El PRI ha traicionado el Estado Laico

El PRI ha traicionado el Estado Laico

Bernardo Barranco V.

Vivimos tiempo de regresiones. El debate suscitado en torno a repenalización del aborto en 17 entidades del país, pone en evidencia del retraimiento institucional que llega al extremo de la agresión, criminalizando la opción de las mujeres. La cuestión tiene más fondo, el país no solo vive una recesión económica sino también política, los grandes principios, identidades y tradiciones políticas están deflacionadas, en su lugar se vive el reino del pragmatismo como un factor exaltado hasta niveles oscurantistas.  Dichas reformas fueron votadas al vapor, sin discusión ni consultas, mostrando un inusitado rostro autoritario que convierte a los poderes legislativos en la nueva inquisición. Con justa razón Juan Ramón de la Fuente, denunció hace unos días que “nos acercamos a Estados que van tomando tintes más autoritarios, más fundamentalistas y menos diversos, menos plurales y respetuosos…El verdadero Estado democrático debe garantizar los derechos de todos, incluyendo las minorías, porque imponer políticas públicas a partir de creencias personales genera polaridades, revive confrontaciones y caldea los ánimos”.

La ultraderecha católica ha encontrado un nuevo y generoso aliado, el PRI. Las reformas fueron operadas con el apoyo decidido del PRI desde los más altos niveles. La jerarquía católica hizo impecablemente su trabajo, cabildeó con los gobernadores, así lo reconoce abiertamente el obispo de Acapulco Felipe Franco (Milenio 29/11/2009).

El PRI no solo esta traicionando la tradición laicista del Estado que este mismo partido  impulsó desde los años veinte sino se traiciona a sí mismo. El partido fundado por Plutarco Elías Calles, asume la postura laicista de la Constitución de 1917; dicha orientación se envilece hacia una actitud anticlerical cuyo clímax se vive en el enfrentamiento cristero 1926-1929.  Del laicismo anticlerical se llega a los llamados “arreglos” o mudus vivendi que le permite a la clase política encontrar convergencia y serenar los ímpetus políticos de un sector católico que al igual que en España aspiraba construir una república católica. Décadas de simulación, aseguraron que la alta jerarquía avalara la rectoría priista en el Estado, hasta las reformas constitucionales de 1991 y el restablecimiento de relaciones diplomáticas con la Santa Sede. El entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, encuentra en el nuncio apostólico Girolamo Prigione  y en la Iglesia  aliados estratégicos para su proyecto modernizador. ¿Será que el l PRI ha desempolvado las tesis salinistas sobre las alianzas políticas con el alto clero?.  Sin embargo, salvo el delirio salinista, el PRI había cuidado las formas y su comportamiento fue cuidadoso. En los últimos 15 años, apoyándose en la izquierda, el PRI extendió garantías para que en casi todos los estados del país hubiera excepciones que permitieran el aborto, como en caso de violaciones o la salud en riego de la madre. Recordemos que a iniciativa precisamente del PRI, el 24 de abril de 2007 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal despenalizó el aborto en las primeras doce semanas de gestación, lo que permitió a las mujeres acceder a la interrupción voluntaria de embarazos no deseados.¿Entonces, qué ha pasado?. Pareciera que la obsesión política del PRI por regresar a Los Pinos es tal que le lleva a  establecer alianzas, inverosímiles e imprudentes con los sectores de la ultraderecha, del PAN y miembros del alto clero, renunciando así su propia tradición liberal y laica. ¿Qué tan real es el voto católico y que tan efectivo es el liderazgo electoral de la jerarquía?

El costo político ha sido alto y pareciera que se ha desencadenado un efecto bumerang. Su presidenta Beatriz Paredes ha sido objeto de escarnio político mediático, especialmente  de sus antiguas aliadas: las feministas. Martha Lamas, por su parte, narra que un grupo de mujeres asistió a la última reunión del consejo de la Internacional Socialista para denunciar que el PRI, integrante de dicha organización, está aprobando leyes que atentan contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. María de la Heras en base a encuestas advierte que casi la mitad de los electores del partido desaprueban dichas acciones (El País, 23/11/2009). Para colmo, surgen desacuerdos internos como lo reconoció el senador priista Pedro Joaquín Coldwell; por un lado los legisladores dan marcha atrás en las penalizaciones, Veracruz, y de plano se deja el tema en Michoacán.  Francisco Labastida Ochoa llama a reformar el artículo 40 de la constitución para establecer plenamente el carácter laico del Estado, mientras el diputado priísta César Augusto Santiago presentó una iniciativa para garantizar que las mujeres cuenten con atención médica para abortar. Se percibe desorden y desdibujamiento del partido frente a las acciones consumadas. Ante este escenario, convendría preguntarse por el debate en el Estado de México y los contenidos así como la oportunidad, en torno a la visita del gobernador Enrique Peña Nieto a Benedicto XVI en Roma. ¿Será que por la misteriosa acción del espíritu santo, la clase política se esta convirtiendo a los principios éticos, religiosos y doctrinarios de la Iglesia?.

Milenio Estado de México, 10 de diciembre de 2009

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: