obispo, nada menos que el primero de la diócesis de Toluca. Se trata de Arturo Vélez Martínez, primo de Alfredo del Mazo Vélez, el primero de ese nombre, que fue gobernador del estado, senador de la República y secretario de Recursos Hidráulicos (Reforma 21/12/09). Arturo Vélez murió el 22 de agosto de 1989 a los 85 años de edad, después de haber estado al frente de la diócesis durante casi 30 años. Tuteló el estado de México con personajes que van desde Isidro Fabela, pasando por Gustavo Baz, Sánchez Colín y, por supuesto, el profesor Carlos Hank González. En pocas palabras, Vélez es la versión religiosa de un priísmo acendrado y del llamado inexistente grupo Atlacomulco. Hasta el componente de la corrupción pesa sobre el potente personaje en los manejos poco furtivos de los recursos manejados en las rifas de casas realizadas por el primer obispo de Toluca.

Siendo gobernador, Peña Nieto ha establecido vínculos personales con los obispos. Comparecía dos veces al año en cada conferencia de la CEM en Cuautitlán bajo el pretexto de la hospitalidad mexiquense. Se mantuvo interesado en cubrir las necesidades y requerimientos de los 14 obispos mexiquenses y de otros que pasaron o son originarios del estado de México. Para ello, el gobernador mexiquense formó una oficina especializada de enlace y atención a los obispos, conducida por Roberto Herrera Mena; no escatimó recursos para proveer de atenciones, privilegios materiales y hasta caprichos de los prelados. Jenaro Villamil narra cómo Onésimo Cepeda fue uno de los viajeros frecuentes en alguno de los siete helicópteros Augusta que compró el gobierno estatal; en esa aeronave el obispo se traslada de Ecatepec a Ixtapan, sitio de veraneo del gobernador para jugar golf y, por supuesto, degustar vinos franceses. Su entusiasmo con los Legionarios de Cristo es visible, así como apoyos vistosos al Teletón. Peña Nieto también se deja consentir: el 18 de agosto de 2008 recibió el reconocimiento como alumno distinguido de la Universidad Panamericana. Recordemos que en 2009 financió la numerosa y costosa comitiva clerical, en la que Peña visitó al papa Benedicto XVI para presentarle con grandes reflectores a su futura esposa Angélica Rivera. En un portal titulado Sacro y Profano, editado desde Roma, sobre comidillas clericales, se lee: Un experimentado monseñor dijo alguna vez al autor de estas líneas: ¿por qué los obispos se llevan tan bien con Enrique Peña Nieto? Porque les da lo que necesitan, mientras los panistas no. En contraparte, en esta convivencia entrañable entre los obispos y Peña Nieto, pesa sobre el clero un asunto muy delicado: la sospechosa y anómala nulidad del primer matrimonio de Angélica Rivera, que comprometería no sólo a la arquidiócesis de México, sino a la nunciatura y altas autoridades de la curia vaticana.

El presidente Peña Nieto con su tío Arturo Montiel

El presidente Peña Nieto con su tío Arturo Montiel

Pesa también sobre el católico presidente Peña Nieto su cuota de responsabilidad, pues participó en los más altos niveles cargos durante el gobierno de su tío Arturo Montiel, una de las gestiones sobre las que recae la sospecha de grosera corrupción y enriquecimiento inexplicable.

Peña Nieto como candidato ha otorgado a Iglesia un estatus privilegiado para la gobernabilidad y estabilidad política del país. Veremos si como presidente irá más allá del PAN. Sin duda se avivarán obispos y corrientes clericales priístas, pero también el presidente Peña Nieto enfrentará la oposición poderosa no sólo de agrupaciones religiosas no católicas, sino de significativos grupos que reivindican los derechos de las minorías. Si Peña Nieto cede a la concepción católica de la libertad religiosa y abre la educación al catecismo, enfrentaría también sectores del mismo PRI y masones activos, intelectuales y grupos seculares de la academia que confrontarían las posibles tentaciones regresivas de Peña Nieto de otorgar inconmensurables privilegios a la estructura de la Iglesia católica.

La Jornada, miércoles 5 de diciembre de 2012

Al final Calderón busca culpar a Dios de su gran fracaso

diciembre 1, 2012
¿Lo perdonara Dios?

¿Lo perdonara Dios?

Al final Calderón busca culpar a Dios de su gran fracaso
El adiós
*Aspiro a un México de paz, dijo en 2006, pero dejó el país sembrado de cadáveres: Salmerón
*Su peor herencia es haber abierto el camino de retorno al PRI y sus vicios
Por Claudia Herrera Beltrán
Periódico La Jornada
Viernes 30 de noviembre de 2012, p. 2
Perseguido por la duda del triunfo electoral, Felipe Calderón siguió en el décimo día de su gobierno un camino sin retorno: declaró la guerra a la delincuencia en busca de legitimidad. Con una elevada cuota de sangre, la peor derrota de su partido a cuestas e incumplidas varias promesas, devolverá la banda presidencial al PRI con un discurso que, según analistas, busca la exculpación. Me hubiera gustado hacer mucho más… pero Dios sabe por qué pone a determinadas personas en determinadas circunstancias, expresó hace unos días. Lejos de aquella máxima de Manuel Gómez Morín –el fundador de su partido–, quien en 1939 advirtiera a los primeros panistas: el mal no es fatal. No es cierto que los males que aquejan a México sean una parte ineludible del destino nacional; derivan de actos positivos o de omisiones del Estado. Omisiones o yerros de los que el presidente Calderón parece no asumir su responsabilidad, afirma Bernardo Barranco, estudioso de las religiones, quien analiza las recientes invocaciones del Ejecutivo a una divinidad como responsable de los males del país. Usa la providencia, a Dios, el destino superior, para justificar su gran fracaso, porque sabe que va a ser muy mal juzgado.
También traicionó sus raíces
Postura distinta a la que planteó el 13 de diciembre de 2006 en Huehuetoca, estado de México, cuando selló su perenne alianza con la plana mayor del Ejército, la Marina y la Secretaría de Seguridad Pública, que junto con el PRI le garantizaron poder jurar como presidente en el recinto de San Lázaro después de las impugnadas elecciones de 2006.

Don Luis Calderón Vega

Don Luis Calderón Vega

Creo firmemente que todos los mexicanos, a pesar de la adversidad, podemos construir una nación de libertades. Aspiro a que nuestro México sea una nación de orden, de paz, de libertad, de justicia, de democracia, un México más seguro, ofrecía antes de lanzar personalmente el Operativo Michoacán, vestido con una holgada casaca y gorra militares, instantánea que marcó su Presidencia.

Un México que después de seis años está sembrado de miles de cadáveres, fruto de una estrategia equívoca, explica Pedro Salmerón, historiador y académico del ITAM, al plantear que aplicó criterios contrarios a los mecanismos internacionales de lucha contra el crimen organizado y tuvo absoluta insensibilidad frente a los deudos; lo opuesto al humanismo del PAN. Porque Calderón deja Los Pinos habiendo traicionado también sus raíces católicas, familiares y partidistas, explica Barranco. “El problema es que es el hijo desobediente. Jamás abrazó las tesis  cristianas de su padre Luis Calderón Vega ni de su maestro Carlos Castillo Peraza. “Se dejó llevar por el glamour de la clase política pragmática, negociadora, cortoplacista, de los intereses de grupo, amante de la imagen, mientras los panistas históricos eran católicos conservadores, pero de principios”.
Respaldado en una religiosidad epidérmica –como la define este sociólogo–, Calderón ha esgrimido que los males o parabienes del país son casi obra divina. Cuando el virus de la influenza paralizó el país por decisiones tomadas desde su escritorio arguyó:enfrentamos no a cuatro jinetes del Apocalipsis mencionados en la Biblia, sino a cinco: la crisis económica, la violencia desatada por el crimen organizado, la peor sequía, la mayor caída en la producción de petróleo y la influenza (como símil de la peste). Y a medida que se acercaba el fin de su gestión dicho argumento se hizo más presente en sus discursos. Salimos avante gracias a Dios, manifestó hace un mes. Afortunadamente, gracias a Dios hemos podido salir adelante de muchos graves problemas que México enfrentó, diría el 11 de agosto en el estado de México. Y en el balance presentado el 1º de diciembre de 2011 enumeró las crisis afrontadas con la frase: Dios sabe por qué hace las cosas.

Felipe Calderón no fue discípulo de su padre ni de su mentor Carlos Castillo Peraza

Felipe Calderón no fue discípulo de su padre ni de su mentor Carlos Castillo Peraza

Para entonces, hasta sus más allegados se valían de esos planteamientos para justificar la situación del país. Su esposa, Margarita Zavala, oró para tocar el corazón de los violentos, y Roberto Gil Zuarth causó polémica cuando al dejar Los Pinos para dirigir la fallida campaña de Josefina Vázquez Mota señaló: suelo pensar que si una fuerza superior, la mano invisible del destino o Dios, ha puesto a prueba el carácter de esta nación, incluso hasta desafiar las leyes de la probabilidad, esa fuerza, ese destino o Dios, ha tenido el cuidado, la generosidad de prestarnos al mejor presidente de México.

A decir de Barranco, esas insistentes referencias parecen provenir más de un Calderón pragmático con poses retóricas que de un hombre de fe filosófica o erudita, quien finalmente enfrentó la violencia con violencia, el fuego con fuego, y eso no está en la lógica del humanismo integral ni del panismo histórico.
En septiembre de 2011, el michoacano se mostró preocupado por cómo iba a aparecer en los libros de historia, y anticipó: probablemente voy a ser recordado por el tema de la violencia, y probablemente con mucha injusticia. Era la mañana del 23 de junio en el castillo de Chapultepec, durante su encuentro con el poeta Javier Sicilia y otras víctimas de la violencia, a quienes abrazó después de haber sido criticado por mostrarse frío meses antes frente a las lágrimas de María de la Luz Ávila, madre de dos jóvenes muertos en Villas de Salvárcar, a quienes él erróneamente llamó pandilleros. Ella resumió el dolor de miles de víctimas.
Escudado en que había fallas en su política de comunicación que provocaban percepciones erradas, hizo espots, diálogos y hasta el documental Royal Tour para mostrar un México en paz, pero siguieron creciendo la cifra de muertos y las acusaciones de violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas federales. Además, aprovechó la lucha contra el narcotráfico para perseguir a opositores políticos. El gabinete calderonista fue otro talón de Aquiles no reconocido por el Presidente, pero que al final se tradujo en 24 cambios, más que los hechos por Ernesto Zedillo, quien tenía el récord de 23 en las últimas cinco administraciones.
Rodeado de inexpertos
Bajo la premisa de rodearse de leales, aun al costo de la inexperiencia, encomendó los principales cargos a jóvenes ex colaboradores de la campaña, quienes al llegar al poder parecieron más preocupados por su imagen que por el servicio público. Varios se sometieron a costosas dietas que luego abandonaron; estrenaron casas, lujosos carros y andaban gustosos entre escoltas. A la postre, aquel grupo compacto se dividió por las pugnas y la fatalidad combinada con errores: dos secretarios de Gobernación amigos del Presidente muertos en accidentes aéreos: Juan Camilo Mouriño (por el que parecía inclinarse la balanza para que fuera el sucesor en Los Pinos) y José Francisco Blake Mora, además de Alonso Lujambio, el ex secretario de Educación, quien enfermó gravemente y falleció. Esa predilección por colocar a sus allegados en puestos clave llevó a Germán Martínez y César Nava a la dirigencia del partido y a ser señalados como los iniciadores de la debacle del PAN.
La fe de Felipe Calderón esta en el glamur del poder

La fe de Felipe Calderón esta en el glamur del poder

Arreciada la confrontación interna, Gustavo Madero –quien no es calderonista– tomó el timón del barco, pero la derrota parecía inminente ante la popularidad del priísta Enrique Peña Nieto y el crecimiento que tuvo Andrés Manuel López Obrador. Además de que hundió a su partido en el tercer lugar, la peor herencia que deja es haberle abierto el camino de regreso a un PRI con vicios del viejo y los adquiridos recientemente, añade Salmerón. Mientras, en las filas del panismo persisten las sospechas de que el Presidente negoció desde 2006 con eltricolor para devolverle la silla presidencial.
La hipótesis de la politóloga Soledad Loaeza es distinta. “El mandatario se preguntó: ‘¿con quién quiero perder? ¿Con Josefina o con Cordero?’, y al final brindó un apoyo débil a Vázquez Mota, porque no creía que fuera buena candidata”. Para la académica del Colegio de México y estudiosa del panismo, hubo fallas en la política de seguridad, pero el mandatario logró garantizar la estabilidad económica pese a la crisis y recuperar la imagen de la Presidencia de la República como institución central dentro del sistema político; seria, que no está para hacer chistes, como Fox, quien nunca entendió qué es la Presidencia. ¿Y el futuro del calderonismo? Loaeza cree que es la única corriente que cuenta con figuras sobresalientes dentro del PAN, como el mismo Presidente y su esposa. Sin embargo –acota–, elblanquiazul tiene un problema de liderazgos y de falta de personal político. Es difícil anticipar si regresará pronto al poder.
La Jornada, viernes 30 de noviembre de 2012

Los Golden Boys de Francisco Cruz

diciembre 1, 2012

golden boys

Los Golden Boys de Francisco Cruz

Bernardo Barranco V.

A propósito de las especulaciones sobre quiénes integrarán el próximo gabinete, salió recientemente el último libro del periodista, originario de Toluca, Francisco Cruz Jiménez. Cuyo título es: “Los Golden Boys”, el subtítulo seguramente atraerá aquellos nerviosos que están a la caza de acomodos: “Los personajes clave en el círculo más cercano a Enrique Peña Nieto”. La expresión Golden Boys, recordemos, es una caricatura conceptual que surgió en los tiempos de Arturo Montiel para designar un fenómeno político de los primeros años del siglo XXI en la entidad mexiquense. El arribo a puestos de poder de una nueva generación de políticos entre juniors y yuppies. La mayoría de ellos bien parecidos, almidonados y metrosexuales. Aunque hay también “golden girls”, predomina el estereotipo masculino. De buenas maneras, impecables modales, de un actuar pragmático que puede llegar a ser depredador. En esta primera generación en la que destacan Luis Videgaray, Luis Miranda, Del Mazo Maza, los Monroy y por supuesto el propio Enrique Peña Nieto . Esta primera generación ha funcionado como una casta o cofradía que al estilo de Isidro Fabela fundador del inexistente llamado grupo Atlacomulco, fue desplazando a viejos y anacrónicos políticos de inicio de siglo. Este grupo de manera natural y con facilidad convivió con otros golden boys del mundo empresarial. Imposible pensar en el clic que han hecho Peña Nieto y Azcárraga Jean, sin esta clave.

Francisco Cruz nos describe que en 2009 este círculo primero se ensancha en todo el país de políticos bonitos, telegénicos y afines: gobernadores, senadores, diputados y dirigentes del PRI e incluso incorpora a políticos de diferentes generaciones, como Osorio Chong, Emilio Chuayffet, Alfonso Navarrete y otros  no tan bonitos ni fotogénicos como Murillo Karam.

Este grupo es el sustento del regreso inquietante del PRI, donde se incluye lo mismo a tecnócratas que a dinosaurios. A esta nueva élite se han sumado políticos- empresarios y hasta jerarcas de la Iglesia católica mexicana, nos señala el autor.

Francisco Cruz, autor

Francisco Cruz, autor

El experimentado periodista Francisco Cruz, redactó bajo apresuros este texto periodístico, es autor de otros libros controvertidos como El Cártel de Juárez (2008), Tierra Narca (2010), Las concesiones del poder (2011) y coautor de Negocios de familia (2009) y AMLO mitos mentiras y secretos(2012). De hecho percibo este último libro como su continuidad. La entrega de Cruz, bajo el sello de la editorial Planeta, nos muestra la cara desencajada y lado oscuro de una generación que aparenta el glamur y las historias del príncipe azul que han acompañado a Peña, en las revistas del corazón. En cambio el rostro de muchos de estos personajes es el de la ambición por el poder, el dinero y el reconocimiento. No hay convicciones solo intereses. No hay principios sino costo-beneficio. El libro de Cruz es duro e implacable como a él le gusta porque nos arrebata la ilusión de los “buenos muchachos de la política” como si fueran los héroes de una telecomedia. Aquí se ilustran vidas complejas, complicidades opacas, corrupciones, valores maleables que se intercambian según las circunstancias e intereses de poder. Este libro se suma a un conjunto de publicaciones críticas como las de Villamil, Loret y Tavira entre otras que capturan los temores políticos ante el advenimiento de un nuevo y fresco rostro de PRI pero en esencia, ahí radica los horrores diagnosticados por Cruz, es igual o peor del antiguo.

Milenio Estado de México, jueves 29 de noviembre de 2012

Matrimonio para Todos

diciembre 1, 2012
multitudinarias manifestaciones contra el matrimonio homosexual

multitudinarias manifestaciones contra el matrimonio homosexual

Matrimonio para Todos, debate en Francia sobre el matrimonio entre homosexuales

Bernardo Barranco V.

París. En Francia el debate sobre el proyecto de ley, llamado “Mariage pour tous”  (Matrimonio  para todos) es álgido y tenso. Este fin de semana, la organización conservadora Civitas, movimiento de católicos de derecha,  logró convocar a 100.000 manifestantes el pasado  sábado 17 de noviembre en contra de la propuesta de los matrimonios gay y la posibilidad de éstos para poder adoptar. La Iglesia católica ha sido contundente en su condena así como las reacciones de diferentes sectores seculares e ilustrados de la sociedad intelectual francesa. Las encuestas marcan una amplia inclinación de la población para aprobar la iniciativa. Me llamó la atención,  no solo la pasión de los términos del debate sino la altura de argumentos y la fundamentación que cada polo ofrece. El Gobierno encabezado por el presidente François  Hollande podría limitar el proyecto de matrimonios así como  la adopción,  sin incluir el acceso a la procreación médicamente asistida a parejas lesbianas con  el objetivo de no despertar más oposición debido a que es un tema punto significativo de tensión, incluyendo sectores de  izquierda. Los socialistas y los diputados Verdes han prometido  introducir variantes  a la misma, pero el riesgo es claro: que el gobierno pueda ir más lejos o  retroceder una larga aspiración de las llamadas minorías homosexuales. Las posiciones se tensan y actores seculares han endurecido las descalificaciones a los grupos radicales de derecha, por ejemplo el prestigiado  vespertino,  Le Monde  en su editorial del sábado por la tarde, tomó una posición decidida a favor del proyecto  como tal ha sido presentado por el Consejo de Ministros. La aprobación de la ley sería un nuevo paso en el reconocimiento social de la homosexualidad y las familias del mismo sexo.

El atropólogo Maurice Godelier entra al debate

El atropólogo Maurice Godelier entra al debate

El  célebre académico  Maurice Godelier, director de la Escuela de Altos Estudios Sociales de París, sostuvo que ninguna de las sociedades que han aceptado sus transformaciones en el ámbito de la sexualidad se ha derrumbado. El argumento de la derecha es falso, no habrá decadencia alguna. La concepción de la familia desde hace más de treinta años ha entrado en una transformación colosal. La cantidad de niños nacidos sin padres casados, madres solteras,  es solo un pequeña expresión de las mutaciones sociales y culturales de las sociedades contemporáneas en Europa. La concepción católica de que el matrimonio es un vehículo ante Dios para la procreación es mito, según el estudioso, dicha concepción viene desde la antigüedad. Hasta la edad media el promedio de vida era de apenas 20 años,  mermada por las pestes e insalubridad que azotaban comunidades enteras;   por lo que la reproducción era vital para recrear y salvaguardar la especie. Por ello la heterosexualidad ha sido sobre valorada y el matrimonio era concebido no desde la perspectiva del amor sido de la descendencia, para asegurar así la procreación. No es el caso de las sociedades contemporáneas. Autor de “la metamorfosis del parentesco”, 2010, el antropólogo Maurice Godelier  asegura que la homosexualidad siempre ha existido y hasta reconocida como en la Grecia antigua y que es hora de tener correlatos en la leyes actuales. Por su parte, sectores  de la jerarquía católica exigen mayor debate entre los sectores de la sociedad para discutir el proyecto.  Ha invitado a los fieles a hablar directamente a sus funcionarios electos (alcaldes y diputados) estimular la discusión  a nivel local y nacional. El tema de la sexualidad nuevamente surge como uno de los mayores litigios entre las sociedades contemporáneas y la Iglesia católica en diferentes latitudes. La diferencia en Francia sin duda son los niveles de debate, qué envidia, independientemente del resultado la discusión sobre el tema es estimulante.