Crisis impuso retiro, estiman Consideran que deben resolverse escándalos de pederastia y corrupción

Grandes intrigas y antagonismos en la Curia Romana

Grandes intrigas y antagonismos en la Curia Romana

Martes 12 de febrero de 2013 Julián Sánchez y Ana Anabitarte | El Universal

Los especialistas en religiones Elio Masferrer y Bernardo Barranco consideraron que la renuncia del papa Benedicto XVI no es el preámbulo de una crisis en la Iglesia católica, pues más bien es la crisis que se vive actualmente la que lo obligó a retirarse, por lo que de los retos deberán resolverse los conflictos que permean como los escándalos por pederastia, la filtración de documentos del Vaticano, la corrupción y la caída en el número de fieles.

Elio Masferrer

Elio Masferrer

Elio Masferrer, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que Benedicto XVI llegó a encabezar el Vaticano sobre la base de un pontificado corto, por lo que desde hace algún tiempo preparaba su salida en medio de la presión de los poderes fácticos alrededor de la curia romana.

En entrevista señaló que paralelamente Benedicto XVI fue armando un cónclave para que a través de éste se designe a su sucesor que, dijo, estará también rodeado de la burocracia de la curia romana.

Masferrer resaltó que el Papa ha tenido que trabajar problemas complicados como los de la pederastia de ministros religiosos y los llamados VatiLeaks, en medio de un grupo que realmente no lo apoyaba. Mencionó que ahora deberán designar a alguien que tenga cierto poder y consideró que podría ser un cardenal de Norteamérica o europeo y que no se descarta un africano.

Bernardo Barranco sostuvo que la renuncia no va a provocar una crisis, sino que se abre un periodo inédito en la vida moderna de la Iglesia, pues en primer lugar un Papa estará por primera vez en la historia del Vaticano organizando un cónclave que designará a su sucesor, con peso y autoridad.

 

Por otro lado, continuó, habrá dos Papas, pues habrá que preguntarse si le quitarán el título de papa Benedicto XVI a Joseph Ratzinger, una vez que se designe al nuevo sucesor de Pedro.

Bernardo Barranco

Bernardo Barranco

“Veremos cosas nuevas y diferentes, como la situación de cómo se le va a llamar: Papa emérito o en retiro; y aunque se retire o se enclaustre va a tener peso, sobre todo moral”, destacó. Expuso que hay situaciones que se deben atender como el lavado de dinero, la opacidad del manejo de finanzas del Vaticano, así como las pugnas internas a partir de la fuga de documentos internos, lo cual muestra que hay facciones muy encontradas. “Todo eso hace que el Papa diga, estoy viejo y enfermo y se requiere de nuevos liderazgos para asumir lo que representa todo esto”.

Destacó que se deberá concretar entre los líderes de la Iglesia católica un gran nuevo pacto que permita solventar toda la situación a través de nuevos proyectos.

Consideró que de ahí partirá la designación del nuevo Papa, en la cual influirán por encima de todos Joseph Ratzinger, el actual secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone y el anterior a éste, Angelo Sodano.

Postura coherente

La renuncia del Papa Benedicto XVI ha sido “una decisión valiente que hay que agradecer y aplaudir, un órdago arriesgado, y refleja la postura coherente que el Pontífice tuvo a lo largo de toda su vida ya que muestra al mundo que en la Iglesia lo importante es el servicio y que las personas vamos de paso”, asegura el sacerdote y director de la revista Vida Nueva Juan Rubio.

“Y aunque es una decisión insólita, no es extraña en una persona como él”, añade en entrevista con EL UNIVERSAL.

En su opinión, “la imagen de este anciano profesor, alejado probablemente en un monasterio bávaro, servirá a muchos para entender el ministerio de sucesor de Pedro por encima de las intrigas curiales”. Rubio recuerda el hecho de que Benedicto XVI “siempre defendió la idea de dejar el Pontificado cuando la salud no le permitiera seguir y es lo que ha hecho. Y ha elegido una situación de tranquilidad para llevarlo a cabo”, añade.

Sobre su Pontificado, el periodista y sacerdote español subraya que el Pontífice quiso hacer una reforma de la curia que le costó mucho trabajo llevar a cabo “por las trabas que encontró en su interior por la sombra de algunos importantes cardenales que le han atado las manos más de lo que debieran”. Así que con esta dimisión ha predicado con el ejemplo. “Ha decidido empezar él en lo que podía, dejando paso a otros, para que no sean otros quienes tomen las decisiones aprovechando su debilitamiento”, dice. En este sentido destacó la renovación interior puesta en marcha en la Iglesia “y que se le reconocerá en el futuro”. Cita temas como la pederastia “donde puso normas claras para sacar a los legionarios de Cristo”, la economía “donde puso en orden las finanzas” “y el diálogo ecumémico”. “A Juan Pablo II se le iba a ver, a Benedicto XVI se le iba a escuchar”, añade.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: