Posts Tagged ‘Proceso electoral 2012’

Compra y coacción del voto

junio 22, 2012

Compra y coacción del voto

Bernardo Barranco

La coacción del voto es un acto de  imposición  que se induce bajo presión hacia  voto hacia un partido o a la abstención que vulnera la libertad de un individuo  o de una colectividad. La compra del voto es un intercambio de bienes,  dineros o favores  para que una persona o un grupo  voten por determinada franquicia  política o candidato. Alianza Cívica, una reconocida red social que desde hace 18 años ha venido monitoreando los procesos electorales, dio a conocer hace tiempo,  estudios sobre la compra y coacción del voto en México a partir de investigaciones financiadas por el IFE en más de diez estados de la república mexicana. Mientras en la elección federal de 2003, 3% de los electores  fueron tocados por la compra y coacción de voto; en 2006, 7%; y en 2009 crece de manera alarmante  al 27.7%. En  suma , se ha venido incrementando este  nefasto recurso político-electoral.

Ningún partido se salva. Lamentablemente, es una práctica que utilizan todos los partidos y en todos los órdenes de gobierno. Del estudio de Alianza Cívica(http://www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/ProcesosElectorales/ProcesoElectoral2008-2009/Proceso2009-Preparacion/ObservadoresElectorales/Observadoresel.doc/

9InformeAlianzaCivica.pdf) , se desprende que es precisamente en el Estado de México donde mayormente se realizan estas prácticas que buscan inducir, comprar y/o condicionar el voto de los ciudadanos, llegando a utilizar formas ilegítimas de operación como son el condicionamiento de programas, obras o beneficios sociales. La investigación concluye  que los tres distritos con mayor incidencia en las 10 entidades investigadas todos son mexiquenses: Valle de Chalco con más 56.8%, Toluca con 42.3% y Ecatepec con 38%. Como ejemplo recientes, recordemos  las tarjetas que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) utilizó en el Estado de México “la efectiva”, en Nayarit, “100% Nayarita” y la “Más Mejor” en Coahuila. En el caso de  “la efectiva” se prometió el acceso a programas sociales como  apoyos a madres solteras, becas educativas, apoyos a adultos mayores, entre otros.

Si bien la Constitución y el Cofipe establecen que el voto es libre y secreto y están prohibidas éstas  formas de presión y coerción, asistimos a un proceso regresivo  y a la a la reutilización  de prácticas que creíamos superadas y que sin duda pueden modificar la equidad y sano desarrollo de la  competencia partidista. En un proceso electoral es tan importante ganar como el “cómo ganar” una contienda. En el Estado de México, debemos estar muy atentos a erradicar estas viejas prácticas de una cultura política deplorable que se aprovecha de las necesidades materiales de una población mayoritariamente pobre. Igualmente resulta indígnate la impunidad que nada abona a la transparencia y la  certeza de los procesos electorales como el caso de la exoneración de Bernardo García Cisneros que fue captado infraganti por un  video en 2011.

En el estado de Veracruz, parecen estar encendidos los focos rojos. Ahí siguen  prevaleciendo prácticas corporativas y clientelares que no ayudan en nada a la democracia en nuestro país, al contrario la marchita y debilita, así lo  externó el consejero electoral de la Junta local del IFE, Octavio Hernández Lara frente a la sombra de la compra y coacción del voto. La ciudadanía, las autoridades electorales y la Fepade debemos estar muy atentos a fin de erradicar estas tendencias regresivas. Ofrecer una certeza de juego limpio electoral   es abonar en la calidad y legitimidad de nuestra democracia. No hay otra.

Milenio Estado de México, jueves 14 de junio de 2012

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El IFE adopta medidas para evitar la compra del voto

El Universal, jueves 21 de junio de 2012

El Presidente de la Mesa Directiva de Casilla está facultado para solicitar la intervención de las autoridades de seguridad pública, en caso de que lo considere necesario

 

El Instituto Federal Electoral (IFE) aprobó medidas para evitar la compra, coacción o inducción del voto durante las elecciones del 1 de julio, cuando serán renovados más de 2 mil cargos públicos, incluido Presidente.

“El presidente de la Mesa Directiva de Casilla realizará las acciones necesarias para garantizar el ejercicio libre y secreto del sufragio de las y los ciudadanos, en caso de presentarse situaciones que provoquen desorden; que pretendan atemorizar o usar la violencia contra las personas que se encuentran en la casilla; que se impida la libertad del voto; que viole el secreto del voto y a actos que realicen propaganda a favor o en contra de algún candidato o partido político.

“Esta autoridad está facultada para solicitar la intervención de las autoridades de seguridad pública, en caso de que lo considere necesario”, establece el acuerdo.

El organismo electoral difundirá en internet la ubicación de las agencias del Ministerio Público en las que se puede denunciar un delito electoral.

Pone a disposición además la línea telefónica IFETEL 01 800 433 2000, como mecanismo para brindar a la ciudadanía orientación e información para poder denunciar cualquier delito electoral.


En una larga sesión extraordinaria, el Consejo General del IFE acordó que será castigada cualquiera de estas conductas, así como la violación de la confidencialidad del voto mediante dispositivos electrónicos.

“El sufragio deberá ser libre, secreto, directo, personal e intransferible (…) El acuerdo nos propone difundir la prohibición de la coacción o compra de votos y que se desaliente esta práctica y -en caso de presentarse- los ciudadanos deberán denunciarla”, señala el documento avalado hoy.

Advirtió que deberán ser sancionados los ciudadanos, servidores públicos, funcionarios electorales, miembros de partidos o candidatos que incurran en estos delitos.


Uno de los puntos que generó mayor controversia en la sesión fue si los ciudadanos debían portar o no teléfonos móviles a la hora de sufragar, luego de que el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, defendiera la necesidad de prohibirlos en la casilla para evitar la coacción del voto.

López Obrador considera que dichos aparatos pueden ser utilizados para que los electores fotografíen la boleta y muestren así el sentido de su voto a cambio de cualquier tipo de beneficio.

En la sesión, varios consejeros argumentaron que el IFE carece de facultades para prohibir a los votantes los teléfonos u otros dispositivos tecnológicos, y que una medida de esa naturaleza incluso podría violar los derechos de los electores.

Sin embargo, el punto fue turnado a la Comisión de Organización y Capacitación Electoral para que decida si emite un exhorto o un ordenen a los funcionarios de casillas para que prohíban el uso de celulares o cámaras en las casillas.

El consejero Alfredo Figueroa destacó que el acuerdo aprobado hoy es “preventivo” , ya que busca inhibir la coacción del voto y, en caso de presentarse, promover su denuncia, mientras que Sergio García Ramírez destacó la necesidad de darle una “amplísima difusión” .

El Consejo también avaló hoy la participación de 31 mil 401 observadores y 510 visitantes extranjeros en los comicios del 1 de julio, cuya labor deberá ser imparcial.

El movimiento juvenil Yo soy 132 pidió hoy al órgano electoral que le permita participar como observador durante la apertura de los paquetes electores y el escrutinio de los votos.

El colectivo ha llamado a los ciudadanos a denunciar irregularidades a través de las redes sociales durante los comicios y a tomar fotos de la lista con los resultados electorales de cada uno de los centros de voto para que sean cotejadas con las actas oficiales.

El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) , Enrique Peña Nieto, aseguró hoy que “no caben las alusiones que algunos pretenden hacer de fraudes anticipados o de trampas en esta elección” .

Las declaraciones del priísta se producen un día después de que López Obrador asegurara que tiene indicios de que el PRI, que gobernó México desde 1929 hasta el 2000, ha puesto en marcha mecanismos para la compra de votos.

Con información de EFE

Fuente: El Universal,Jueves 21 de junio de 2012

http://www.eluniversal.com.mx/notas/855033.html

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La ética como soberanía, iglesias y elecciones

junio 6, 2012

La ética como soberanía, iglesias y elecciones

Bernardo Barranco

Diferentes colectivos religiosos presentaron, este martes, un pronunciamiento ético de iglesias frente al proceso electoral de 2012. El Observatorio Eclesial, uno de los organizadores de la iniciativa, alertó que México vive una situación de emergencia nacional. Me llama la atención que diversos discursos religiosos sobre las elecciones estén enfatizando en la recuperación social de la ética ante el ejercicio y práctica de la política que ha venido erosionándose, perdiendo valores y que fácilmente cae en la mentira, la hipocresía y la simulación. El deslinde del ex presidente Vicente Fox es claro ejemplo de un político con moral filibustera. Para la opinión pública la clase política es la que posee el menor índice de credibilidad, los políticos son sinónimos de corrupción, engaño y mezquindad. Hay una clara tensión de valores entre los actores políticos que aspiran conquistar la Presidencia. Hablar de la relación entre ética y política es ir más allá del bien y el mal; es, ante todo, siguiendo a Hegel, una vocación de servicio desde la responsabilidad social.

Los valores como referentes básicos orientan el comportamiento de la vida cotidiana, tienden a hacer a la persona más humana, van conformando los principios socialmente aceptados y socialmente practicados. En ese sentido, la ética en la dinámica compleja de una sociedad es un acervo codificado de valores que se gestan en la cultura y en las religiones para otorgar sentidos a las normatividades jurídicas y políticas. Parafraseando a Albert Camus: un político sin ética es una bestia salvaje que conduce nuestros destinos.

La jerarquía católica, si bien mostró músculo al convocar a los cuatro aspirantes a su asamblea plenaria, vivió el inicio del proceso electoral con cierta incomodidad. Recordemos los copiosos temores políticos electorales en la opinión pública ante la visita del papa Benedicto XVI en abril pasado, justo cuando recién se iniciaban las campañas. Después, los obispos mexicanos se aplican a enderezar posturas, y ponen el acento en la dimensión ética en su mensaje con motivo del proceso electoral de 2012. En el texto afirman que hay que construir ciudadanía con ética, por ello se requiere que todos observemos un orden establecido por normas, un orden que se requiere respetar. Por tanto, la ética permite renovar la vocación de ser personas, de cultivar y difundir en la sociedad las virtudes morales y sociales. Algunos otros obispos han pasado de las grandes frases a señalamientos concretos. Por ejemplo, Raúl Vera, obispo de Saltillo, acaba de advertir a los fieles no caer en la corrupción que significa las dádivas con dinero y despensas a cambio de comprometer el voto. Vera reconoce las enormes carencias de la población y se lamenta de que los procesos electorales, en lugar de fortalecer a la ciudadanía, los partidos la manipulan. Éticamente, concluye, la compra y la coacción del voto es inaceptable: “‘Corromper el voto significa hacerse cómplice de derramamiento de sangre’, advirtió” (La Jornada, 5/6/12).

Con otra motivación, monseñor Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas, pide a la feligresía razonar su voto afinando la mirada crítica en torno de los candidatos: Quiénes son, qué han hecho en su vida, qué valores practican, qué experiencia tienen, cómo son sus reacciones, cuál es su actitud ante la familia, ante la vida, ante la religión. ¿Son honestos? ¿Hay estabilidad en su hogar? ¿No se han enriquecido ilícitamente?… Que nuestra decisión no se incline por los atractivos de los discursos y las promesas de campaña. Ni siquiera hay que fijarse mucho en los partidos, pues ahora sólo sirven como un trampolín para ser nombrados candidatos. Fijémonos más bien en la persona misma de los candidatos y de sus colaboradores (CEM, 3/6/12). Los obispos de Chiapas, en exhortación pastoral sobre el proceso electoral (9/5/12), insisten en “mirar a los candidatos y referirse a ellos como personas dignas de todo respeto, empeñados también en construir el bien común… Que no sea el criterio fundamental proponer sólo a quien tiene más posibilidades de ganar, pues la popularidad no es garantía de buen servicio” (CEM 9/5/12).

Además de las creencias, las iglesias son instancias tutelares de los valores. Son su materia prima, aunque muchas veces la moral que ellas proclaman no sea cabalmente aceptada por la sociedad, especialmente en el ámbito de la sexualidad. También es cierto que la agenda moral de las Iglesias se ha venido politizando y ha crispado otras coyunturas electorales. Los temas como aborto, uniones homosexuales y otros, los actores religiosos los han matizado en el presente proceso; es de agradecerse, quizá los obispos siguieron la línea moderada seguida por el tono de los discurso de Benedicto XVI en nuestro país. Gran parte de los obispos se han alejado del tono provocador e intransigente de las orientaciones pastorales sobre el voto del cardenal Rivera, que publicó en febrero de este año y alzó acaloradas polémicas, pues excluía aquellos políticos y candidatos que no se apegaran a las sagradas escrituras que no defendieran la vida y la libertad religiosa. Incluso la propia arquidiócesis ha flexibilizado posturas y ahora califica de fresca, la irrupción universitaria en la escena política; aunque con jiribilla frente a Mancera, pide a sus feligreses no hacer caso de las encuestas para el momento de sufragar. Coincido, la inesperada presencia de indignación de los jóvenes frente a las manipulaciones político-electorales de los medios, como el caso de la comparecencia de Peña Nieto en la Ibero, inhibe comportamientos mediáticos perversos como los que vivimos en 2006. La irrupción universitaria en el proceso obliga a los poderes fácticos a actuaciones menos facinerosas que en otras contiendas.

Sin embargo, muchas iglesias no practican con el ejemplo. Hay simonías electorales de católicos y evangélicos. La sociedad justa es la base de la ética cristiana subyacente en los derechos humanos, donde la verdad encauza al bien. Quizá resuena la filosofía política de Suárez, el jesuita que en los albores del siglo XVII sostuvo que Dios entrega la totalidad de la soberanía en el pueblo y el pueblo la delega en otra autoridad

La Jornada, miércoles 6 de junio de 2012