Carlos Aguiar Retes

Carlos Aguiar Retes

Bernardo Barranco

  • 2011-11-03•Acentos

Hace unas semanas, se dio a conocer la primera carta pastoral de monseñor Carlos Aguiar Retes, arzobispo de la arquidiócesis de Tlalnepantla. Territorio eclesiástico inmenso con más de dos millones de personas de las cuales 85% se declaran católicas, según el último censo.

La arquidiócesis colinda con la metropolitana de la ciudad de México, ahí y en contraste se sufre un proceso inverso, los católicos van en picada: el propio censo de 2010, revela en el DF el porcentaje llega a 82%; es decir, cayó el porcentaje de católicos 8% en una década ya que en 2000 era de 90.4%.

Carlos Aguiar Retes es probablemente uno de los actores eclesiásticos con mayor influencia, hoy, en la Iglesia católica. Es el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)y por si fuera poco, también es presidente de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) con sede en Bogotá, Colombia. Además, desde el 8 de marzo de 2007, Benedicto XVI, lo nombró miembro del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Ante los cambios que se darán próximamente con la renuncia, por edad del cardenal Juan Sandoval, el arzobispo Carlos Aguiar es un candidato natural no sólo a ocupar la arquidiócesis de Guadalajara sino a ostentar el birrete cardenalicio.

En la carta pastoral hay planteamientos interesantes y otros de contraste. Con tono crítico habla de un “México Roto”, con la violencia y la inseguridad vivimos un México que ha venido perdiendo rumbo. Uno de los párrafos más agudos de la carta, Carlos Aguiar Retes sostiene lo siguiente: “En el orden político nacional, no es ningún secreto que nuestra democracia al mantenerse principalmente formal no ha logrado consolidarse y mantiene latente la tentación de la regresión autoritaria aun por la vía electoral”. El texto afirma que hay una crisis de legalidad, una crisis de moralidad y por tanto debilitamiento de los tejidos sociales. En ese sentido Monseñor Carlos Aguiar, invita en su carta a reafirmar los valores en mundo que ha cambiado de época y a sostener la familia como núcleo básico de la sociedad. Frente a la secularización y la pérdida de creencias, Aguiar sostiene que “Una sociedad que reconoce a Dios y mantiene sus valores es una sociedad que se humaniza; se humaniza la persona y se humaniza la comunidad.”

El arzobispo de Tlalnepanta tiene 61 años, nació en Tepic. Para el promedio de edad en el episcopado mexicano, es un obispo relativamente joven. Ingresa al seminario siendo casi un niño. De naturaleza reservada y hasta tímida, Aguiar tiene una cabeza pensante a diferencia de la mayoría de los obispos en el país. Se especializó en sagradas escrituras en el Pío Latino en Roma y en Jerusalén. Tiene un doctorado en Biblia en la Universidad Gregoriana de Roma, sin duda el obispo es una persona culta.

Políticamente es moderado. Seguramente jugará un papel preponderante durante el proceso electorales de 2012. Mantiene una cercanía con Enrique Peña Nieto, recordemos que encabezó la comitiva de obispos que acompañaron al entonces mandatario mexiquense a Roma para presentarle al Papa, su novia Angélica Rivera. Sin embargo, también guarda una amistad franca con Josefina Vázquez Mota y con muchos panistas. Si bien mantiene la convicción de la laicidad y de la separación Iglesas/Estado; Aguiar ha venido insistiendo desde hace tiempo en nuevas reformas constitucionales que garanticen plenamente la libertad religiosa.
“Actualmente, la Constitución sólo garantiza la libertad de creencia y de culto; esto es, que cada quien pueda creer en lo que mejor le plazca y realizar el culto convenido. Pero esto es apenas una pequeña parte de la verdadera libertad religiosa. De manera que hablamos de un asunto de leyes, y las leyes dependen del Legislativo. Por eso son más importantes las relaciones con el Congreso que con el Ejecutivo” (Proceso, núm. 1574, noviembre 2006).

Carlos Aguiar es un obispo moderado, su perspectiva referencial está en la Doctrina social de la Iglesia, más cerca de la democracia cristiana moderna. Sin embargo sus detractores obispos conservadores y yunquistas de la ultraderecha, le tachan de simpatizador de la teología de la Liberación.

El arzobispo Aguiar Retes, es sensible a los cambios en la cultura e invita a la propia Iglesia adaptarse a las novedades, así lo plasma es su carta pastoral. Siguiendo la Conferencia latinoamericana de obispos en Aparecida, 2007, afirma que se no sólo se vive una época de cambios sino un cambio de época. Sin embargo, mantiene la dualidad estructural de la doctrina católica dictada por Benedicto XVI; hay que cambiar pero se afirma la familia tradicional, hay que abrirse  pero se relega el papel de la mujer en la Iglesia. Hay mirar con apertura a la cultura pero se rechazan las nuevas formas de pareja, se refuta la homosexualidad a no ser que sea casta; y se defiende a ultranza la cultura de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Cambiar para que todo siga igual .

Milenio estado de México, jueves 3 de noviembre de 2011

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: