Archive for 27 octubre 2011

Desplome de los católicos en Brasil y México

octubre 27, 2011
Desplome de los católicos en Brasil y México
Bernardo Barranco V.

Los dos países con mayor número de católicos en el mundo han experimentado estrepitosas caídas en sus porcentajes históricos de fieles. Los resultados emitidos este año del Censo de 2010 en México y el estudio recientemente publicado por la Fundación Getulio Vargas de Río de Janeiro, titulado El mapa religioso de Brasil, muestran claramente una severa pérdida de adeptos católicos que preocupa a las altas autoridades vaticanas. Al grado de que el propio Papa anunció una visita a Brasil en 2013, con motivo de la nueva edición de las jornadas mundiales de la juventud, que se celebrarán en la ciudad de Río de Janeiro.

Como sabemos, en México el censo de población documentó lo que todos conocíamos: el declive sistemático de los adherentes católicos. Desde un año antes, la Iglesia mostró nerviosismo por la metodología del censo; finalmente éste reportó que el número de católicos pasó de 88 por ciento en el censo de 2000 a 83.9 en 2010. Una caída de más de cuatro números porcentuales. En Brasil, la Fundación Getulio Vargas publicó un estudio que muestra que el porcentaje de la población católica cae de 73.79 por ciento en 2003 a 68.43 por ciento en 2009. Si bien Brasil y México se han caracterizado por ser los países con mayor número de católicos en el mundo, en veinte años, especialmente Brasil, podrían ser rebasados por otras denominaciones religiosas.

Las tendencias son claras. En México, en 1895, 99.1 por ciento se decía católico; ya en 1980 el censo muestra una baja a 93 por ciento; esta tendencia se acentúa, como hemos visto: de 1990, 89.7 por ciento, hasta 2010, 83.9 por ciento. En Brasil es equivalente: en 1872 eran 99.72 de católicos; sin embargo, la disminución del número se intensificó en las últimas tres décadas. Mientras 88.96 por ciento de los brasileños se declara católico en 1980, este porcentaje se redujo a 83.34 por ciento en 1991 y a 73.89 por ciento en 2000 y ahora, en 2009, 68.43. Tanto en Brasil como en México el ascenso de los grupos evangélicos tradicionales, como los evangélicos pentecostales, ha sido notable. De igual manera el de los agnósticos, ateos o simplemente sin religión.

¿Cómo reaccionará la Iglesia ante la pérdida de fieles? Desde hace más de 10 años, este tema viene siendo analizado recurrentemente por obispos, clero e intelectuales católicos en Brasil. En México, hasta la fecha, no conocemos ningún trabajo o reflexión seria sobre dichas tendencias. El documento de Aparecida en 2005 es quizás una de las aproximaciones más ambiciosas de reflexión de los católicos sobre este fenómeno de divorcio y alejamiento entre la cultura moderna, dinámica y plural, y la oferta católica que no acaba de encontrar un nuevo dinamismo. Algunos se exculpan sin éxito, debido al avance de nuevos movimientos religiosos y la falta de recursos. No faltan acusaciones mutuas, en el ámbito católico, que tratan de explicar esta debacle. Por un lado, hay el reproche de que esta deflación católica se debe a la rigidez moral y un atasco doctrinario que encabeza el propio papa Benedicto XVI. Igualmente se increpa el excesivo centralismo romano, que ejerce un férreo control, inhibiendo la creatividad pastoral local; temas candentes no resueltos, como el celibato sacerdotal, el relegamiento de las demandas de las mujeres para asumir ministerios del sacerdocio, así como el alejamiento cultural de los laicos, sobre todo los jóvenes, que no encuentran en la Iglesia un espacio de interlocución que vaya más allá de las convocatorias masivas. Por otro lado, se reprochan los daños de un excesivo progresismo católico que propició pérdida de identidades, debido al relativismo moral y al secular eclipse de Dios.

¿Es la crisis total y orgánica de un catolicismo enfermo? ¿O es la crisis y el desmoronamiento de cierto tipo de catolicismo, cerrado y resignado a verse relegado como una minoría profética que guarda el mensaje puro del cristianismo? Estamos ante el ostracismo del catolicismo de Norberto Rivera, de doble discurso, incapaz de irradiar entusiasmo o de inspirar acciones generosas o duraderas. Es el cuestionamiento a la fe de Onésimo Cepeda, tan atrapado y frívolo como sus botellas de vino que departe con las élites. Es el catolicismo de Juan Sandoval Íñiguez, tentado por el poder, la soberbia, evidenciado por Wikileaks, que terminó por despegarse de sus propias bases tanto clericales como laicas. En suma, es este tipo de catolicismo el que ha perdido confianza, influencia social y autoridad ética. De ahí el creciente desencanto de los fieles. No sólo es un desencanto social: alcanza a los propios sacerdotes y religiosas. En conversaciones personales es evidente la desmoralización en la Iglesia por los escándalos de los sacerdotes pedófilos. Se trata de una de las mayores crisis de la Iglesia desde la Reforma protestante. Y que empieza cobrar facturas en las propias cortezas de la Iglesia.

En Roma deben de estar encendidos los focos rojos. Sus dos países con mayor número de católicos se están cuarteando y no tienen la capacidad de control de daños ni mucho menos respuestas contundentes. Sin duda, hay perplejidad y ante situaciones complejas no caben las soluciones simplistas ni tentativas ramplonas. Queda el refugio en la historia: hay la certeza de que Iglesia ha sobrevivido a diferentes formaciones sociales y culturales en estos últimos veinte siglos; queda guarecerse en los principios eternos e inmutables. Sin embargo, ahí está: la caída de número de católicos sólo es un síntoma de una crisis más profunda y aguda de un tipo de catolicismo que se resiste a aggionarse.

La Jornada, miércoles 26 de octubre de 2011

Estampas del maestro Miguel Ángel Granados Chapa

octubre 20, 2011

Estampas del Miguel Ángel maestro Granados Chapa

Bernardo Barranco V.

Desde hace 8 años, con cierta frecuencia me encontraba con Miguel Ángel Granados Chapa. Generalmente desayunábamos en el Samborns de la Torre de Mexicana, en la colonia del Valle, enfrente de Radio UNAM de Adolfo Prieto.  Los temas religiosos le interesaban, sobre todo el comportamiento de la alta jerarquía; hay que recordar que fue militante de la ACJM de la vieja Acción Católica, él como pocos conocía los laberintos católicos y siempre mostraba una agudeza en sus comentarios sobre la Iglesia que me enriquecían.  Pero con el paso del tiempo, nuestras conversaciones se fueron focalizando también en  el Estado de México, en las elecciones y en los principales actores y en los  grupos de poder mexiquenses. Tenía muy buenas fuentes y amigos que lo nutrían de información primera mano. En broma, a veces gozaba de mis desventuras electorales en el IEEM y me preguntaba ¿Quién es peor,  el grupo Atlacomulco o el Yunque? , con su sonrisa seguía provocando: “son primos hermanos”.

Miguel Ángel, decía que a diferencia de los años imperiales del sistema único de partido, la realidad actual es más  difícil de analizar. Antes las reglas, el centralismo  y los rituales políticos facilitaban la comprensión política y la observación del comportamiento del poder; ahora hay que ir a rastrear los intereses específicos de los diversos grupos políticos y hasta de personas tanto al interior de los partidos como en diversas regiones del país. Decía que ahora el analista político tenía una vasta tarea y una pretensión mucho más modesta que antes, a la hora de arriesgar hipótesis o escenarios.

Conocedor de los medios, Granados Chapa, le gustaba analizar tanto el comportamiento de los concesionarios como de los conductores y periodistas que figuraban en la radio como en la televisión.  Cuando le tuve más confianza, me atreví a comentarle que sus intervenciones eran más ágiles e interesantes cuando era entrevistado que como conductor. En una entrevista se le sacaba más jugo a su asombrosa memoria y experiencia analítica. Efectivamente le recordé memorables intervenciones en los espacios radiofónicos de Monitor  con  José Gutiérrez Vivó; mientras que  en su Plaza Pública de radio UNAM, a pesar del rico contenido,  lo sentía lento con largas pausas. Su respuesta fue franca e irónica: “los que aprendimos a comunicarnos con la palabra escrita frente a la máquina, necesitamos más tiempo para articular la idea, esto ayuda para no decir idioteces.” Poco después de haber recibido la medalla Belisario Domínguez en 2008, bromeaba que muy seguido lo daban por muerto y constantemente recibía homenajes y reconocimientos; “ y  me temo que al seguir vivo, estoy decepcionando a muchos de estos organizadores”.

Hace pocos meses, la última vez que lo ví, ya no se interesó en los temas habituales que abordábamos. Ya me había acostumbrado a verle acompañado de su rosquita en la que se sentaba  para desayunar y  a su paso lento. Muy delgado y pálido, guardaba la mirada inteligente y aunque su voz se a veces se opacaba  las ideas fluían con agudeza. “Bernardo, me dijo, hablemos de  cuestiones importantes, cuéntame de tus hijos…” Efectivamente la última conversación  fue más íntima, giró en torno a nuestras familias. Él me comentó que en su enfermedad, contó con el invalorable apoyo de su compañera Shulamit  y  de las pasiones profesionales de sus hijos. Siempre apoyó las causas que emprendí. La última vez que conversamos fue por teléfono, hace poco más de un mes en que se disculpó por no poder asistir a un coloquio  de intelectuales que había convocado Dictamen Ciudadano, en Casa Lamm, sobre las elecciones del Estado de México.

Granados Chapa es un modelo para mí. Como consejero electoral del IFE fue agudo, elocuente y fecundo aportarte de fortalezas institucionales. Como periodista fue un implacable critico del poder y de sus abusos; como intelectual, independientemente de sus posiciones,  aportó con gran empuje al debate, asumiendo causas ciudadanas.

Descanse en paz maestro.

Actúa Diócesis frente a pederastia

octubre 20, 2011

Un especialista aplaudió la labor que hizo el Obispo de la Diócesis de Córdoba, al separar de su ministerio al padre Juan Carlos Pacheco, al intentar tener relaciones sexuales con una menor

Jueves, 13 Octubre 2011

Javier Rodríguez
El Mundo de Córdoba

Bernardo Barranco, especialista en temas religiosos, consideró como un parteaguas en la historia de la Iglesia Católica Mexicana, la denuncia del Obispo Eduardo Patiño Leal contra un sacerdote acusado de pederastia.

“Me parece muy importante este caso porque muestra un cambio de actitud de la Iglesia Católica frente a los casos de abusos sexuales, son cambios que vienen ya del Vaticano que quedó muy sacudido por todas las denuncias a nivel internacional.

“Pero sobre todo, la gran cuestión era el modus operandi, de cómo la Iglesia administraba estas acusaciones, normalmente lo que hacía durante años, digamos hasta siglos, era negarlos y proteger a sus curas violadores”, aseguró en entrevista vía telefónica hasta la Ciudad de México.

El sociólogo de origen orizabeño aplaudió la labor que hizo el Obispo de la Diócesis de Córdoba, al separar de su ministerio al sacerdote Juan Carlos Pacheco, acusado de haber intentado convencer de sostener relaciones sexuales en los últimos 10 años a menores de edad, con las que tuvo un noviazgo, y denunciarlo ante las autoridades civiles.

“Lo que está siendo el Obispo de Córdoba, es seguir los lineamientos dictados por el Papa Benedicto XVI, es decir, de que la Iglesia no sea omisa, que no sólo castigue con suspender al sacerdote, sino también entregarlo a las leyes locales para que juzgue con otra lógica las faltas, los delitos sexuales que en este caso cometió el sacerdote Pacheco”, afirmó Barranco.

Este es el primer caso, según el entrevistado, de un sacerdote que su propia curia lo delata ante las autoridades civiles y no sólo queda en una sanción eclesiástico.

¿Es el primer caso en que la Iglesia denuncia ante autoridades civiles a un sacerdote?
Que yo sepa sí, es el primer caso. En el 2002, el presidente de la Conferencia Episcopal que en ese momento era Sergio Obeso, quien era arzobispo de Xalapa, él llegó a afirmar que “la ropa sucia se lava en casa”.

Además, éste sería el primer caso donde se aplican las recomendaciones de Benedicto XVI y el primero en que la Iglesia estaría entregando a las autoridades a un infractor, por lo cual, Barranco dijo mostrarse congratulado, ya que es una muy buena señal por parte de la Iglesia Católica.

-¿Es un punto de inflexión en la historia de la Iglesia Católica Mexicana con este tipo de casos?
Así como me lo planteas sí. En este caso, el caso del Padre Pacheco contrasta por el cambio de actitud, ya que no recibe el apoyo autoridades eclesiásticas locales, lo denuncian ante autoridades civiles, donde además son transparentes.

Suspendido de momento
II La suspensión, explicó Barranco, que le dio el obispo Patiño al sacerdote Pacheco consta en que por el momento no puede oficiar misa, hasta que no se le lleve a un juicio canónico.

También canónico
Doble juicio
La acusación en contra del sacerdote Juan Carlos Pacheco sería uno de los pocos casos de acusación de pederastia en los que se lleven dos juicios.
Bernardo Barranco explicó que además del proceso que se llevará en las autoridades civiles, hasta ayer sólo estaba denunciado ante la delegación de la PGR en Veracruz, también se haría un juicio canónico en contra del inculpado.
“Lo interesante del caso Pacheco, es que estará llevando un doble juicio: uno civil, donde se le va a sancionar su delito y va a tener probablemente una sanción como dicta la legislación mexicana, por otro va a tener un juicio canónico, donde se va a determinar su situación con las leyes del clero”, aseveró.
Un caso similar fue el del padre Joaquín Aguilar, acusado de violar a casi una centena de menores, algunos de ellos en Tehuacán, Puebla, a quien le fue girada una orden de aprehensión en 2001, la cual encaró, pero amparado.
Javier Rodríguez
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Casa sobre la Roca, la nueva derecha neopentecostal

octubre 12, 2011
Casa sobre la Roca, la nueva derecha neopentecostal
Bernardo Barranco

Las proximidades entre Calderón y los grupos neocarismáticos de Casa sobre la Roca están marcadas por la constante ambigüedad, el pragmatismo y la mutua utilización político-religiosa. Cuando Felipe Calderón fue candidato, en 2006, recibió todo el apoyo y las bendiciones de los Orozco, Rosi y Alejandro, líderes de dicha asociación político-religiosa. Así, Casa sobre la Roca se convirtió en cabeza de playa, es decir, la avanzada y puente político con el mundo evangélico. Calderón candidato se benefició del liderazgo, la capacidad de convocatoria y de las redes sociales de Casa sobre la Roca. Calderón presidente cumple con cargos, puestos, recursos y redes de influencia que los Orozco han sabido aprovechar. El libro de Rodolfo Montes La cruzada de Calderón (Random House Mondadori) muestra claramente la violación del carácter laico por parte del presidente Felipe Calderón.

Cuando la editorial me pidió hacer una introducción a la investigación periodística de Montes, me llamó poderosamente la atención la poca claridad de los actores. Para empezar Casa sobre la Roca no se reconoce como asociación religiosa (AR), sino como asociación civil (AC); hace malabares en sus propias definiciones contradictorias, expresa que hay una enseñanza no religiosa de la Biblia. Ser AC es conveniente: le permite sacudirse de prohibiciones políticas, así como prestar servicios al Estado. Aquí hay complacencia y omisión de la misma Secretaría de Gobernación, que tolera dicha ambigüedad.

Por diferentes medios, Calderón ha señalado que no se ha convertido a ninguna otra creencia y que sigue siendo católico; sin embargo, aparece en videos ante multitudes con gestos, lenguaje corporal y la utilización de conceptos propios de un predicador evangélico. Otro contrasentido es que los fundadores y líderes religiosos de Casa sobre la Roca rechazan llamarse ministros de culto cuando predican y realizan ceremonias paralitúrgicas frente a sus audiencias. También es reprochable la opacidad del gobierno panista y de la primera dama Margarita Zavala porque no quieren reconocer las raíces evangélicas del vasto programa gubernamental Nueva Vida, expresión clásica en la Biblia, cuyo autor intelectual y promotor inicial es precisamente Alejandro Orozco.

En el contexto de la guerra santa desatada por el Presidente, con cierto voluntarismo, los Orozco vendieron a los Calderón el sueño colombiano, basado en el éxito de una iglesia colombiana de ultraderecha llamada Misión Carismática Internacional. Si Colombia ha podido revertir la narcoviolencia, México también. La guerra tiene que estar acompañada por valores inspirados en la palabra de Dios. Organizaciones de la sociedad civil e iglesias deben sumarse a una gran causa con programas de valores y asistencia social y soporte moral para prevenir y atender las adicciones. Los Orozco ofrecen la vía colombiana, una especie de cruzada espiritual para atender el rostro humano de la guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada.

Más allá de las revelaciones que Rodolfo Montes detalla en su libro, la cuestión de fondo es el surgimiento de un nuevo tipo de derecha religiosa. Efectivamente, Casa sobre la Roca puede representar un nuevo modelo de movimientos ultraconservadores en México. Ante el desgaste simbólico de grupos de la derecha radical, como el Yunque o Provida, la agenda moral de muchos grupos conservadores requiere de nuevos interlocutores y canales más modernos de representación. Casa sobre la Roca es un ensayo alternativo, una suerte de tercera vía, como ha expresado Adonirán Gaxiola. El grupo neopentecostal de Casa sobre la Roca, no se reconoce católico ni evangélico, sino una agrupación de superación con inpiración en los valores bíblicos que se sustenta en los principios de la teología de la prosperidad. Pero su concepción de familia, sexualidad, aborto y otros análogos es idéntica a la de los católicos conservadores.



Las imágenes reinantes de la ultraderecha deben ser revisadas. Pensamos en actores coléricos como Sandoval o Serrano Limón; en organizaciones anticuadas, semisecretas, herméticas, con extravagantes rituales que marchan a contracorriente de las sociedades modernas. Los modelos serían el Yunque y Provida. Sin embargo, los grupos conservadores en México y en América Latina han evolucionado. Ahora utilizan el discurso de la democracia moderna, usan con soltura los términos de las grandes empresas, sin empacho parafrasean los conceptos de la sicología moderna y de la superación personal. Los nuevos grupos conservadores impulsan a sus adherentes para que se introduzcan en el servicio público, escalen puestos y cargos en gobiernos e incidan en las políticas públicas; se posicionen en agrupaciones de la sociedad civil, asociaciones civiles, en organismos de asistencia social, de filantropía y en los medios de comunicación.

Una de las paradojas más provocadoras de los nuevos grupos conservadores es que se sienten y pueden aparecer progresistas. Los grupos han venido relaborando su discurso y su actuación en torno a los derechos humanos, la defensa de la vida, la pobreza, la familia y la política. Incluye la incorporación de los debates internacionales que se esgrimen en instancias como la ONU, la Unesco y las diferentes conferencias mundiales donde se dirimen estos temas. No es casualidad que la diputada, Rosi Orozco, con su iniciativa aprobada sobre trata de personas, se sienta, y así quiere que la miren en su entorno, como una heroína patriótica haciendo una gran servicio a la nación. Es evidente el malestar entre un sector de panistas que se siente desplazado por el advenimiento de los Orozco. También entre los sectores del Yunque hay preocupación, porque puede ser desplazado, y en la Iglesia católica existe desconcierto.

Para Casa sobre la Roca, los Calderón son historia. Ahora ya han enfocado baterías, apoyos y encantos a los precandidatos. Notablemente figuran Cordero y Peña Nieto.

La Jornada, jueves 12 de octubre de 2011.

Vaticano vs. Maciel: ganaron los legionarios

octubre 11, 2011

El caso del sacerdote pederasta Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, puso en evidencia una tupida red de complicidades con sus gravísimos delitos sexuales y de corrupción financiera en los más altos niveles del Vaticano. Al comienzo, pareció que el Papa Benedicto XVI sería firme con la Legión. Pero no fue así. El Papa retrocedió y ganó la Legión. Y aunque el Papa reconoció que Maciel fue encubierto, no quiso ni señalar ni castigar a los encubridores. Y anunció que Juan Pablo II, uno de los encubridores, será beatificado el Primero de Mayo.

Jorge Alonso

Después de realizar una búsqueda hemerográfica de marzo de 2010 a inicios de enero de 2011, de consultar las páginas electrónicas oficiales del Vaticano y de los Legionarios, de haber dado seguimiento a los escritos de diversos investigadores de México y de haber leído varios libros, de manera especial el de la periodista Carmen Aristegui “Marcial Maciel. Una historia de un criminal” (Grijalbo 2010), comparto este texto con la esperanza de que la verdad nos haga libres y de que en algún momento se haga justicia en este caso.

POR FIN LO RECONOCEN

Cuando la jerarquía católica mexicana parecía hegemonizar la dirección de la sociedad mexicana, sobrevino la crisis de Maciel y sus legionarios, poniendo de manifiesto las complicidades de las élites económicas, eclesiásticas, políticas
y mediáticas, pues quien fungió como cemento de esa interacción fue precisamente Marcial Maciel. La crisis ha marcado el inicio del desprestigio de ese anudamiento, que no se circunscribe a México, pues el caso de Maciel y sus legionarios se ha vuelto paradigmático en la devastadora tempestad que ha estado azotando al Vaticano por los numerosos casos de pederastas clericales descubiertos en América del Norte y en Europa.

Después de haber no sólo encubierto a Maciel, sino de querer llevarlo a los altares, los legionarios tuvieron que aceptar por fin que su fundador llevaba una vida condenable. El Vaticano nombró a un equipo de visitadores para que examinaran lo que sucedía en esa congregación religiosa. A finales de marzo de 2010 el director general de los legionarios, su consejo, y los directores territoriales difundieron un comunicado, tibio si se tienen en cuenta los hechos, pero muy duro para los integrantes de ese instituto religioso dado el instalado culto que prodigaban a Maciel. Finalmente, reconocían públicamente los abusos sexuales de su fundador contra niños, adolescentes y jóvenes; que había tenido una relación prolongada y estable con una mujer con la que había procreado una hija, y que posiblemente tenía más hijos. Sin especificar cuáles, hablaron de otras “conductas graves” de Maciel. Se refirieron a la visita de la misión vaticana e insistieron en que Dios había elegido a Maciel para fundarlos. Pidieron un perdón general y ofrecieron oraciones, pero no justicia, a las víctimas de Maciel.

UN IMPERIO FINANCIERO

El presidente de la asociación latinoamericana para el estudio de la religión, Elio Masferrer, ha calculado que los legionarios han aportado anualmente cifras millonarias de dólares a las finanzas vaticanas. Sostiene que la iglesia sabía quién era Maciel, y que ha perdido respetabilidad por protegerlo. En abril de 2010 Masferrer no veía otra solución adecuada a las dimensiones de esta crisis que el desmantelamiento de los legionarios.

La red de sobrevivientes de abusos de sacerdotes pidió al Vaticano que disolviera a los legionarios, advirtiendo que la Legión no podría ser renovada por su misma cúpula dirigente, pues sería ingenuo pensar que ésta no había estado al corriente de las fechorías sexuales y financieras de Maciel. En ese mismo mes la prensa dio cuenta de la poderosa red de relaciones que Maciel había tejido en el Vaticano y con numerosos empresarios.

En un reportaje publicado por “National Catholic Reporter” se informó de cómo Maciel, con complicidades internas de su organización, compraba influencias y entregaba sobres con mucho dinero a personajes clave del Vaticano. La revista mexicana “Milenio” lo confirmó mostrando como esta corrupción le había abierto las puertas vaticanas a Maciel. El escritor Jason Berry ofreció muchos datos demostrando que Maciel comerciaba apoyo para su congregación y defensa para sí mismo. En la entrevista con Berry, publicada por Carmen Aristegui en su libro, Berry define a la Legión como un holding eclesiástico-empresarial, capaz de sobornar y capturar a muchos, incluyendo a personajes poderosos de la política vaticana. Argumenta que la cúpula de los legionarios sabía lo que hacía Maciel con el dinero, pues varios directivos entregaron en su nombre los sobornos. También Maciel repartía en la curia vaticana regalos y favores. Maciel y los legionarios construyeron un imperio financiero e indoctrinaban a quienes ingresaban en sus filas, tanto en la lectura de las cartas de Maciel, como en las vías para recaudar fondos. Se ha estimado que los haberes de los legionarios ascienden a 25 mil millones de euros.

UN BOTÍN EN DISPUTA
ENTRE EL VATICANO Y LA LEGIÓN

En el libro de Carmen Aristegui hay -como dice el escritor Vicente Leñero- un coro de voces que siguen reclamando una justicia pendiente. Leñero señala que, desde Juan Pablo II hasta Benedicto XVI, los altos mandos de la jerarquía eclesiástica fueron y han sido cómplices de un pecado social nunca asumido en su tiempo. Aclara que estos hechos no tocan a la iglesia del evangelio, que es la de tantos creyentes.

Otro escritor mexicano, muy respetado y premiado, Miguel Ángel Granados Chapa, dice en ese mismo libro que asistimos a la mayor crisis de la iglesia católica en el mundo contemporáneo. Recuerda que Maciel fue propuesto por Juan Pablo II como modelo a seguir por los jóvenes católicos, aun cuando era un dictador que imponía sus perversiones a quienes estaban obligados a callarlas y a los que hacía incurrir en pecados que el mismo pederasta absolvía. A pesar de esto, nunca fue castigado en vida con la severidad que reclamaban sus inmorales conductas. En este libro se devela a un delincuente codicioso, y queda también al descubierto, como dice Granados Chapa, “esa máquina de hacer dinero, cuyo patrimonio es una suerte de botín en disputa entre el Vaticano y los todavía no frustrados herederos” institucionales de Maciel.

FUE UN DEMONIO Y UN PADRE

El abogado Jeff R. Anderson ha argumentado que el Vaticano, las altas autoridades de los legionarios y el círculo que rodeaba a Maciel sabían que este personaje carecía de escrúpulos y estaban al tanto del peligro que representaba para los menores, prefirieron mantenerlo con autoridad institucional. Otro especialista en la investigación sobre la iglesia católica, Roberto Blancarte, opina que mantener a los legionarios después de Maciel es equiparable a no disolver el partido nazi después de la muerte de Hitler.

Carmen Aristegui entrevistó al ex-legionario Miguel Angel Díaz Rivera, quien firmó una carta que inculpaba a Maciel, pero que posteriormente retiró su firma a pedido del fundador de los legionarios. Desde entonces, Díaz Rivera se ha convertido en un defensor de los legionarios. Acepta que Maciel podía ser un demonio, pero afirma que para él había sido como un padre. Dijo guardar en su memoria a quien califica de hombre excepcional, una confesión que muestra lo que a muchos seguidores de Maciel les está pasando actualmente: tienen encima las acusaciones probadas, pero su vínculo con Maciel es inextricable.

LA RELIGIÓN DEL PODER

En entrevista con Aristegui una hija de una de las grandes benefactoras de Maciel, Flora Garza, externa su extrañeza por el hecho de que en la ciudad de Monterrey en 2010 siguiera habiendo personas que mantenían el culto a Maciel y le rezaban como a un santo sin hacer caso a la oficial desaprobación romana. De los empresarios que apoyaron a Maciel dice que unos fueron engañados, pero que otros fueron abiertamente cómplices.

La hija del empresario panadero Lorenzo Servitje, quien en los años 90 trató de impedir que se difundiera un programa en donde víctimas de Maciel contarían sus testimonios, también fue entrevistada por Aristegui. Lucía Servitje es teóloga
y denunció “la religión del poder” que representan los legionarios. Señala que Maciel era el emblema de una iglesia que busca la cercanía con el poder y el dinero, y eso es la perversión de la fe. Plantea que hay que buscar las causas de esto para entender por qué la mala cepa de Maciel se implantó con tal fuerza. Explica que los legionarios buscaban familias fundamentalmente insolidarias, donde el sistema patriarcal pesa muchísimo, y que la legión propicia un modelo de familias muy consumistas y con muy poca consideración hacia las mujeres. En lo educativo, los legionarios proponen una educación individualista, competitiva, donde el triunfo de unos es posible a costa del fracaso de otros. Servitje ve a Maciel como un hombre con poca cultura, que propiciaba una moral de las apariencias y de lo instrumental. Por eso, generó una red de cómplices que no se sentían culpables. Opina que los legionarios no deberían trabajar en la educación, pues habían demostrado incapacidad de impedir hechos tan graves como los que sucedieron. Maciel supo inculcar el silencio y personas que vivieron la mayor parte de su formación bajo esa convicción no pueden ser buenos educadores.

Para ella, es una moral retorcida la de los legionarios que afirman que Maciel fue un perverso, pero también un genio,
y aún bendicen a Dios por haberlos fundado. Esto expresa esa doble moral que justifica las malas acciones porque supuestamente generan un bien.

Un académico que ha escrito varios libros bien documentados sobre los legionarios, Fernando González, criticó
el invento, de la Legión y del Vaticano, de convertir a Maciel en un “pederasta solipsista”, pues existen datos duros que comprueban que actuó gracias a un grupo cómplice. González define a la Legión como una secta conformada por un tipo de caudillaje que brindó al elemento sacerdotal una dimensión empresarial. Otros entrevistados por Aristegui definieron a Maciel como impostor, narcisista, amoral, maligno y criminal, y a los legionarios como una institución marcada por la complicidad y la manipulación.

“DELITOS GRAVÍSIMOS
E INMORALES”

Un profesor universitario víctima de Maciel, José Barba, adelantó en abril de 2010 que no esperaba gran cosa de la resolución del Vaticano sobre los legionarios, y aseguró que quien se pusiera al frente de la investigación vaticana como comisario no iría a fondo, llamando la atención sobre lo difícil que era desestructurar la sicología de los seguidores de Maciel.

El primero de mayo de 2010 la Santa Sede dio a conocer un comunicado que era el resultado de la visita a los legionarios. Se comprobó que la conducta de Maciel había causado serias consecuencias en la vida y estructura de la congregación por él fundada. El comunicado papal califica los comportamientos de Maciel de “gravísimos y objetivamente inmorales”. Afirma que habían sido confirmados por “testimonios incontestables” y que representaban “auténticos delitos que revelaban una vida carente de escrúpulos y de verdadero sentimiento religioso”. A pesar de esto, y para salvar a los legionarios, el comunicado decía que la vida del fundador era desconocida por gran parte de los legionarios, siendo enfático, sin embargo, al señalar la existencia de un sistema de relaciones construidos por Maciel, que le permitió la vida que llevó.

LOS LEGIONARIOS SE RESISTEN

Los visitadores vieron la necesidad de redefinir el carisma de la congregación y de revisar el ejercicio de la autoridad entre los legionarios, planteando que a la congregación le esperaba un “camino de purificación”. Hubo un ofrecimiento de “diálogo” con quienes dentro y fuera de la Legión hubieran sido víctimas de abusos.

A mediados de mayo de 2010, el periódico “El Sol de México” rescató la hipótesis de un investigador sobre religiones: ante la amenaza de la cúpula legionaria de salirse de la iglesia católica, el Papa optaría por una postura intermedia que salvaría a la congregación de Maciel. El conductor de un programa televisivo católico, Roberto O’Farrill, informó sobre fuertes resistencias de los legionarios, apuntando que estuvieron muy cerca de desconocer la autoridad del Papa. El chantaje es un instrumento que sabe usar muy bien la cúpula de esa congregación.

RATZINGER: JUEZ Y PARTE

Fueron muchas las reacciones ante el comunicado del Vaticano. El cardenal mexicano Sandoval calificó a Maciel de “sicópata, criminal, mañoso y doble” y se preguntó por qué del pueblo mexicano había salido alguien así. Aceptó que los casos de pederastia en la iglesia la llevaban a una crisis singular y sin referentes cercanos, aunque trató de salvar a los legionarios. Un ex-legionario víctima de abuso denunció al cardenal como acomodaticio, recordando que nada había hecho cuando él le había expuesto su caso.

Sobre el “carisma” de los legionarios, Roberto Blancarte analizó que no era otro sino el de enriquecerse a costa de los ricos. El ex-sacerdote Alberto Athié, quien ha intentado inútilmente que se haga justicia con una de las víctimas de Maciel, negó que los legionarios tuvieran algo que pueda caracterizarse como “carisma” Athié se quejó de que el comunicado papal nada decía de investigar a los cómplices de Maciel y sugirió que se constituyera un órgano mundial que enjuiciara al Vaticano, porque en este caso el Papa era juez y parte.

¿SILENCIAR EL ESCÁNDALO
O RESOLVER EL PROBLEMA?

Félix Alarcón, quien salió de los legionarios para ser sacerdote en una diócesis, notó la falta de palabras de compasión hacia las víctimas. José Barba precisó que el caso Maciel iba más allá de la pederastia, pues el fundador de los legionarios había cometido actos criminales de diferente índole. Le pareció un paso adelante el que la Santa Sede hubiera reconocido la existencia de una red inescrupulosa creada por Maciel, pero criticó la falta de reacción ante esto por parte de los legionarios. Y aunque el comunicado alabó la perseverancia de las víctimas, el Vaticano no hacía autocrítica. Por esto, Barba propuso organizar jurisprudencia internacional que obligara al Vaticano a responder ante la sociedad, y realizar un estudio independiente para que se conociera todo y no sólo lo que los visitadores habían querido revelar.

El Observatorio Eclesial de México declaró que había sido un paso importante que el Papa hubiera asumido que en la Legión Maciel, y quienes lo solaparon, habían cometido delitos. Ahora debía aplicarse justicia contra los colaboradores de Maciel, encubridores de condenables conductas.

El periodista Ciro Gómez Leyva comentó que la evidencia de los crímenes sexuales de Maciel era aplastante, que había complicidad de legionarios, y que no había que olvidar que en la Legión se había inculcado la mentira como un hábito. Otro periodista, Antonio Navalón, opinó que en el Vaticano sólo preocupaba la responsabilidad del ya muerto Maciel, pero que se requerían acciones legales contra quienes lo acompañaron. Roberto Blancarte resaltó que la Santa Sede estaba más preocupada en cómo silenciar el escándalo que en resolver el problema de fondo.

Otro investigador de cuestiones religiosas, Bernardo Barranco, destacó que el caso Maciel no sólo ensombrecía a la Legión sino a la jerarquía católica mexicana. El encubrimiento sistemático, el mutismo institucional, la doble moral, la complicidad y la hipocresía minaban la credibilidad de la iglesia de México.

DEMANDA PENAL
CONTRA SUS CÓMPLICES

Rosario Robles, quien estuvo al frente del gobierno del Distrito Federal, escribió que no bastaba con que la alta jerarquía vaticana pidiera perdón. Había que reparar el daño. Hizo ver que los obispos mexicanos que habían protegido a Maciel -particularmente el arzobispo primado de México y el prelado de Ecatepec- permanecían callados, no mostraban arrepentimiento ni hacían una autocrítica.

La coordinadora del PAN en la Cámara de Diputados consideró a Maciel como un delincuente con una vida de corrupción posible sólo por la complicidad de muchos. Voceros de los creyentes evangélicos pidieron a la Secretaría de Gobernación que investigara a los legionarios para que los culpables fueran sancionados. Les resultaba inconcebible que, ante las revelaciones de los hechos, no intervinieran las autoridades federales mexicanas.

Una diputada federal perredista presentó una demanda ante la Procuraduría General de la República (PGR) para que los cómplices y encubridores de Maciel fueran castigados, insistiendo en que Maciel no había actuado solo, sino que había tenido una red de cómplices que le ayudaban a orquestar los abusos. Pidió que estos hechos se calificaran como “crimen organizado”, pues había un jefe y operadores. Advirtió que, de no ser procesados quienes guardaron silencio, habría complicidad. Demandó que esos crímenes no quedaran impunes. La demanda interpuesta en contra de los legionarios fue por los delitos de pederastia, violación, corrupción de menores, lavado de dinero, evasión fiscal y delincuencia organizada. Entre los demandados estaban el director de los legionarios, su secretario general, el vicario de la Legión, y el rector de la Universidad Anáhuac. También fue demandado el Arzobispo de México por su omisión.

Ex-integrantes de los legionarios declararon que la PGR debía investigar a esa congregación, argumentando que la arquidiócesis de México no quería reconocer las pruebas que había y que su titular había encubierto a Maciel.
El abogado de los ex-legionarios considera que Maciel creó escuela entre los legionarios y exigió toda la verdad.

TAMBIÉN DELITOS
DE ESCLAVITUD Y ESTAFA

En el mes de mayo un reportaje periodístico, cuyas fuentes eran mujeres ex-consagradas de la Legión, informó de la existencia de una estructura legionaria cercana a la esclavitud. El reportaje revelaba que Maciel había consagrado a 900 mujeres para explotarlas económicamente. El articulista, Jairo Calixto, reveló que Maciel había construido un ejército de mujeres consagradas, unidas por férreos estatutos, similares a los de una esclavitud, para allegarse las sumas millonarias de sus familias. Una ex-consagrada reconoció que la Legión era “un asco” y dijo que la cúpula legionaria tenía intereses utilitaristas y empleaba mentiras, manipulación y sobornos. Dos organizaciones civiles interpusieron otra denuncia ante la PGR contra los legionarios por delitos de esclavitud y estafa contra estas mujeres.

¿QUÉ DETENÍA AL VATICANO?

Aunque la opinión pública, en México y más allá, se convenció de que el comunicado papal indicaba que los legionarios se refundarían, los directivos legionarios negaron que fueran a ser refundados, autoexculpándose de cualquier responsabilidad. Para la periodista Carmen Aristegui el comunicado aceptaba la existencia de redes de poder y de influencia que habían impedido que las denuncias contra Maciel prosperaran. Y aseguraba que la condena a Maciel no se hubiera producido si no se hubiera presentado en el contexto de la crisis mundial por la pederastia clerical. Miguel Ángel Granados Chapa se preguntó por qué el Vaticano, pese a tener certeza de la culpabilidad de Maciel, no era consistente y disolvía a los legionarios, considerando no lícito cohonestar los frutos surgidos de las manos criminales del fundador.

Aunque un examen del comunicado dejaba en claro que una parte de la Legión estaba al tanto de la conducta de Maciel, el Vaticano no sacaba las consecuencias de esa complicidad y encubrimiento. Algo detenía al Vaticano para dar ese paso. Carlos Martínez García, lo explicó así: los legionarios eran maestros en el arte de la prestidigitación: aceptaban ahora lo que siempre habían negado, la pederastia de Maciel y que administró a su gusto los recursos humanos y financieros de su institución. No obstante, intentaban tratar de convencer de que todo se reducía a la persona de su fundador y evadían hacer luz sobre el problema institucional que por décadas había cobijado al depredador sexual. Este analista se admiraba de que el comunicado vaticano nada dijera sobre cómo fue posible que durante seis décadas el legionario mayor hubiera podido, al mismo tiempo, ser un abusador sexual de niños y ser presentado por sucesivas autoridades vaticanas como ejemplo de vida.

No había indicios de verdadera intención de que el Vaticano quisiera una renovación a fondo de los legionarios por los muchos recursos financieros que le habían dado.

Bernardo Barranco comentó que el perdón no sustituía a la justicia, recordó que el culto a Maciel lo había promovido la cúpula legionaria, y que en este caso la iglesia ponía en juego su legitimidad pastoral.

El director de la Asociación de Víctimas de los Legionarios consideró que podían ser hasta 200 las víctimas de Maciel y señaló que los sacerdotes de su círculo íntimo, que habían sido abusados por su fundador, abusaban de otros convirtiendo a la Legión en una cadena de abusos sexuales.

También en mayo los legionarios anunciaron la creación de un centro de estudios sobre la vida y obra de Juan Pablo II para impulsar la beatificación de un Papa que tanto los había protegido.

LO ACEPTAN TODO
Y NO CAMBIAN NADA

Un periódico de Cataluña filtró la grabación de una reunión presidida por el vicario general de los legionarios. Un legionario reclamaba que hubiera superiores que todavía tuvieran en sus despachos fotos del fundador y que muchos legionarios siguieran leyendo cartas y escritos de Maciel. Otros se quejaban de que no hubiera un espíritu de verdad y se les siguiera engañando.

El vicario aceptó que Maciel había tenido actos homosexuales, abusos sexuales con menores, relaciones maritales estables con una mujer, relaciones sexuales con otra mujer y varios hijos. Reconoció que la Legión no tenía un carisma definido y que tratar de lograrlo sería muy difícil. Recordó que lo que llamaban “espiritualidad de la congregación” eran las cartas de Maciel. Informó que hasta 2006 la congregación no tenía una contabilidad consolidada de sus recursos, que Maciel manejaba un fondo discrecional de 20 mil dólares mensuales y para algunos gastos solicitaba cheques de caja a nombre de algún superior de la congregación. Cobraba el cheque endosado con falsas firmas y había mandado a un alto mando de la institución a comprar una costosa casa a su amante. Les reveló también que en la dirigencia legionaria se había procurado ocultar, o informar al mínimo, la situación del fundador y que Maciel no se había arrepentido al morir. No obstante, el vicario fue firme al afirmar que los legionarios no podían aceptar que los ciudadanos los quisieran corregir.

COMPLACENCIA Y COMPLICIDAD
CON EL PEDERASTA

También fue difundida otra grabación de una reunión de legionarios con el director territorial de España. Por ella se supo que había legionarios de base a los que les parecía inaceptable el ocultamiento de los abusos sexuales de Maciel.

El director territorial español consideraba que la renovación tendría un camino muy complicado, reflexionó que Maciel vivía entre lujos que ni siquiera los muy ricos se podían dar, y que la Legión le había servido para allegarse dinero y vivir dispendiosamente. Al comentar las revelaciones del vicario general, Bernardo Barranco destacó que eran prueba de que Maciel no había actuado solo, sino con la complacencia y la complicidad sistemática de su estructura religiosa. También se puso en evidencia que la cúpula legionaria había mentido sistemáticamente. Ambas grabaciones dieron cuenta de que prominentes integrantes de la Legión sabían de los abusos sexuales y económicos de su fundador. Desenmascaraban el discurso que abonaba a la opacidad con la que se comportaba la cúpula legionaria. Quedaba claro que Maciel fue corrupto y corruptor.

El ex-legionario Alejandro Espinosa, quien sufrió el abuso sexual de Maciel, declaró en mayo que los legionarios vivían momentos de desgarramiento en una pugna interna. Recordó que Álvaro Corcuera no había sido elegido por votación en un capítulo general, sino por imposición de Maciel. El vaticanista Sandro Magister precisó que tanto Corcuera -quien sustituyó a Maciel en la dirección de la Legión, como el vicario general desde 1992- formaban parte de un bloque en torno a Maciel y que alrededor de ellos se formaban grupos de incondicionales siendo toda la cúpula legionaria fiel a Maciel.

UN LABERINTO FINANCIERO
QUE LOS PROTEGE

En julio de 2010 Monseñor Velasio de Paolis fue nombrado delegado papal para dirigir los legionarios, que deberían actuar en común con él. Ratificando en sus puestos a los integrantes de la cúpula macielista, una de las tareas fundamentales del delegado era la revisión de las leyes de la Legión. El delegado del Papa tendría cuatro consejeros que lo asistirían en su trabajo.

Los comentaristas señalaron que el delegado tendría como una de sus más importantes tareas conocer el origen, destino y aplicación de los recursos de la congregación, y que hacerlo resultaría muy arduo porque mucho dinero no se iba a poder encontrar en la contabilidad de la organización. Elio Masferrer indicó que gran parte del dinero de la Legión estaba en paraísos fiscales, en acciones, en asociaciones con grandes grupos empresariales. En el haber de los legionarios estaban también las herencias de muchos de sus integrantes. Una auditoría a las finanzas legionarias sería una tarea laberíntica.

Jenaro Villamil, especialista en medios de comunicación, llamó la atención sobre el hecho de que la Legión, a pesar del descrédito generalizado, seguía siendo una transnacional muy poderosa cuyas ganancias no se habían visto disminuidas. Las dimensiones empresariales de la Legión eran tan dispersas que resultaba sumamente difícil poderlas fiscalizar. Y como el Vaticano había tardado en nombrar al delegado, los legionarios habían tenido tiempo para hacer suficientes movimientos financieros para protegerse.

Bernardo Barranco declaró que los legionarios operaban al estilo consorcio y se preguntó si era evangélico
un modelo empresarial que ofrecía a los ricos y poderosos la salvación sin cuestionar la forma de acumulación de su riqueza ni los valores éticos con que ascendían al poder. Para él, los comunicados oficiales de la cúpula legionaria expresaban una “estudiada hipocresía”.

GOBIERNO MEXICANO:
TAMBIÉN CÓMPLICE

Barranco comentó también que el Presidente de México había sido insensible al nombrar en julio como Secretario de Economía a Bruno Ferrari, quien había sido el enlace operativo entre Maciel y los sectores empresariales mexicanos. Según reportes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los legionarios habían recibido en 2009 un volumen de 673 millones de pesos del erario. Además, habían estado obteniendo donaciones de terrenos de gobiernos locales, beneficiándose con dinero de los impuestos de los contribuyentes.

Es aberrante que en un país con tantas carencias, gobiernos poco transparentes malgasten los recursos públicos para dárselo a una organización privada multimillonaria. Quien fuera Ombudsman en el Distrito Federal se quejó de que el gobierno federal no tuviera voluntad de actuar contra los legionarios a pesar de las denuncias penales interpuestas. Eso sólo lo explicaba la complicidad de los legionarios con el gobierno mexicano.

SOLUCIÓN: DISOLVERLOS

En el mes de agosto se difundió la noticia de que Corcuera se había acercado a una de las víctimas para proponerle un arreglo económico. La periodista Sanjuana Martínez narró que incluso se le arrodilló y que el ex-legionario le dijo que abandonara la teatralidad y, agradeciéndole el perdón, le reclamó que esa no era la solución porque debían resarcir los daños y perjuicios a las víctimas que durante tanto tiempo habían sufrido indiferencia y desprecio. Corcuera le preguntó cuánto dinero quería y el ex-legionario le dijo que los daños morales no se reparan con dinero. Alberto Athié volvió a plantear que la mejor solución para la iglesia era la disolución de los legionarios.

SIGUE EL CULTO A MACIEL

A finales de septiembre, el mismo día que la prensa daba cuenta de que el banco vaticano era investigado por lavado de dinero, el Papa hizo un saludo especial en la plaza de San Pedro a un grupo de legionarios, a quienes llamó “amigos”. Y fuentes legionarias informaban que el delegado papal había mantenido sin cambios la promoción vocacional para captar a nuevos legionarios. Un alto dirigente legionario afirmó que no se podía impedir a los legionarios tener fotografías de Maciel.

El tiempo de inactividad del delegado del Papa generó desánimo en algunos legionarios, que denunciaron que todo seguía igual en la Legión. El legionario Peter Byrne envió una carta a Corcuera preguntándole por el mal mensaje que estaba dando a las víctimas manteniendo las fotos de Maciel. Le pidió que el cuerpo del fundador que estaba en el altar central del templo de los legionarios en su ciudad natal, fuera removido a una cripta lateral. Algunas prácticas impuestas por Maciel seguían vigentes: Byrne lamentó que permanecieran las listas “infames” de tutores de legionarios, que califican con rango social y propósitos económicos, a personas y familias. Quien fuera secretario particular de Maciel entre 1982 y 1987 pidió revisar a fondo el culto a Maciel. Recordó que la principal preocupación de la legión había sido y seguía siendo congraciarse con los que tenían más recursos económicos.

NINGUNA MEDIDA SERIA

Observando los hechos, se hacía evidente que, más allá de las palabras, el Vaticano no había tomado ninguna medida seria y la corrupción de los legionarios seguía atando a más cómplices. Corroboró esto la decisión del Vaticano de ofrecer a 93 obispos un entrenamiento para que examinaran lo que debían hacer contra la pederastia clerical precisamente en una universidad legionaria. No dejó de haber cinismo en la elección del lugar.

Mientras el Papa hablaba hasta con dureza contra la pederastia, existía pasividad ante hechos confirmados y en Roma nada se hacía para que pagaran los culpables. En México una encuesta realizada por Parametría reveló que la credibilidad de la iglesia católica a lo largo de la primera década del siglo 21 había decaído 13 puntos precisamente por los casos de abuso sexual. En el periódico mexicano “Crónica” apareció a principios de noviembre un reportaje que denunciaba que en la Legión seguían actuando muchos pederastas.

BENEDICTO XVI: “LA LEGIÓN CONSERVA VITALIDAD”

El último día de septiembre el Vaticano nombró a cuatro consejeros para que auxiliaran al delegado pontificio de los legionarios. Designó también a un visitador apostólico para el movimiento laico de los legionarios, presente en 30 países e integrado por 70 mil personas.

El 19 de octubre el delegado envió una carta a los legionarios y a su movimiento de laicos aclarándoles que la Legión no había sido puesta bajo un “comisario” sino que sería acompañada por él y que el Vaticano había reconocido, ratificado y confirmado a los superiores -los que venían de tiempos de Maciel- y los orientó a dirigirse a él. Les hizo saber que la tarea del delegado pontificio era acompañar a los legionarios en su camino de renovación para que en un próximo capítulo extraordinario -que se realizaría en dos o tres años, o incluso más- elaboraran un nuevo texto constitucional.

Les dijo que en esta nueva fase el Papa renovaba su confianza en los legionarios y les anunció que habría una comisión para los problemas de orden económico, otra para atender a las personas que elevaran reclamos contra el instituto religioso -entre ellas las víctimas sexuales de Maciel- y otra para ver lo de la nueva legislación.

En su carta, el delegado les informaba que algunos sacerdotes legionarios le habían expresado sugerencias, perplejidades, dudas y dificultades, sobre todo en relación con la reglamentación y la praxis interna, el ejercicio de la autoridad y el nombramiento de los superiores. Algunos habían pedido un tiempo de reflexión fuera de las casas legionarias o habían expresado su voluntad de abandonar la congregación. Algunos expresaban que no era creíble que los superiores desconocieran lo que hacía Maciel.

El delegado esperaba un positivo camino de renovación, reconociendo que el shock provocado por las acciones de Maciel había tenido un impacto “terrible”, capaz de destruir a la congregación, pero afirmaba que no sólo sobreviviría, sino que estaba intacta “su vitalidad”. Llamó a evitar divisiones y se alegró de que en la Legión persistiera un compromiso de disciplina y de fidelidad.

EL VATICANO
NO IRÁ A FONDO

Para entonces, era un hecho que varios legionarios habían abandonado la Legión, yendo a trabajar a diversas diócesis, que la promoción vocacional había disminuido y también los antes copiosos apoyos económicos.

La reacción de la opinión pública ante la carta del delegado papal fue airada. Era una carta blanca para la impunidad
y la organización quedaba intacta en su corrupción. Alberto Athié vio en el documento un intento de exculpar a Juan Pablo II y al mismo cardenal Ratzinger -hoy papa- de sus responsabilidades de encubrimiento de Maciel y una muestra más de que no había disposición de hacer justicia a las víctimas de abusos sexuales.

El Vaticano quería hacer aparecer a Maciel como un delincuente solitario y desconocía la responsabilidad institucional. Athié hizo ver que la comisión establecida para las víctimas estaba sólo diseñada para los que solicitaran alguna indemnización, una solución superficial pues sólo darían dinero, pero no harían justicia. A estas alturas ya era evidente que el Vaticano no quería ir a fondo y que el modelo construido por Maciel, sustentado en el poder y la acumulación económica, un modelo profundamente antievangélico, quedaba intocado por el Vaticano.

José Barba opinó que la carta del delegado no era la de alguien decidido a cambios profundos, sino que parecía hecha por un incondicional de los legionarios. No era imparcial. No había real voluntad de reestructurar profundamente a la congregación. Denotaba un afán de desligar los excesos del fundador de los dirigentes que lo rodearon, a pesar de que abundaban las pruebas de las complicidades, durante los 64 años que Maciel tuvo la dirección de la institución. Era imposible que su conducta no hubiera permeado a su organización. No era aceptable que no hubieran responsabilidades compartidas. Tratar de eximir de todas a la cúpula legionaria -como indicaba el delegado papal- era una maniobra sin sustento, una afrenta más.

PARA QUITARLE
RESPONSABILIDAD AL PAPA

La reactivación del proceso de canonización de Juan Pablo II indicó que el episodio Maciel parecía no haber existido para el Vaticano. El vaticanista Sandro Magister comparó el tono conciliador de la carta con el documento del Vaticano del primero de mayo, que había señalado la existencia de un sistema de relaciones en torno a Maciel, que ahora parecía exonerarse.

Otro vaticanista, Andrea Tornelli, informó de serias tensiones y, para sortearlas, el delegado papal relativizaba su propia autoridad, a pesar de que el decreto de julio le había otorgado plenos poderes. Era imposible que Maciel se hubiera movido sin la complicidad estructural de su primer círculo de poder y había pruebas de las patologías estructurales. El encubrimiento de Maciel llegaba a las más altas esferas de Roma, incluyendo al Papa Ratzinger.

Justo Mullor, quien fue Nuncio del Vaticano en México, declaró que Maciel había engañado a Juan Pablo II. Athié lo refutó y José Barba le dijo que, conociendo bien el caso Maciel, en su entrevista con la periodista Alazraki, había maquillado la situación intentando quitarle responsabilidad al Papa Juan Pablo II.

En un coloquio, Barba, Athié y Fernando González abundaron en los datos duros que probaban las complicidades de Juan Pablo II y de Ratzinger con Maciel. Hay cartas que muestran que Juan Pablo II sabía de los crímenes de Maciel y que el entonces cardenal Ratzinger, al tanto de estos delitos, no se atrevió a actuar por temor a la reacción de Juan Pablo II.

¿BEATIFICAR A JUAN PABLO II?

El investigador Bernardo Barranco planteó que con estas pruebas existían sólidos cuestionamientos a la beatificación de Juan Pablo II. El caso Maciel y el lodo que ha envuelto a los legionarios salpicaban al Papa.

La periodista Valentina Alazraki escribió un libro, “La luz eterna de Juan Pablo II” (Planeta 2010), tratando de convencer
a sus lectores de que, tanto Maciel como la estructura legionaria y sus colaboradores, engañaron al Papa. Sin embargo, la corrupción vaticana que Alazraki admitía, implicaba responsabilidad papal. Las numerosas entrevistas y documentos que se encuentran en el libro de Carmen Aristegui son contundentes en implicar de manera categórica a Juan Pablo II en la protección a Maciel y a sus legionarios por el dinero que aportaban al Vaticano y a sus causas políticas.

BENEDICTO XVI:
“LA LEGIÓN ES SANA”

En medio de esta tormenta, el Papa Benedicto XVI dio entrevistas al periodista Peter Seewald. Fueron publicadas en forma de libro (“Luz del mundo”, Editora Vaticana, 2010). El Papa afirma que los casos de pederastia no le habían causado una sorpresa, pero que la dimensión del escándalo sí le había representado un enorme shock. Calificó al fundador de los legionarios de “aventurero”, “derrochador”, “extraviado” y “falso profeta”. Reconoció que su caso fue afrontado con mucha lentitud y retraso, pero exculpó a la Legión como una comunidad “sana”. La agencia informativa ligada a los legionarios, Zenit, dio a conocer la salida del libro papal, pero nada dijo de los juicios de Benedicto XVI sobre Maciel.

Athié comentó que Benedicto XVI estaba obligado a revelar qué intereses había encubierto en la década de los 90 cuando no quiso iniciar un proceso contra Maciel por sus abusos sexuales. Bernardo Barranco dijo que, el Papa reconoció que Maciel estaba “muy bien encubierto”, no quiso especificar por quiénes, ni menos referirse a su propia responsabilidad. Resultaba también inverosímil que quisiera hacer creer que un personaje lleno de perversidad dejaba una obra religiosa sana. No había autocrítica en el libro papal.

EL GESTO DEL LEGIONARIO SANTIAGO ORIOL

La carta del delegado pontificio tuvo hondas repercusiones entre los legionarios. La cúpula legionaria exaltó de júbilo, pero otros se sintieron traicionados. Un importante personaje legionario español, Santiago Oriol, abandonó la congregación y anunció que otros seguirían sus pasos. En respuesta, el secretario general de la Legión recomendó cínicamente a los legionarios que escucharan y cantaran la canción de Julio Iglesias “La vida sigue igual”.

La salida de Oriol fue interpretada por el teólogo y sociólogo José Manuel Vidal como una forma de hacer corresponsable a la cúpula legionaria de los abusos de Maciel y de afirmar que no eran pocos los legionarios que no se creían “el cuento” de que los altos directivos no habían sido cómplices de las fechorías de su jefe.

Miguel Ángel Granados Chapa escribió que el acto de Oriol desautorizaba inequívocamente al Papa, que había pasado de una rotunda condena al conformismo, decepcionando a los que esperaban actos consecuentes de similar tamaño a los delitos. Quedaba claro que había muchos intereses dentro y en torno a la Legión y que la dirigencia legionaria no sólo no rendiría cuentas de su complicidad con Maciel, sino que seguiría siendo depositaria de la autoridad que le había permitido al fundador consolidar su imperio. Contra eso se había rebelado Oriol, reconocido como el principal legionario en España.

TODO SIGUE
COMO MACIEL LO DEJÓ

A principios de diciembre de 2010 el periódico “Milenio” informó que entre los legionarios circulaba una carta que denunciaba que la vieja guardia legionaria había utilizado las técnicas de Maciel para envolver al delegado papal. Y presentó un recuento: habían abandonado la Legión 60 sacerdotes, más de un centenar de consagrados y un número similar de seminaristas. El escrito aseguraba que, al ser ratificados los directivos, éstos habían instrumentado, a la vieja usanza, una vigilancia estrecha sobre todos los demás. Los inconformes acusaban a la dirección de emplear la mentira y de manejar el foro interno con impunidad. El vaticanista Sandro Magister celebraba que la crítica al círculo que había hecho bloque en torno a Maciel mostraba que el silencio y el miedo se habían roto al interior de la congregación.

El 8 de diciembre la cúpula legionaria anunció la integración de la comisión que se haría cargo de la revisión de su legislación. Elio Masferrer advirtió que, si no se cambiaba la cultura de la Legión inculcada por Maciel durante muchos años y que sobredeterminaba un conjunto de inercias, la revisión de las constituciones legionarias de poco serviría. Aunque el anuncio de la revisión legal era una forma de aparentar que estaban tomando medidas, lo medular de los legionarios se mantenía intacto: proseguían tanto el culto a Maciel como la cultura institucional autoritaria.

UN DOCUMENTO ESCANDALOSO

El 13 de diciembre el director general difundió un decreto que había firmado siete días antes, en el que ordenaba poner fin a todas las referencias públicas al fundador y retirar todas las fotografías de Maciel, en las que éste se encontrara solo o con Juan Pablo II. Sus escritos no estarían ya a la venta, pero se mantendría el mausoleo en donde estaban sus restos y los legionarios quedaban en libertad de conservar sus fotografías, de leer sus escritos y de escuchar sus conferencias, pudiendo ser usados públicamente los escritos de Maciel en predicaciones, homilías y reflexiones.

Athié reflexionó que el decreto expresaba que los legionarios tenían a Maciel esculpido en el alma. Se permitía el culto privado a Maciel y se evidenciaba de nuevo la gran debilidad del delegado pontificio. El decreto resultaba escandaloso, mostraba que los legionarios no tenían voluntad de deslindarse de su fundador. Carlos Martínez lo calificó como un acto de prestidigitación que sólo engañaba a sus artífices porque la mayoría veía el truco”. Un elemento muy revelador es la frase en la que el director general dice que espera que el decreto ayude a los legionarios y a su movimiento laico a centrarse más en la persona de Cristo. ¿Habían estado descentrados? Más allá de palabras y maquillajes, los hechos dejaban claro que Maciel seguía siendo su centro.

EXPRESIÓN EXTREMA
DE IMPUNIDAD Y ARROGANCIA

En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (noviembre-diciembre 2010) se presentó un libro del fotomontajista Jabaz sobre Maciel y su Legión. El prólogo fue escrito por el investigador y sicoanalista Fernando González. Decía: “Si Maciel pudo ejercer su impostura con tanta gallardía por más de sesenta años no fue sólo por su astucia sino porque contó durante todo ese tiempo con la puntual colaboración de múltiples personas- a veces coordinadas-, que van desde los legionarios violentados, sacerdotes, empresarios, obispos, arzobispos, cardenales, papas -real politik eclesiástica mediante-, señoras ricas y viudas generosas, señoras con pretensión de matrimonio, crédulas de buena fe, bobos útiles e inútiles, medios de comunicación, etcétera”.

El prologuista trató de interpretar la credulidad de tanta gente y destacó la complicidad durante largo tiempo del Cardenal Ratzinger. Ya Papa, Ratzinger reconoció la responsabilidad de la Legión, pero sin atreverse a tocar a las instancias vaticanas. Después dio pasos atrás y el Vaticano optó por presentar a Maciel como criminal solitario.

El académico Sergio Aguayo sostuvo que Maciel era la expresión más grotesca y extrema de la iglesia de las impunidades y las arrogancias: “Ese exitoso pederasta bisexual que procreaba hijos a los que también violaba, adicto a las drogas construyó una red de complicidades en el Vaticano, y erigió un imperio religioso tan poderoso que en vida fue candidato a los altares”. Miguel Ángel Granados Chapa se refirió a importantes obispos mexicanos que extendieron sobre Maciel y su Legión un manto de complicidad, autoridades eclesiáticas que no han hecho autocrítica ni reparado los daños de los que son corresponsables.

MONSEÑOR RAÚL VERA:
UNA EXCEPCIÓN

Como en todo cuerpo colectivo, hay excepciones. Tal es el caso del obispo Raúl Vera, quien dijo que la iglesia había minimizado el problema de la pederastia dentro de sus filas y lo había enfrentado de una manera superficial. Aceptó que en el caso de Maciel hubo jerarcas que impidieron el avance de la indagatoria. Exhortó a los sacerdotes a abandonar las complicidades con el poder y a que no siguieran dando escándalos por sus alianzas con el poder actuando como sus cómplices. Llamó a lograr una iglesia que responda por las víctimas y defienda el derecho de los agraviados.

ROMA PERDIÓ LA OPORTUNIDAD

Bernardo Barranco calificó el año 2010 como funesto para la iglesia católica, pues experimentó la crisis más profunda de que se tenga memoria. Las imputaciones de pederastia minaron la autoridad eclesiástica, no sólo por el abuso a menores, sino por la sistemática protección a los criminales, por el ocultamiento y la simulación. El caso Maciel puso en evidencia una red de complicidades, favores, encubrimientos y corrupción en los más altos niveles del Vaticano y a los escándalos de pederastia hay que sumar los de corrupción financiera en la burocracia romana.

El mundo esperaba medidas firmes que erradiquen el cáncer pederasta en la iglesia, que había tenido la gran oportunidad de mostrar una firme voluntad en el caso de los legionarios, pero no fue así. El Papa retrocedió, pues aunque reconoció que Maciel estuvo encubierto no quiso señalar ni castigar a los encubridores. Y pese a que anunció que revisaría a la Legión, permitió que los seguidores de Maciel prosigan con un culto privado a su depravado fundador.

HABLA CARMEN ARISTEGUI

En la Feria Internacional del Libro 2010 en Guadalajara también fue presentado el libro de la periodista Carmen Aristegui. Ella demuestra la reiterada criminal conducta de Maciel, permitida durante todo el tiempo por la dirección de los legionarios, una conducta que amerita sanciones. Llama la atención que a un personaje como el arzobispo primado de México le hubieran dado recientemente como premio un alto cargo en el Vaticano siendo un eficaz factor en el encubrimiento y protección institucional de Maciel.

Aristegui declaró que, con el caso Maciel, parecía que la iglesia daría un giro copernicano, pero todo terminó en un fiasco. Al Papa no le había alcanzado la fuerza para llamar a cuentas a la estructura de poder y encubrimiento creada dentro y fuera de la Legión. “Fue protegido por un enorme manto de impunidad del cual nadie se hace cargo”. El delegado papal no sólo no reconvino a la cúpula macielista sino que la fortaleció.

El Vaticano decidió mantener la maquinaria desde la cual se abusó y victimizó a muchos niños, jóvenes y a muchas personas a lo largo de décadas. Aunque Benedicto XVI ha reconocido la pederastia en la iglesia y ha dicho que la “persecución” que sufre viene de dentro de sus filas, en el caso de Maciel ha cerrado la puerta para no hacer justicia. Antes y ahora, el caso de los legionarios lo compromete. ¿Nadie renunciaría a una estructura generadora de tantos recursos económicos? Así habló Aristegui.

APOSTANDO AL OLVIDO

El 3 de enero de 2011 los legionarios celebraron su septuagésimo aniversario sin Maciel por fuera, pero con un Maciel defendido y mantenido por dentro.

El columnista del diario “Milenio”, Carlos Marín, afirmó que algo muy grave debería estar sucediendo en el Vaticano para que el Papa permitiera que la Legión prosiguiera tan viva como cuando “la regentaba el monstruo que la fundó”. Recordó que para que la iglesia aceptara a una congregación religiosa debía reconocer en ella “una inspiración divina y la experiencia de Dios en su fundador”, pero la Legión se reveló tan criminal y vulgar como los crímenes de Maciel. “Por carecer de sustento ‘divino’, lo único procedente es su desaparición”.

En enero de 2011 el historiador mexicano Humberto Monteón planteó que, a medida que Maciel y sus hechos se van alejando en el tiempo, se perfila con más nitidez el monstruo y sus atrocidades. Sin embargo, existen poderes que, en un “fariseísmo feudal y sin capacidad autocrítica”, no tienen empacho en apostar a la desmemoria.

El Papa Benedicto XVI hizo un aceptable diagnóstico en mayo, pero enredado en las complicidades vaticanas no ha podido enfrentar ni el cáncer legionario ni sus metástasis. En una metáfora futbolera, inició el partido ganando uno a cero y ahora va perdiendo tres a uno con autogoles. El vaticanista Sandro Magister pronostica que para la semana santa de 2011 habrá relevo en la dirección legionaria.

Aunque esto llegara a pasar, en todo el tiempo en que el Vaticano ratificó a los cómplices de Maciel éstos han podido afianzar una sólida estructura de salvaguarda. El 14 de enero el Vaticano II anunció oficialmente la beatificación de Juan Pablo II para el Primero de Mayo.

EN CAMINO AL ABISMO

La narración cronológica que aquí he presentado, al ir juntando algunas de las piezas más importantes, permite apreciar con toda su crudeza la imagen de una institución muy dañada que, al seguir existiendo, propicia la propagación de la corrupción y la impunidad eclesial. Hubo un primer intento papal que parecía firme, pero que fue cediendo al chantaje de una organización que tensó todos los hilos de su tradicional red de complicidades criminales.

El peor peligro es que esta organización, centrada en el dinero, contamine y desprestigie aún más a la iglesia católica y la arrastre consigo hasta un abismo. Un paso más hacia ese abismo será la canonización de Juan Pablo II, quien, ante la proliferación de pederastas, terminaría siendo su santo patrono. Hasta ahora todo indica que se hacen cambios para que todo siga igual.

En la bifurcación de caminos que significó el estallido del caso Maciel, en lugar de echar a andar por la senda
de la verdad y de la justicia, la jerarquía eclesiástica optó por la del engaño, el encubrimiento, la complicidad y la impunidad, en donde se ensuciara aún más. Prefirió profundizar el escándalo enviando a sus fieles el mensaje de que una organización sin escrúpulos, con graves complicidades en horrendos crímenes y centrada en amasar una inmensa fortuna, no contradice el Evangelio.

La jerarquía eclesiástica tiene todavía la oportunidad de aprender a usar la parrhesía griega, esa práctica de decir toda la verdad sobre uno mismo sin ocultar nada. Foucault recuerda que esto tiene que ver con el examen de conciencia, con el “conócete a ti mismo”, con el coraje de decir la verdad sin disimulación ni reserva, ni cláusula de estilo, ni ornamento retórico que pueda cifrarla o enmascararla, corriendo todo el riesgo de la verdad. En este caso el riesgo de la verdad significa un ineludible compromiso con la justicia.

Jorge Alonso: INVESTIGADOR DE CIESAS OCCIDENTE. CORRESPONSAL DE ENVÍO EN MÉXICO

Fuente: Revista Envío Digital

Concepto de laicidad de Bernardo Barranco

octubre 8, 2011

La laicidad es uno de esos términos modernos que describen no una realidad fija, sino un complejo proceso en constante evaluación y en el que se entretejen las libertades y los derechos. Pero veamos cómo se ha referido a la laicidad un experto como el doctor Bernardo Barranco Villafán, sociólogo, experto mexicano en temas religiosos, quien elaboró un ensayo dado a conocer en Forum el 5 de febrero de 2010. Aquí algunas de sus ideas:

Estado laico expresa la esencia de la democracia moderna. Gran parte de la clase política tiene una concepción muy pobre y empequeñecida de lo que representa la laicidad actual del Estado, sobre todo su lugar frente a los desafíos de la reforma del Estado en este siglo XXI. Siguen enfrascados en las viejas disputas del siglo XIX e inicios del XX, en torno a la incidencia eclesiástica en las políticas públicas y las tensiones entre la moral católica y la ética laica.

Es imperativo desclericalizar el debate y situarnos en un mundo complejo, mutante y mundializado; en pocas palabras: vivimos el tránsito hacia culturas poscristianas. Esta realidad multicultural demanda nuevas maneras de reconocimiento y respeto de las diversidades que emergen, ya que afirman nuevas identidades y reivindican derechos hasta ahora inéditos. En otras palabras, debemos hacer una nueva recepción de la laicidad y del Estado laico en el siglo XXI.

No basta conformarnos con un laicismo heredado; éste no es un ADN en nuestra cultura política. Esta noción debe ser retrabajada bajo la realidad actual.

La laicidad, más que un compendio de definiciones esmeradas, es un proceso histórico y como tal dinámico y comprensiblemente cambiante.

En el pasado, los diversos liberalismos reivindicaban la soberanía popular como fuente sustancial de legitimidad de las nacientes instituciones republicanas de Hispanoamérica, secularizando los resortes del sustento del poder que ejercía, hasta entonces, el binomio entre el dominio de la corona y la potestad eclesiástica.

La laicidad de todo Estado moderno, más allá de ser una herramienta jurídica, es un instrumento político de convivencia armónica y civilizada entre diferentes y diversos grupos sociales para coexistir en paz en un espacio geográfico común.

El Estado laico actual es aquel que garantiza la libertad de creencias en el sentido amplio, así como la libertad de no creer que tengan los individuos que integran la sociedad. Un Estado laico debe garantizar la equidad, es decir, la no discriminación, y garantizar los derechos, principalmente de las minorías, es decir, la libertad de conciencia. El Estado laico garantiza la autonomía de lo político frente a lo religioso.

El mundo globalizado de hoy ha puesto sobre la mesa la enorme diversidad cultural, histórica, de creencias, tradiciones e identidades de los pueblos que demanda apertura, tolerancia y respeto de las diferencias. Por supuesto que esta multiculturalidad relativiza los discursos absolutos, totalizantes y teocráticos de pensamiento único; sin embargo, sería un gravísimo error enfrentar sólo el relativismo contra el absolutismo. Es una polémica reduccionista de una realidad que demanda la edificación de espacios públicos nuevos, cimentados en el diálogo y la construcción de consensos. ésta es una de las tareas del Estado laico: garantizar la convivencia pacífica de estas diversidades sociales que han ido emergiendo en años recientes.

El laicismo surge como reacción política a la excesiva injerencia del clero en el ejercicio del poder y en los asuntos de política pública, es decir, contra el clericalismo político. La laicidad moderna no se reduce a acallar, acotar ni reprimir la expresión, libertad y práctica política de ninguna iglesia; por el contrario, el Estado laico debe canalizar todas estas expresiones de manera institucional.

La laicidad del Estado no debe tratarse a la ligera ni dársela como un acto consumado. Por el contrario, la laicidad está inscrita en los procesos políticos y culturales, refleja los avances o retrocesos de la sociedad. La laicidad y el carácter laico del Estado requieren ser abordados con una mirada de largo aliento.

Frente por una cultura laica

 

Ingenuo decir que las obras de Hubbard no son religiosas, señaló Bernardo Barranco

octubre 8, 2011

Ingenuo decir que las obras de Hubbard no son religiosas, señaló Bernardo Barranco

por Martín Hernández Alcántara

Como un acto ingenuo o una muestra de poco profesionalismo calificó el sociólogo Bernardo Barranco Villafán el argumento que ha dado la Secretaría de Educación Pública (SEP) acerca de que la cienciología no es una religión.  El presidente del Centro de Estudios de las Religiones en México aseguró que el culto fundado por Lafayette Ronald Hubbard tiene todas las características de una religión, aceptada por las escuelas sociológicas y antropológicas especializadas en el estudio de los ritos.

En una entrevista vía telefónica que esta casa editorial le hizo ayer al mediodía, Barranco Villafán mencionó que, de hecho, la cienciología es considerada oficialmente una religión en países como Estados Unidos, España y algunas otras naciones de Europa.

Agregó que “no es de ninguna manera sano para esta discusión” que las autoridades educativas poblanas intenten pretextar que la cienciología no es una religión para intentar justificar el yerro que tuvieron al distribuir 3 mil paquetes con material documental de las obras deMartín Hernández Alcántara .

Explicó que la confusión radica en una cuestión básica que probablemente pueda escapar a los ojos de un político o un educador. Éstos bien pueden tomar los materiales como motivacionales y educativos, ajenos a una posición moral de tipo religioso, pero para un sociólogo o antropólogo especializado en el estudio de las religiones no es así, en función de un axioma fundamental: que cualquier discurso de las iglesias sobre la sociedad y sus comportamientos no está apartado de su ética religiosa y la cienciología no es la excepción.

Agregó que la cienciología es el fundamento filosófico de la religión y la dianética se refiere al aspecto material, práctico, de aplicación de la misma. Este binomio, abundó Barranco, no puede actuar separado jamás, y este axioma también ha sido aceptado en las discusiones de especialistas en el estudio de las religiones.


Barranco Villafán puso un ejemplo para hacer más asequible el punto: hace tiempo, cuando se estudiaron los rosarios de Pío Noveno, se encontró que esas plegarias aparentemente alejadas de la mundanidad, tenían una profunda carga política y social.

“Pensar que el aspecto técnico, práctico de una religión puede separarse de ésta resulta verdaderamente una aberración”, apuntó.

Dada la explicación, el presidente del Centro de Estudios de las Religiones en México consideró que la SEP poblana tiene suficientes recursos para haberse dado cuenta de que el material que repartió de Lafayette Ronald Hubbard tenía una carga religiosa innegable, pero si no lo detecto, “fue por ingenuidad, por ignorancia o por un verdadero descuido, lo cual en todo caso es lamentable”.

Añadió que además hay una falsa concepción tendiente a soslayar a las religiones que no están reconocidas oficialmente, como puede ser el caso de la cienciología en varios países. “Pero lo cierto es que la cienciología tiene todas las características de una religión, tal vez no la prudencia que tienen otras religiones, porque la cienciología ha estado marcada desde su nacimiento por el escándalo, por los fraudes, por este clasismo del que se les acusa a sus fundadores”.

Para finalizar la entrevista, Bernardo Barranco Villafán reveló que como sociólogo de las religiones tiene una suerte de posición ambivalente sobre la cienciología. Por una parte, está de acuerdo en que el Estado laico garantice que este culto sea respetado, “aún y cuando crean en los marcianos”, porque ese derecho a creer en lo que se quiera no debe ser violentado ni coartado.

Por el otro lado, abundó, resulta sumamente inquietante que una iglesia acusada de tantas anomalías se promueva no sólo por sus líderes, que están en todo su derecho de hacerlo, sino por autoridades del sistema público que, en todo caso, tienen que velar por la laicidad de la educación, más allá de sus creencias, apuntó.

Antecedentes

Ayer se publicó en estas páginas una carta aclaratoria rubricada por Lybia Carrillo Carrillo, Enlace de Comunicación de la SEP, en la que aseguró que “los contenidos de los materiales (de Lafayette Ronald Hubbard) no aluden ni hacen referencia a aspectos de corte religioso”.

El pasado 22 de septiembre esta casa editorial también dio a conocer que la Asociación de Educadores Sociales Laicos (AESL) criticó la distribución de obras de Lafayette Ronald Hubbard por parte de la SEP de Puebla y recordó que las campañas de manipulación y los perjuicios que han sufrido miles de personas a causa de la cienciología, religión que el escritor estadounidense fundó, se exhibieron desde el año 2008 a través de las filtraciones que la organización Anonymus hizo a Wikileaks.

Mariano Torres Reyes, vocero de la asociación civil, que tiene su sede en el Distrito Federal, manifestó la reprobación que los educadores sociales laicos hacen a la dependencia estatal:

“A juzgar por lo que los medios han informado, es claro que la promoción de los libros y otros materiales de Hubbard entre los docentes poblanos es una política contraria a la obligatoriedad de laicidad que deben acatar las autoridades de la Secretaría de Educación Pública. No hay autorización ni derecho que pueda invocarse para promover una creencia religiosa en las escuelas, independientemente de la religión que se trate. Nosotros haremos en breve un exhorto formal al secretario de Educación Pública de Puebla para que se detenga la repartición de ese material que es promovido como didáctico”.

Mariano Torres Reyes, quien tiene un doctorado en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México, manifestó además que las prácticas manipuladoras y hasta vejatorias que han realizado los altos jerarcas de la cienciología quedaron descubiertas en 2008, cuando la organización de hackers Anonymus entregó manuales y otros documentos internos de esa secta a Wikileaks, que los publicó en su portal.

El pedagogo añadió que la documentación aún puede ser consultada en línea, en la dirección http://wikileaks.org/wiki/Church_of_Scientology_Office_of_Special_Affairs_and_Frank_Oliver, pero que también apareció recientemente un resumen sobre esa información en el libro Dentro de Wikileaks (Roca Editorial 2011), de Daniel Domscheit–Berg, cofundador del portal que dirige Julian Assange.

Wikileaks publicó 208 páginas de información confidencial sobre la cienciología que contienen su visión acerca de que extraterrestres repoblarán el planeta, así como grabaciones de los años 50 en las que Lafayette Ronald Hubbard dictaba conferencias en universidades, donde se presentaba como un alienígena con cientos de años cumplidos.

“Según lo revelado por Daniel Domscheit–Berg, los manuales de la cienciología hasta entonces no eran sólo secretos, sino caros; por ejemplo, el documento del tercer nivel de iniciación que contiene la revelación de que extraterrestres vendrán al planeta tiene el costo aproximado de una casa unifamiliar en Estados Unidos, lo que refuerza las acusaciones que hay contra esa religión acerca de que es dirigida por personas que buscan obtener lucro a través de la manipulación”, expresó Torres Reyes

La Jornada de Oriente, jueves 6 de octubre de 2011

Mexicali y su obispo embustero

octubre 8, 2011

Mexicali y su obispo embustero

Posteando Bernardo Barranco

2011-10-06 • Acentos

Menudo favor le hizo el obispo José Isidro Cisneros a la polémica. Una vez rechazada la acción de inconstitucionalidad por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en torno al artículo 7 de la Constitución de Baja California, el obispo de Mexicali, triunfalista hizo una declaración que provocó enconos: “Casi perdíamos, pero una llamada del Papa, no sé a quién, no me pregunten, cambió todo”. Asimismo, admitió que en todo este proceso intervinieron diferentes actores: “el Papa participó, el gobernador participó, los gobernadores participaron, y el Presidente participó en esta ley en favor de la vida que ha sido maravillosa”.

Desde diferentes aristas es un desafortunado posicionamiento. Primero presenta al mismo Papa Benedicto XVI como injerencista y violador del Estado laico mexicano y segundo, con cierto cinismo destapa artilugios y conjuras de diversos actores conservadores, en torno a uno de los aspectos más controversiales de las leyes para prohibir el aborto en 18 estados del país, que es la definición de la vida desde la concepción, es decir, al momento en que el óvulo queda fecundado.

De nuevo un prelado católico resbala frente al actuar de la SCJN. Cuando su desliz trasciende, desde Roma, inmediatamente, el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, desmintió la existencia de una llamada del Papa Benedicto XVI a México para incidir en el debate y aseguró que esa versión “carece de fundamento”. La Presidencia de la República se deslindó de haber recibido llamada alguna de la Santa Sede; igualmente la SCJN, así como la Conferencia del Episcopado, se desmarca diciendo que “Su Santidad Benedicto XVI, no realizó llamada telefónica alguna a nuestro país para influir en el debate”. ¿Qué le pasó al obispo de Mexicali? ¿perdió la razón?; ¿fanfarroneó? O, simplemente, mintió.

El obispo José Isidro Guerrero Macías, mejor conocido como “El padre chilo”, lleva 14 años en la diócesis de Mexicali. Muy conservador y condescendiente con el poder y los poderosos. No es la primera vez, que pone en boca del Papa, sus propios planteamientos. Es un recurso, dicen, que utiliza con frecuencia desde que el Vaticano le reconoció por su enjundiosa tarea de “defender la vida”. En mayo de 2010, el cardenal Javier Lozano Barragán, entonces presidente del Consejo de Pontificio para la Salud de la Santa Sede, en Roma, Italia, dio a conocer que la catedral de Mexicali fue declarada por el Vaticano como “Catedral de la Vida”.

El obispo de Mexicali, Guerrero Macías, presumió que Mexicali obtuvo la distinción por defender con firmeza y decisión el derecho a la vida en el caso de ‘Paulina’, adolescente violada en 1999 en Mexicali. “No sólo nosotros nos hemos declarado en favor de la vida, sino que en Roma también han hablado de nosotros porque hemos defendido la vida”, afirmó.

La zona fronteriza Tijuana- Mexicali, ha sido tradicional la relación capos-clero. Monseñor Guerrero no escapa a dichos vínculos. Admitió que le había bautizado niños a Joaquín “El chapo” Guzmán Loera, del cartel de Sinaloa «¡Mira, mi amigo El Chapo Guzmán!, le bauticé como a 20 niños», comentó muy quitado de la pena. Siguió hojeando el periódico y encontró entre las páginas a otro de sus amigos, Manuel Espino, sin duda uno de sus principales aliados en la batalla en contra de la despenalización del aborto”. (http://www.dossierpolitico.com/vernoticiasanteriores.php?artid=21633)

El obispo Guerrero, no ha sido el único que se ha relacionado con afamados narcotraficantes con el pretexto de ejercer el sacerdocio. Otro caso fue el de Gerardo Montaño Rubio, que a su paso por Tijuana entre las décadas de los 80 y 90 trabó amistad y bautizó a los hijos de Benjamín y Ramón Arellano Félix, y construyó un verdadero emporio en su parroquia, gracias a las generosas limosnas y donativos de los que tenía conocimiento el obispo Emilio Berlié.

Cuando explota el caso Jorge Hank Ron, usted recordará, recibe el apoyo de tres prominentes obispos:   Onécimo Cepeda, obispo de Ecatepec, Rafael Romo obispo de Tijuana y de nuestro José Isidro Guerrero.  joaquín López Dóriga en su columna, registra las reacciones de los prelados, favorecidos por las cuantiosas donaciones y cadenas de favores, de la suguiente manera:

“Onésimo, apenado por su proceso, lo llama hombre de ley, y le ofrece sus oraciones, las de mi clero y las de mi pueblo; el obispo Romo de Tijuana, apesadumbrado y extrañado, reza por él y le asegura su acompañamiento como amigo; y el obispo Guerrero, de Mexicali, atribulado, le reitera aprecio y amistad y lo bendice.”

Y para completar el cuadro, Monseñor Guerrero es allegado a los Legionarios de Cristo. En la pagina web de los legionarios pueden verse los detalles de cursos a sacerdotes y agentes pastorales como el realizado en febrero de 2007, la Facultad de Bioética de la Universidad Anáhuac México Norte (http://www.regnumchristi.org/espanol/articulos/articulo.phtml?id=16777&s…)

El obispo es todo un caso, entregado con pasión desbordada, para combatir el aborto. Aliándose con sectores ultrasconservadores, grupos de presión y con artificios como es hablar a nombre del Papa. Quizá él sí hizo esa llamada a nombre del Papa.

Milenio Estado de México, jueves 6 de octubre de 2011

Cienciología y la laicidad educativa

octubre 7, 2011

Cienciología y la laicidad educativa
Bernardo Barranco V.

Algo pasa en Puebla. Esta entidad, predominantemente católica, se ha distinguido en las últimas semanas por protagonizar tensiones en materia religiosa. En mayo de este año, bajo crudos reproches, seis legisladores poblanos, a cargo del erario, asistieron a la ceremonia religiosa de beatificación de Juan de Palafox. Se fueron de viaje a Europa, en clara violación al artículo 25 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Cultos Públicos , el cual prohíbe a todo funcionario y legislador usar recursos públicos o tiempos oficiales para cualquier acto de orden religioso. En cambio los legisladores poblanos se justificaron declarando que partieron a invitación expresa de autoridades españolas para establecer tratos de beneficio mutuo y promover el estado (La Jornada de Oriente, 6/6/11). Apenas a inicios de septiembre, surge un gravísimo foco de intolerancia a todas luces reprobable. Las autoridades civiles y católicas en condescendencia permitieron que un grupo de católicos tradicionalistas de Tlanalapan, en el municipio de San Martín Texmelucan, decidieran expulsar del poblado a una pequeña comunidad evangélica (La Jornada, 9/9/11). El hostigamiento y presión por motivos religiosos es una regresión a la era colonial, en la que los rijosos reivindican el pueblo católico como absoluto y excluyente. Los actores hicieron gala de intolerancia primitiva, pero aún más grave es la permisividad tanto de las autoridades como del párroco católico que figuró como agitador.

Ahora tenemos el caso de la invasión de la cienciología a la educación poblana. Efectivamente, ante el azoro de muchos, la Secretaría de Educación Pública estatal promueve entre los maestros de Puebla el uso de las enseñanzas de L. Ronald Hubbard, fundador de la polémica Iglesia de la cienciología. En conversación con la periodista Karla Plater Pérez, conductora del el programa Medios UdeG noticias, expresé preocupación por la falta de cuidado y atención de la SEP, pues esas filosofías educativas y motivacionales han sido cuestionadas en otros países, así como la propia conducta de la Iglesia de la cienciología. El artículo tercero de nuestra Carta Magna establece claramente: Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa. El miércoles 21 de septiembre, todavía el secretario de educación de Puebla, Luis Maldonado, justificaba con aparente ingenio su descuidada acción: Es como pensar que porque el SNTE convocó a impartir una conferencia al Dalai Lama fuera una ofensa al laicismo porque ahora se enseñará budismo en las escuelas.

La Secretaría de Educación Pública de Puebla ha violado la Constitución mexicana, su actuar es reprobable. El paquete de la SEP estatal, que constituye cerca de 3 mil entregas, que impartió a los maestros, cuenta con el aval del propio secretario de educación Maldonado, quien recomienda por escrito su uso. Dicho paquete educativo contiene el libro Aprendiendo a aprender y el dvd El camino a la felicidad, versión filmada del libro del mismo nombre que se anuncia como un código moral no religioso escrito por el autor de ciencia ficción L. Ronald Hubbard, fundador de la polémica Iglesia de la cienciología y de técnicas dianéticas. El secretario Maldonado ha sustentado una defensa torpe y falaz. De manera embrollada sostiene que son materiales de contenido técnico pedagógico para apoyar a los maestros en el proceso de aplicación de la prueba Enlace y obtener mejores resultados; son materiales estrictamente motivacionales y no religiosos, por lo que está garantizado el laicismo en la educación. En un documento oficial, la SEP poblana inculpa a la anterior administración y sigue sosteniendo que se verificó ampliamente la inocuidad de los contenidos, siendo éstos ajenos a cualquier objetivo de promoción de carácter religioso.

Ningún discurso religioso es neutro. Es uno de los axiomas que de entrada adquirimos quienes estudiamos antropología o sociología de las religiones, esto es, la imbricación cultural, social y teológica de todo discurso religioso. Con otras palabras: así como todo discurso religioso conlleva un modelo social, todo discurso social que emana de una iglesia es portador de valores religiosos y morales. Por tanto, es falaz la defensa de que sólo se trata de materiales técnicos y motivacionales; tan absurda es dicha distinción, que sería equiparable a que la propia Iglesia de la cienciología admitiera la separación tajante entre su dianética y la cienciología. O afirmar que la enseñanza social de la Iglesia católica son técnicas de análisis de la realidad que nada tiene que ver con los contenidos filosóficos, teológicos y ontológicos de la tradición católica.

Estos días, mucho se ha escrito sobre cienciología. El estupendo artículo de Luis Hernández Navarro, antier en La Jornada, es buen ejemplo. No quiero abundar. La Iglesia de la cienciología ha crecido en medio de tempestades y demandas, sospechas y acusaciones. Sin embargo, en un régimen de libertades laicas, el Estado tiene la obligación de respetar y hacer respetar las creencias de sus adherentes. Nos podrán parecer absurdas las posturas sobre extraterrestres y las crónicas marcianas de su fundador. Sin embargo, el carácter laico de nuestra sociedad nos lleva a respetarlas; en contraste, así como el carácter extraordinario y milagroso de muchos relatos bíblicos en el cristianismo, como la inmaculada concepción, la resurrección, los milagros de Jesús por mencionar algunos. A fuerza del tiempo en nuestra cultura, marcada por el cristianismo, muchas de éstas metanarraciones hasta los damos por hechos histórico. Pero volvamos a nuestro tema: el mismo carácter laico del Estado debe hacer prevalecer el mandato constitucional, es decir, que la educación esté alejada de cualquier doctrina religiosa. Y la pregunta de fondo surge: ¿es efectivo este precepto constitucional?, ¿qué pasa con el 10 por ciento de la educación privada en México, que es mayoritariamente católica? ¿Por qué nos aterra la invasión de Hubbard en la educación, pero ya ni siquiera nos preguntamos por la educación religiosa que se imparte principalmente entre las élites de este país?

Muchos fenómenos nuevos están pasando en Puebla, otrora bastión monolíticamente católico que ahora a jaloneos está entrando en la era de la secularización poscristiana, ahora se va abriendo a los debates de la pluralización de la cultura. Bienvenidos.

La Jornada, miércoles 28 de septiembre de 2011