¿Es revolucionario el papa Francisco? Bernardo Barranco V.

papa_revolucionario-1

 ¿El papa es un revolucionario?

Bernardo Barranco V.

Revista Quién, viernes 12 de febrero de 2016

 

logo_chico_191A casi tres años de su pontificado, Jorge Mario Bergoglio, ha sacudido profundamente la jerarquía eclesiástica. La tarde del 13 de marzo de 2013, el Papa argentino venido del fin del mundo, como él mismo se definió, prometió “una iglesia pobre para los pobres”. El cónclave elector lo mandató realizar reformas que corrigieran desviaciones de la Iglesia acosada por escándalos mundiales de pederastia clerical y corrupción financiera del banco vaticano, así como poner fin a la guerra intestina de la curia romana que amenazaba rupturas cismáticas muy delicadas. Lucha por el poder y privilegios de una curia que se ha habituado a los lujos y conducir la Iglesia de manera autoritaria y burocrática. En suma el primer Papa latinoamericano y el primer jesuita, asume el desafío en medio de una profunda crisis en la vida de la Iglesia. Por ello,  actual Papa tiene una obligada vocación reformadora. Ya la elección del nombre Francisco es una poderosa señal;  San Francisco de Asís fue un revolucionario de la Iglesia en el siglo XI,  un místico en la pobreza; sus grandes aportes fueron su testimonio desde la sencillez, la humildad y acciones evangélicas concretas. En muy poco tiempo el Papa Francisco ha conquistado al mundo. Se ha convertido en uno de los personajes más influyentes y respetados a nivel internacional. Su fórmula es simple, se basa en su lenguaje directo y espontáneo, habla para ser entendido por todos.  Así como el lenguaje de los gestos como abrazar enfermos, ancianos, presos y niños.  Su testimonio de austeridad ha causado gran impacto. Su comunicación es efectiva pues se percibe a una persona que habla con la verdad y es convincente, en suma Francisco es un fenómeno mediático.

Las grandes reformas de Francisco

Para Gianluigi Nuzzi, autor de “Avarizia” que publicó documentos confidenciales comprometedores del Vaticano, fenómeno llamado Vatlileaks II, asegura que Francisco es un Papa revolucionario que quiere “acabar con los faraones del Vaticano”. ¿En qué consisten las propuestas de Francisco? Las reformas que pretende Francisco se pueden agrupar en tres apartados. Primero,  mayor apertura y comprensión de la realidad cotidiana de las personas comunes;  que la Iglesia se abra con generosidad a la cultura contemporánea y desafíos que enfrentan los hombres y las mujeres del siglo XXI. Segundo, critica al sistema económico global.  Francisco ha sido muy valiente y severo al criticar los estragos de la economía mundial, a lo largo de su pontificado ha tenido expresiones como “este sistema económico mata”, “se ha pasado de rosca” y la Iglesia tiene que estar con sus creyentes que son también ciudadanos en especial con los abandonados, los olvidados, los imperfectos y a los no creyentes. El consumismo y el modo de vida de los países industrializados, constituye una amenaza civilizatoria a la madre tierra, a la casa común como refiere Francisco en su encíclica Laudato Si. Tercero,  la reforma de la Iglesia. Francisco cuestiona la Iglesia auto referencial, critica los obispos monárquicos que se sirven de la sociedad; el Papa pide una Iglesia servidora, abierta sino que vaya a las fronteras y acompañe pastoralmente las búsqueda, las luchas y los sufrimientos de la gente. El Papa quiere una Iglesia menos clerical y propone   reformar las estructuras de una Iglesia imperial que se ha  debilitándose.  Francisco repiensa a toda la pirámide eclesial: al pontífice, a la curia, a los sínodos, a las conferencias episcopales, al papel de los fieles y las responsabilidades que se le deben confiar a las mujeres. Quiere en suma,  una Iglesia más pastoral, participativa y sinodal.

 

Francisco ante las resistencias e inercias conservadoras de la Iglesia

Francisco ante las resistencias e inercias conservadoras de la Iglesia

Francisco quiere ajustar el reloj de la iglesia a  los tiempos de la actualidad

El Papa convocó a un innovador Sínodo sobre la Familia, con metodologías, consulta y formas de discusión novedosas. El Sínodo es una asamblea de obispos de las distintas regiones del mundo, que se reúnen para deliberar un tema de interés global. A pesar de la intención  de Francisco para reconocer la complejidad social y cultural de  las familias y sus diversas mutaciones en la sociedad moderna,  no logró grandes acuerdos entre los obispos que se recluyen en las concepciones tradicionalistas de la Iglesia. Aquí el nudo fue los divorciados vueltos a casar. Sin embargo, el Francisco ha ido más lejos.

Anulación del matrimonio

Francisco, sorprendió con agilizar los trámites  de anulación del matrimonio, introducido por el Motu Proprio “Mitis Iudex Dominus Iesus “. Después de tres siglos, finalmente modificó el proceso de anulación del matrimonio, que antes era costoso, tardado y prerrogativa casi exclusiva para los sectores acomodados.   Es una iniciativa para acelerar y simplificar el procedimiento. Se trata de una de las reformas más esperadas por miles de feligreses en todo el mundo.

Perdón al aborto

Solo durante el año Jubilar centrado en la Misericordia 2016, Francisco decretó el perdón aquellas mujeres arrepentidas o que lleven una dura carga por haber abortado. Caso por caso, los sacerdotes confesores determinarán esta forma de indulto temporal. No se trata de modificar la postura de la Iglesia sobre el aborto.

 Los homosexuales

Con su declaración, “Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”, Francisco eliminó la idea de que ser homosexual te impide ser católico, no hay ningún documento en el que estipule que por la preferencia sexual, raza o género puedas ser discriminado dentro de la iglesia. Si bien no dice nada nuevo, introduce una nueva actitud de humanista y cuestiona los numerosos estigmas con que se han conducido jerarquía y agrupaciones conservadoras.

Nuevas actitudes ante los cambios de la  cultura contemporánea

Nuevas actitudes ante los cambios de la cultura contemporánea

La revolución de la misericordia en marcha.

Francisco no pretende cambiar ni subvertir reglas teológicas o dogmas doctrinales.  El Papa argentino pide actitudes renovadas de la Iglesia, por ejemplo,  mayor pastoralidad. Una Iglesia que no se obsesione con condenar las faltas morales de la sociedad y en cambio solidarizarse con una agenda social que tenga como principio la opción por los pobres, la justicia social y los derechos humanos. ¿Pero qué obstáculos y aliados tiene Francisco?

Francisco goza de prestigio y apoyo de la prensa y grandes medios de comunicación internacionales que hasta hace poco eran críticos de la gestión de Benedicto XVI. Cuenta con la simpatía de sectores progresistas de la Iglesia, teólogos, intelectuales y grupos de mujeres que ven con agrado las reformas. Sin embargo, a Francisco se le percibe solitario y muy expuesto a los grupos conservadores enquistados en la curia que no están dispuestos a ceder para perder privilegios y posicionamiento de poder. Lo llaman “el papa argentino” para desacreditarlo, para remarcar una supuesta distancia cultural e ideológica.  Del colegio de cardenales han surgido figuras antagónicas como el norteamericano Raymond Leo Burke  y  Gerhard Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe,  quienes lo han desafiado. Libros ofensivos como el de Antonio Socci, “Francisco no es”, quien descalifica la legitimidad del último cónclave por supuestas faltas a  procedimientos. El Papa ha sufrido sabotajes y deslealtades. La filtración de un borrador final de su encíclica Laudato Si que alertó al lobbie petrolero; la filtración de documentos financieros confidenciales que revelan corrupción en la actual curia y rumores sobre un supuesto tumor cerebral. En suma, estos sectores de la curia quieren que el Papa reine pero no gobierne ni reforma la Iglesia.

Francisco no es un bolchevique de la fe. Ni un Che Guevara en la toma de la Bastilla. Quizá la metáfora de revolucionario sea abusiva. Pero Bergoglio se ha atrevido a promover importantes cambios en la Iglesia milenaria y reacia a los cambios. Probablemente Francisco, cercano a los 80 años,  ha despertado demasiadas expectativas de las pueda cumplir pero se le percibe empeño por las reformas; quizá la mayor debilidad de Francisco es que su revolución es de arriba hacia abajo y debe contar con el apoyo de las Iglesias locales y de episcopados. Ese es uno de los grandes desafíos, poco observado, de su visita a México

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: