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La divinidad en busca del rating perdido

noviembre 23, 2014

Iglesia y Medios Sociales

La divinidad en busca del rating perdido

Escrito por Jenaro Villamil

Perteneciente a la corriente de las llamadas “iglesias empresariales” conocida como neopentecostalismo, los promotores de “Pare de Sufrir” consideran que la modernidad es una aliada y no un enemigo para lograr la fortuna en esta tierra. Utilizan los recursos de los nuevos géneros televisivos como los talk shows, los reality y los concursos para atraer audiencias y, por supuesto, donantes.

Perteneciente a la corriente de las llamadas “iglesias empresariales” conocida como neopentecostalismo, los promotores de “Pare de Sufrir” consideran que la modernidad es una aliada y no un enemigo para lograr la fortuna en esta tierra. Utilizan los recursos de los nuevos géneros televisivos como los talk shows, los reality y los concursos para atraer audiencias y, por supuesto, donantes.

En el canal 145 de televisión restringida, todas las noches, se transmite un programa financiado por el grupo Monte María, organismo católico creado hace más de dos décadas por el padre Rayito, como se le conoce a su fundador Raymundo Reyna Esteban.

 

Transmiten la Eucaristía en vivo. En el momento de la “consagración” de la hostia –el sacramento más importante para los católicos– Monte María aprovecha para promover donativos de los televidentes en varias cuentas bancarias.

 

En el límite de la simonía –el pecado de  lucrar con lo sagrado– Monte María es uno de los muchos grupos católicos decididos a emprender la batalla a través de los medios masivos de comunicación, bajo el pretexto de desarrollar la tele-evangelización.

 

Monte María tiene también página en internet, cuenta en Facebook, Twitter y en prácticamente todas las redes sociales. Para ellos, Dios está en el rating y en los links, al igual que los donativos que, hasta ahora, pocos saben cómo son fiscalizados.

 

Pare de sufrir - Iglesia Universal del Reino de Dios, un gran negocio

Pare de sufrir – Iglesia Universal del Reino de Dios, un gran negocio

Algo similar realizaba la poderosa empresa brasileña “Pare de Sufrir”, un emporio fundado en 1977 por Edie Macedo, creador de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). “Pare de Sufrir” llegó a México desde 2001, cuando la Secretaría de Gobernación le otorgó el registro a la URD como asociación religiosa.

 

La iglesia llenó las pantallas con infomerciales donde siempre aparecía un tele-evangelista que hablaba en portuñol (mezcla de portugués al estilo brasileño y español de talk show) y convocaba a los televidentes a creer en lo sobrenatural, en el Espíritu Santo que todo lo puede y, por supuesto, a realizar donaciones a la obra de Edie Macedo, empresario que según la revista Forbes tiene una fortuna de 950 millones de dólares

 

“Pare de Sufrir” compró tiempos en radio y televisión. Rentó el teatro “Silvia Pinal” e intentó expandir su imperio en México, al igual que en Brasil, donde posee 50 estaciones de televisión, más de 100 estaciones radiofónicas asociadas y 2 periódicos.

 

Perteneciente a la corriente de las llamadas “iglesias empresariales” conocida como neopentecostalismo, los promotores de “Pare de Sufrir” consideran que la modernidad es una aliada y no un enemigo para lograr la fortuna en esta tierra. Utilizan los recursos de los nuevos géneros televisivos como los talk shows, los reality y los concursos para atraer audiencias y, por supuesto, donantes.

 

“La pobreza es del Diablo, no de Dios”, es una de sus máximas. Por supuesto, el principal objetivo es la búsqueda de riqueza para sus creadores. Y si Dios hace rico a la IURD  también lo puede lograr con sus feligreses.

 

El negocio de “Pare de Sufrir” tuvo un tropiezo terrenal en abril de 2012. Tres bancos mexicanos cancelaron las cuentas de este organismo. Las sospechas de fraude y lavado de dinero volvieron a surgir, contra esta empresa que parecía imparable.

 

La Rosa de Guadalupe y Cada Quien Su Santo

 

Sin embargo, el gran negocio de la milagrería bajo el pretexto de la fe religiosa es explotado no por las agrupaciones religiosas sino por las dos grandes televisoras del país.

 

Rosa de Guadalupe, los milagros de la fe según Televisa

Rosa de Guadalupe, los milagros de la fe según Televisa

Desde hace más de un lustro, Televisa y TV Azteca compiten por el rating en dos emisiones vespertinas que promueven la idea melodramática de que todos los problemas (adicciones, pobreza, maltrato infantil, violencia, etc.) se puede curar con una intervención divina.

 

La Rosa de Guadalupe, con un rating promedio de 7.5 puntos, es transmitido todos los días en Canal 2, de Televisa. Su productor Miguel Angel Herrero, aprovecha que el “canal de las estrellas” prácticamente se ha convertido en el dueño de la patente de la Virgen de Guadalupe.

 

En todas sus emisiones unitarias se presenta alguna historia melodramática. En el momento cumbre, un vapor blanco aparece como si fuera la presencia de la Virgen de Guadalupe y resuelve los problemas de sus protagonistas. No importa lo incoherente o exagerado de la historia. Lo importante es mantener el rating guadalupano.

 

Sus anunciantes son empresas de CV Directo –propiedad de Televisa– que lo mismo vende mangueras, prendas interiores para mujer que “productos milagro” de Genoma Labb. También se publicita toda la programación de telenovelas y realities de la empresa de Azcárraga Jean.

 

Una hora antes, a las 16 horas, el Canal 13 de TV Azteca transmite diariamente el melodrama Cada Quien su Santo. Su línea es un poco más creíble que La Rosa de Guadalupe, con una similitud: todo se resuelve si nos acercamos a nuestro santo.

 

“Los santos viven con nosotros, ya sea en una estampita guardada en un monedero, en una esquina de la colonia o en donde usted quiera”, advierte la publicidad de esta emisión, con un rating promedio de 3 puntos.

 

Ni La Rosa de Guadalupe ni Cada Quien su Santo pretenden darle credibilidad a sus emisiones. Se trata de moralizar con supuestas anécdotas de temas de actualidad como la drogadicción, el desempleo, la violencia de género, la pobreza, etc. Todo se resuelve si uno se encomienda a la divinidad.

 

En algunas emisiones se promueven centros de rehabilitación para jóvenes con problemas de adicción a la mariguana o al alcohol. Pero el “milagro” mayor siempre lo ejecuta la Virgen o el Santo a quien te encomiendes.

 

La divinidad en busca del rating perdido (Segunda Parte)

Jenaro Villamil

 

Segunda parte del reportaje publicado originalmente en Proceso No. 1911.

La fe en el cuadrante

 

El negocio de la fe es una mina de oro aún por explotar entre las cadenas televisivas y radiofónicas. Hasta 2007 se identificaron en el cuadrante radiofónico cerca de 73 programas de contenido religioso, tan sólo en el Valle de México, según una investigación de la profesora Margarita Reyna Ruiz, de la UAM-Xochimilco. Se calcula que al cierre del 2012 la mayoría de las emisiones cambiaron, pero el número de programas y horas superaron las 200 horas semanales de producción.

 

En el Valle de México, los grupos radiofónicos que difunden este tipo de emisiones son Núcleo Radio Mil, ABC Radio, Radio Centro, Grupo Rasa, Radio 1440, Radio 620, Reporte 98.5, entre otros. Los nombres de algunas de estas emisiones dan una idea de por dónde está el negocio de la fe:

Cada Quien su Santo, la fe según TV Azteca

Cada Quien su Santo, la fe según TV Azteca

 

Cordón de Amor, La Voz de la Alianza, Momento Decisivo, Pare de Sufrir, El Farol, Jesucristo, la Respuesta Segura, La Hora Pontificia, Santa María de Guadalupe Siempre con Nosotros, Homilía Dominical, El Pulso del Papa, Misa Desde la Basílica, Lluvia de Bendiciones, La Hora de la Promesa, entre muchos otros.

 

El único programa de Grupo Radio Centro que analizaba las religiones desde un punto de vista informativo y sin afanes de lucro era el conducido por el especialista Bernardo Barranco, Religiones del Mundo, censurado por la radiodifusora, a raíz de una serie de entrevistas en otros medios donde Barranco criticó a los Legionarios de Cristo.

 

La investigadora Reyna Ruiz afirmó que la Iglesia Católica no necesita invertir en programas religiosos porque “siempre hay promoción voluntaria de los concesionarios”. Más bien, advierte, son los jerarcas católicos quienes promueven la cancelación de emisiones de iglesias protestantes y de otras denominaciones no cristianas.

 

Reyna Ruiz también indicó que hay emisiones dedicadas a la venta de productos, como el caso de Promofertas Cristianas, transmitidas en Grupo Siete, con presencia en ciudades de la frontera norte del país, zona natural donde han proliferado este tipo de emisiones.

 

Para la investigadora, la mayor presencia de las agrupaciones religiosas en medios electrónicos “requiere de hacer transparentes y públicos, por ejemplo, los criterios para autorizar estas emisiones, pero también hacer claras y precisas las reglas de acceso y operación del espacio radioeléctrico, en cumplimiento de un Estado de derecho que se supone garantizaría, entre otras cosas, condiciones de equidad en las que distintas agrupaciones sociales, entre ellas las religiosas, pueden realmente acceder a los medios electrónicos más allá de lo que su posibilidad económica les permita contratar”.

 

La recién aprobada reforma constitucional en materia de radiodifusión y telecomunicaciones deberá regular este tipo de emisiones, en leyes secundarias que sustituirán a la Ley Federal de Radio y Televisión, promulgada en 1960, y a la Ley Federal de Telecomunicaciones, de 1996.

Pulso de la fe

No queda claro si la Secretaría de Gobernación, a través de la subsecretaría de Asuntos Religiosos o de la dirección general de Radio, Televisión y Cinematografía continuará con sus atribuciones para autorizar las transmisiones de “acto de culto religioso”.

 

Tampoco queda claro si las reformas recientes promoverán o serán obstáculos para la diversidad religiosa. La posibilidad de que puedan poseer concesiones de radio y televisión abre la caja de Pandora para fenómenos nunca antes visto como la construcción de emporios mediáticos como “Pare de Sufrir”.

 

En el limbo legal actual, las religiones y sus promotores continuarán haciendo el negocio con la divinidad y con el rating.

Iglesia Universal del Reino de Dios, Pare de sufrir

marzo 10, 2009

Negocio próspero en medio de la crisis: nueva religión en Brasil y que se expande a su entorno como el vapor de agua en día de niebla…

Monday, March 09, 2009

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Esto es una muestra de cómo es posible que las religiones tengan tanto apoyo en su base social y que ni el intento llevado a cabo por el marxismo realmente existente en la ex URSS haya logrado que la religión desapereciera de la sociedad política
En algunos sitios sin embargo parece estar en auge la psicología…lo cual no deja de ser uninteresante síntoma sobre el papel de los ministros de Dios y el papel de los psicólogos en los Estados que se pretenden laicos…

La fe que mueve millones
La Iglesia Universal del Reino de Dios se expande en medio de la polémica. Creada hace 30 años en Brasil, donde ya tiene 4500 templos y un imperio de medios de comunicación, hoy es fuerte en toda Latinoamérica. En Argentina, tiene casi 200 sucursales. La estrategia es la misma en todos los países: dar la batalla en los medios y predicar la salvación a cambio de dinero permanente

Cuando el obispo Paulo Roberto gritó “¡Si usted da, Dios le da!”, después de decir que la crisis no debería servir de pretexto para negar el diezmo o la ofrenda, Mercedes no lo pensó dos veces. Levantó la mano y tiró, en una bolsa roja, los 500 pesos mexicanos (US$ 33) que su madre le había prestado. Atraída por un anuncio que había visto en el subterráneo, “¿Está sufriendo y no encuentra una salida?”, la mexicana llevó sus esperanzas al templo en el antiguo cine Jalisco, en el barrio popular de Tacubaya, Ciudad de México, donde pidió a Dios trabajo,salario, salud y paz familiar.

Al aceptar el desafío de regresar en ocho días con otra donación, la mexicana Mercedes estaba así aumentando el rebaño de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). Mientras en todo el mundo sólo se habla de cortes, retracción de inversiones y reducción del crecimiento, la iglesia fundada hace 30 años en Brasil se aprovecha de la crisis para atraer fieles desesperados y consolidar su imperio evangélico en Latinoamérica. Con excepción del nombre, ya que en la mayoría de los países se autodenomina “¡Pare de sufrir!”, la IURD utiliza para crecer la misma fórmula aplicada en Brasil: predica la prosperidad a cambio de donaciones, rituales de liberación espiritual y un trabajo doctrinario fuertemente apoyado por los medios de comunicación.

Con uno u otro contratiempo, la IURD amplía su rebaño sin encontrar dificultades locales. A pesar de las polémicas en las que estuvo involucrada en Brasil por denuncias sobre blanqueo de dinero, falsedad ideológica, prejuicio religioso, entre otros problemas, una investigación realizada en la Argentina, Uruguay, México, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Puerto Rico muestra que las autoridades, hasta ahora, prácticamente no han puesto restricciones a la expansión de este imperio de la fe en sus países. En México, la IURD enfrenta una acción judicial por no haber registrado a 35 de sus ministros en la Secretaría de Gobierno (Segob); la multa podría llegar a 204.000 pesos mexicanos (US$ 13.600).

En San José de Costa Rica, la IURD compró una sinagoga judía, en US$ 2.000.000, y la transformó en su sede. Ya en Buenos Aires, la adquisición de una emisora de radio por US$ 15.000.000 millones aceleró su expansión (ver recuadro). En la mayoría de los países, la Universal está registrada como organización civil, que es una importante estrategia para que los gobiernos locales tengan menos margen de regulación. Además de eso, conseguir status de iglesia probablemente representaría la necesidad de estar en contacto con otros liderazgos religiosos locales.

Ni siquiera las diferencias culturales ni la barrera del idioma (el “portuñol” de los pastores brasileños) representan obstáculos a la Universal. “El diezmo es la palabra clave para abrir las puertas de Dios”, predica el obispo Paulo Roberto, junto a un desempleado, a un enfermo de cáncer, a una madre soltera, a un endeudado, a un negociante fracasado, a un divorciado, entre otros desesperados. Si quieren parar de sufrir, deben seguir al obispo. “Si usted da, Dios le da”, repite Paulo Roberto, al pedir donaciones que van de 20 pesos a mil pesos (de US$ 1,5 a US$ 100).

Como en Brasil, el cobro del diezmo es el objetivo central de la iglesia. Irma Saavedra, ex-seguidora de la IURD en Venezuela, frecuentó por algunos meses un templo en Maracay. “Los pastores le dicen que cuanto más grande es su contribución a Jesús, más recibirá”, recuerda. Saavedra comenta que ellos tienen el cuidado de decirle que el diezmo no es obligatorio, pero si no lo da, no debe esperar recibir grandes favores, “y es cuando la gente deja todo lo que tiene”, resume.

En el templo central de Costa Rica, los cultos son interrumpidos para la exhibición de un video que muestra la historia de un empresario argentino que había perdido todos sus bienes. Después de hacer un sacrificio y entregar a la Iglesia el dinero ahorrado para su matrimonio, él había comenzado a prosperar hasta hacerse un magnate. “¿Cuándo vamos a ver un testimonio como éste en esta iglesia?”, pregunta el pastor. Me encantaría que ustedes prosperaran así, como lo hizo este hombre”. El pastor les pide que todos vuelvan a sus asientos y depositen sus ofrendas, lo que cada uno pueda, en dos bolsas de paño.

Después, el pastor les pregunta quiénes están dispuestos a hacer el sacrificio, y solamente dos o tres levantan las manos. El pastor sonríe y les dice: “No hay problema, cada uno sabe cuánto puede hacer en sacrificio para el Señor. ¿Saben lo que decimos cuando no podemos hacer el sacrificio? ¡Que tenemos a Judas agarrado al bolsillo! ¿Quién tiene a Judas agarrado al bolsillo?” El les pregunta con una sonrisa, bromeando, y varias personas le responden levantando las manos.

Brasil, donde todo comenzó
Peleas religiosas, escándalos, denuncias, detenciones, marcan los 30 años de la Iglesia Universal en Brasil. Para esta iglesia neo-pentecostal, los medios de comunicación, el catolicismo y las religiones afrobrasileñas son sus principales oponentes. Desde el año pasado, la Universal ha promovido represalias contra los medios de comunicación y periodistas que se cruzan en su camino. Con el argumento de que un eventual “daño moral” causado por las investigaciones periodísticas, fieles de varios lugares del país, en una acción claramente organizada, movieron procesos individuales contra la periodista Elvira Lobato, del periódico Folha de S. Paulo, tras su investigación sobre el imperio de comunicación montado por la iglesia en estas tres décadas.

La misma maniobra intentó intimidar a la Red Globo de Televisión, cuando la emisora exhibió en el programa “Linha Direta” una investigación sobre la participación de tres pastores de la Universal en el asesinato de un joven en Bahía, en 2001. De las 96 acciones judiciales promovidas por fieles con el mismo argumento del daño moral, 87 ya tuvieron sentencias favorables a la Red Globo.

La investigación de Elvira Lobato, informó, por ejemplo, que la IURD tiene su propia empresa de taxi aéreo, la Alliance Jet, en Sorocaba, San Pablo. Según datos de la empresa, facturarían 500 mil reales mensuales (US$ 210.000), tienen tres aviones, uno de ellos adquirido por US$ 28.000.000, en 2007. También informó que la Unimetro, empresa de la IURD, estaría asociada a la Cableinvest, registrada en el paraíso fiscal de Jersey, en el Canal de la Mancha. El eslabón aparecía en los registros de la empresa en la Junta Comercial de San Pablo. “Una hipótesis es que los diezmos de los fieles serían enviados a paraísos fiscales”, escribió la periodista.

La cantidad de empresas asociadas a los obispos, otro dato relevante del trabajo, reforzó las denuncias publicadas sistemáticamente por los medios de comunicación, desde los años 90, de que la IURD se valió de terceros para la adquisición de las emisoras de radio y de televisión, en flagrante ilegalidad. La persistencia del problema muestra que el poder político representado por la combinación ?medios de comunicación+fe´ logró que varios gobiernos fingieran que no veían el “modelo de negocio” que garantizó la expansión de este imperio.

La Universal repite en Latinoamérica el modelo ya probado en Brasil, como la ocupación de antiguos cines y teatros para sus sedes, con predilección en barrios pobres y populares, la venta de supuestos objetos milagrosos y el alquiler de horarios de emisoras de radio y televisión en la madrugada. Otra práctica que se repite fuera de Brasil es la organización temática de los cultos semanales. El martes, por ejemplo, empezó a ser el día de la liberación (cuando los religiosos “limpian” a las personas de los espíritus malos). El lunes, es el día dedicado a la prosperidad. Miércoles y domingo, son los días del Espíritu Santo. El viernes, la liberación (parecido al martes) y el jueves, la familia (el sábado, las actividades se encargan a los obreros y a los pastores auxiliares, ya que es el día del descanso del pastor titular). Aunque los temas sean distintos, una práctica se repite todos los días: los intensos pedidos al pago de los diezmos.

Fue en el comienzo de la década de los 90 que la Universal atravesó las fronteras brasileñas para instalarse inicialmente en Uruguay y Argentina. El desarrollo en dirección al Uruguay, por ejemplo, empezó en la ciudad brasileña de Santa Ana do Livramento, limítrofe con el departamento uruguayo de Rivera, y en otras zonas fronterizas. Para los frentes colonizadores, la cúpula de la iglesia optaba por enviar a jóvenes pastores brasileños, dispuestos a trabajar duro e iniciar nuevas iglesias en una situación que seguramente no es fácil y que les exige mucha dedicación y compromiso. Dos décadas después, sin embargo, los líderes locales ya empiezan a ascender en la jerarquía de las iglesias en sus países.

Desde el comienzo, los obispos, los pastores y los obreros promueven cultos sincréticos, en los cuales mezclan elementos de varias religiones y hacen sesiones de exorcismo, liberación y cura. Predican la idea de que la mala suerte de las personas se explica por la presencia del demonio. Como salida para esos males, la iglesia les ofrece a los fieles la Teología de la Prosperidad, surgida en los Estados Unidos, un discurso que predica que la pobreza es obra de Satanás, y les promete asceno social a las clases más pobres.

En noviembre pasado, en una sesión de liberación durante una ceremonia en el Centro de Ayuda Espiritual de Sabana Grande, unidad de la IURD en Venezuela, el pastor intentaba liberar del demonio a una mujer presuntamente traicionada por su marido. La ceremonia obedece siempre al mismo guión. El pastor empieza hablando en voz baja: “Libérese, mujer, del sufrimiento, porque encontró marcas de lápiz labial en la camisa de su marido”. La voz se hace más fuerte y enfática hasta que la mujer grita y el pastor la agarra por el pelo: “¿Espíritu maligno, quien eres tú?, dice él, mientras la mujer se niega a contestarle y se contorsiona. Por fin, le contesta: “Maria Lionza” [figura central de un culto venezolano en el que se mezclan ritos y creencias católicas, indígenas y africanas, incluyendo la santería y el vudú].

Descubierto el problema, el pastor le ordena a la mujer que ponga las garras (manos) hacia atrás, para luego pedirle que expulse todo el mal que había sembrado en la víctima. La multitud permanece estupefacta. La mujer, llevada al altar, hace muecas. Sus gestos indican la extracción de algo que no se puede ver. “¿Ya ha expulsado todo?”, le pregunta el pastor. Con la voz ronca, la mujer le contesta que sí. Aparentemente el demonio se había marchado y la creyente se dirigió tranquila a la panadería contigua. Si ya no había demonios ni dolor, había tiempo para un café.

El especialista mexicano Bernardo Barranco explica que esa iglesia neo-Pentecostal se encuentra en un meteórico crecimiento porque manipula emociones como la risa, el llanto y la alabanza en una sociedad rígida, en crisis económica y de valores y con una Iglesia Católica predominante que no satisface las necesidades espirituales de la sociedad. Sin embargo, destaca: “No se sabe la línea divisoria en la cual comienza la empresa o la religión. Manipulan un negocio de lucros intercambiados, porque la gente no es tonta y tampoco se deja engañar. Ellos van porque reciben a cambio lo que el estado o la iglesia predominantemente no les da: esperanza de vida”.

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